Maravilloso mundo animal. Contrapelota (2018), de Diego Crespo

Rodrigo Zimerman 13 - abril - 2018 Textos- Foco: 20º BAFICI, Buenos Aires Festival Internacional Cine Independiente

 

“Once jugadores contra otros once corriendo detrás de una pelota no son especialmente hermosos”

Jorge Luis Borges

 

El técnico tiene que estar/ En todos los detalles.
Con plancha fuerte/ Y a vapor/ Camina bien/ Porque es/ Gabardina.
Tengo una cinta/ Si/ Una blanca.
Esto es un club/ De barrio/ Con futbol/ De A.F.A/ Y con otros/ Deportes/ Pero/
No hipotecamos/ El club/ Para ascender.
Un DT/ No se anima/ A salir/ De su cueva/ Chivilcoy/ No por miedo/ Ni por duda/ Sino/ Por el 9/ Que viene/ De frente/ Con hambre/ De lastimar/ La salud/ De sus viejos.
Mientas tanto/ Bermudez/ Que no es/ Aquel/ “Patrón”/ No regala/ Su deseo de/ Ascender y/ Dirigir/ En primera/ División/ Pero/ Mientras tanto/ Solo desea/ Eso y/ Sueña/ Chacarita/ Pero/ Mientras tanto/ Conversa con/ La noche y/ El viento.
Blanco y/ Negro/ Tiene pintado el corazón/ Su obsesión es/ Mantener/ La categoría/ Hay quienes/ Lo tratan/De héroe/ Héroe/ Que por la mañana/ Entrena/ Y por las noches/ Entrega/ Pizzas/ En la cancha/ Limpia/ Jugadores/ Y/ En el barrio/ Limpia/ Las calles.
La cancha/ En el centro/ La pelota/ Sobre ella/ El pie/ De un jugador (o jugadora)/ Observa/ El juez y/ Sus ayudantes/ En un campo/ El equipo/ De ese/ Jugador (o jugadora)/ Que pisa/ La pelota/ En el otro/ Campo/ Otro equipo/ Rival/ Del que pisa la pelota/ A su alrededor/ La hinchada/ Colores/ Banderas/ Bombos/ Todas las edades/ Oficiales/ Ambulancia/ Una virgen/ ¿Y quién rodea todo este carnaval?/ En una cancha/  Normal/ Una avenida principal/ Calles/ Edificios/ Pero aquí/ No/ En Victoria Arenas/ No/ Aquí/ A la cancha/ La rodea/ Un riachuelo/ El riachuelo y/ La villa/ 21-24/ Que espera/ Al despeje de una pelota/ Para que un/ Chicx/ Se la lleve/ Para jugar/ En el potrero.
“Contrapelota” relata (como si se tratara de un clásico del Domingo), de manera documental, 4 historias que juegan en el mundo del futbol amateur de la Argentina. Pero no solo el futbol es la figura de este partido. A su alrededor se ubican la vida, el día a día, de barrios mayormente marginales; la organización de los partidos; la economía de los clubes y, a la vez, de sus integrantes; las relaciones personales y sociales que se establecen a través de los deportes;  historias de otros personajes (suplentes) que son cómplices en las jugadas que nos relata la película. Diego Crespo es quien dirige este partido y decide que 4 historias salgan a jugar y cuales, otras, decide resguardar en el banco del recuerdo y las anécdotas (pero quien sabe si algún día tendrá su oportunidad). Porque el proyecto si bien se estrena este año, lleva un largo trayecto acompañando a la cabeza del director. Seguramente, esas otras, tengan un potencial similar, desde el contenido de las historias, como las que se ven en “Contrapelota” y seguramente sean miles de opciones más para elegir. Crespo seguramente haya sido expuesto a una complicación a la hora de elegir, igualmente que cuando un director técnico tiene un plantel tan amplio de buenos jugadores que se les complica elegir quienes deben salir a jugar.
Las 4 historias elegidas interesan. Cada una desde su posición en el campo de juego. La forma por su lado se mantiene austera y es el contenido quien lleva la pelota. Para quien gusta del deporte es atraído por la pasión y la curiosidad de las historias. Uno, como aficionado, siente empatía por lo que le devuelve la pantalla. Seguramente para aquellos, que no les aficiona tanto el futbol, tienden, igual, a interesarse por los momentos absurdos que se relatan. Absurdo desde el lugar de lo impensado. ¿Quién iba a pensar que un árbitro de categoría amateur se dedique a cantar Serrat en restaurantes y/o eventos?  O que un jugador del ascenso sobrevive económicamente por dos trabajos más además del deporte, y a este hombre, otro hombre, se dedica a invertir dinero para homenajearlo por lo que ha dado a su club. Y a su barrio, por inercia. Sin embargo, aunque impensado, para muchos, es así.
Finalmente, una reflexión personal. Me gustaría tomar partido contrario a la idea de Borges, citado al inicio. Tal vez, si el escritor hubiera presenciado el futbol de hoy en día, no hubiera dicho las frases en discordancia con el deporte en su momento. Ya que se ha vuelto más técnico en ciertos aspectos y no son solo 22 monos corriendo atrás de una pelota. Si no que hay táctica, estrategia, espera, distracción, técnicas que son muy similares a un partido de ajedrez, que para el escritor era uno de los medios para salvar la cultura. El futbol no vendrá a salvar la cultura, pero no por eso se debe menospreciar su poética ya sea de un partido en particular o de la historia de uno o de los tantos personajes que pertenecen a este maravilloso mundo animal.

Rodrigo Zimerman

rodrigozimerman@caligari.com.ar

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