¿Cómo es ser feliz?. Como funcionan casi todas las cosas (2015), de Fernando Salem

Victoria Leven 3 - Junio - 2016 Textos

 

Este título inteligente se llena de sentido a través del relato. No es un titular simpático o decorativo, es un nombre perfecto para la Opera Prima de Fernando Salem. ¿Quién en algún lugar de su cabecita no fantasea en saber cómo funcionan todas las cosas? Al menos por un segundo, cuando éramos niños, o cuando la vida y la naturaleza nos resultan incomprensibles.

Pero el sentido esencial del título va mucho más lejos y Salem divide el film en 7 Preguntas/Episodios, construyendo una serie de Relatos/Respuestas.  Algo que me remite a  aquella pregunta que le hizo Jean Rouch a los transeúntes parisinos en Crónicas de un verano” (1961).

Por esa misma razón la primer pregunta que abre el Capítulo Uno es: ¿Cómo es ser feliz? (esa es la pregunta que me refiere al paradigma de Rouch) luego , otras  diferentes abren nuevos Capítulos que van pasando por otros interrogantes sobre diversas temáticas universales. Varios personajes responden a las preguntas del film: un niño, el novio de la protagonista, una mujer que vive en el desierto, un Señor trajeado, etc. Las preguntas rondan por temas como: la vocación, el amor, las adversidades, la muerte y la supervivencia.

Salem propone una complicidad con la cámara que se impone frontal al personaje- algo cuasi periodístico- dispositivo que delata la presencia del autor tras la cámara, trazando explícitamente los hilos del film.  Es muy  rico el recurso que proponen las diversas miradas de quienes responden, y a su vez es sintética y efectiva esa  búsqueda.

La primera de las preguntas, que ya citamos, es: ¿Cómo es ser feliz? Y justo esa es para nuestra protagonista Celina. No develaré su respuesta.

El relata transcurre en un pueblo perdido y en plena época de Navidad, Celina (enternecedora en el papel Verónica Gerez) , una joven veinteañera que vive con su padre, que está muy enfermo – aunque nunca se nos revela cuál es su enfermedad-  y allí no existe ninguna “madre”.

Así es que una tarde cuando Celina vuelve del trabajo descubre que su padre ha muerto trágicamente estrellándose con su Fairland en el camino.

Tras el fallecimiento conocemos a un siniestro personaje el Sr Trajeado, en la piel de Rafael Spregelbud. Goldberg, es un viejo amigo de su padre que, como él, vendía libros en los pasados buenos tiempos y que, ahora, se había convertido en todo un ejecutivo de la empresa.

Tomándose un whisky  se despacha con bizarras anécdotas del pasado “ Y recordar los viajes que hacíamos con tu viejo en el Fairland muertos de calor vendiendo enciclopedias” … ríe… y cierra con un frase capital “Hay cosas que no tienen explicación y ya está”. Y así nomás, se va.
Celina trabaja en una cabina de peaje de una ruta solitaria. Es introspectiva y distante, como si una sombra invisible la rodeara todo el tiempo. La vemos conSandro (Esteban Bigliardi) que es su novio, la vemos cantando en una capilla el Ave Maria” y es tan bello su cantar que se transforma en otra... volátil, clara y simple. Pero eso se sostiene lo que perdura el momento…

Un día decide cambiar su vida, y va a ver al Sr Trajeado – Goldberg. Su meta es ser vendedora de enciclopedias, llamadas: “Cómo funcionan todas las cosas”. Pero élsin empacho le dice…– ¡El mundo de las ventas es muy difícil! Cada uno tiene que ser jefe de si mismo!!! ¿Y vos para qué querés vender?” Porque quiero viajar a Italia, donde dicen que está mi madre…

Allí comienza su derrotero como vendedora, que resulta ser un verdadero fracaso. La acompaña su “coach” - encarnada por la impecable Pilar Gamboa pues viajan juntas, con el hijo de Pilar, buscando ventas e intentando llegar a un pueblo más habitado. En los breves y excelentes diálogos del film, P. Gamboa la entrena en el universo de las ventas ”La gente es muy puta”… “Tenés que usar la lógica,  la emoción … y mirar… mirar… mirar…”
“Vos que quería ser?Yo, cantante.
- Yo, quería ser azafata pero en el chequeo médico se dieron cuenta (de su embarazo) … por eso lo tuve y me fui a la ciudad”. Luego remata con esta sentencia impactante” Pero un día toqué timbre, me miré al portero eléctrico y me di cuenta de que no era la protagonista, sino que solo era una extra”.

 

El auto repentinamente desacarrila y quedan varadas en la ruta. Finalmente encuentran una casa y allí, a una Mujer, encarnada por la genial actriz Marilú Marini. Así es que consiguen una camioneta para remolcar el auto. Cuando la Mujer y Celina quedan solas, en una intimidad silenciosa la Mujer le confiesa misteriosamente: “Sos igual a tu madre”

Decido, ahora, ya no avanzar más con el núcleo argumental, no quiero revelarlo a esta altura del relato, y  además, a partir de aquí, el film me resulta moroso y previsible.

Quiero destacar el inolvidable trabajo actoral de Rafael Spregelbud con su filoso humor, su ironía sobre el estereotipo del “vendedor”, y una solvencia que solo en alguno de sus films vi brillar de esta manera. Pilar Gamboa, áspera, intensa, pura sangre y realismo, carga la sombra de sus fracasos con un vigor y emotividad impecables. Marilú Marini, con pocos momentos y solo algunos textos se presenta  inmensamente emocional, casi tangible. Y entre estas figuras la joven Verónica Gérez despliega su sutileza, su expresividad íntima y minimalista, que es la textura ideal para el personaje de Celina.

Por eso mismo, para cerrar la nota, retrocedo a un monólogo genial, que se presenta en la Pregunta/Episodio 4 , cuando el Sr Trajeado - Goldberg contesta a esta interrogación con un sarcasmo poético de lo más brillante:

¿Cómo superar las adversidades? Y entonces, recita “Si te postran diez veces, te levantas , otras diez, otras cien, otras quinientas...  No han de ser tus caídas tan violentas , ni tampoco por ley, han de ser tantas. Con el hambre genial con que las plantas , asimilan el humus avarientas, deglutiendo el rencor de las afrentas , se formaron los santos y las santas. Obsesión casi asnal para ser fuerte, nada más necesita la criatura y en cualquier infeliz se me figura , que se rompen las garras de la suerte... ¡ todos los incurables tienen cura … cinco segundos antes de la muerte! “ (¡Avanti! De Almafuerte)

Victoria Leven

victorialeven@caligari.com.ar

 

Como funcionan casi todas las cosas