El desafío de capturar el sentimiento en la imagen. Ce sentiment de l'été (2015) de Mikhaël Hers

Carla Leonardi  12 - Febrero - 2017 Textos - Foco: VII festival online MyFrenchFilmFestival

 

“Ese sentimiento del verano” (“Ce sentiment de l'été“, 2015) es una película melodramática del director francés Mikhaël Hers en competencia en la sección “Love and Friendship”.
La película comienza con un prólogo de estilo clásico que parte de planos generales de una ciudad, de uno de sus parques inundado por la luz del verano que contrasta con la intensidad del verde del pasto, para introducirnos suavemente en la habitación de una pareja. La joven abandonará el lecho que comparte con su pareja, y la cámara la seguirá mediante planos medios cortos en sus rutina de la mañana. Sasha (Stéphanie Daub-Laurent) saldrá hacia su estudio en la escuela de arte donde realizará un grabado, y en el camino de regreso se desplomará en el pasto del parque. Fallecerá de muerte súbita.
La elipsis temporal nos situará 5 días después del episodio en la ciudad de Berlín. La familia de Sasha: sus padres, su hermana Zoe (Judith Chemla) y David (esposo de Zoe) han venido a la ciudad para realizar los trámites correspondientes. La cámara con planos medios cortos seguirá el deambular confuso, abatido y afectado de Lawrence (Anders Danielsen Lie), quien fuera la pareja de Sasha. En diálogo con June (Lana Cooper ), una amiga de New York, que ha venido a apoyarlo, le confesará su expectativa de que Sasha aparezca de repente para estar con él, su total bloqueo para seguir adelante, y cómo Zoe le recuerda a Sasha por el parecido de sus hoyuelos y sus orejas.


Lawrence está confrontado ante la situación del duelo, que Freud definió en su texto “Duelo y melancolía” como “la reacción frente a la pérdida de una persona amada”, y lo caracteriza “por el talante dolido, la pérdida de interés por el mundo exterior en todo lo que no recuerde al muerto, y la incapacidad o limitación para el trabajo productivo.”
Lo que diferencia al Duelo normal del duelo patológico es el reconocimiento y la aceptación de la pérdida del objeto, que se lleva a cabo luego de un proceso que requiere tiempo para desligar la carga libidinal depositada en el objeto perdido, para que luego pueda volver a estar disponible para investir a un nuevo objeto de amor.
Entre Lawrence y Zoe se dará un acercamiento y complicidad especial que ya se intuye en las miradas que ambos se dirigen desde su primer encuentro en la sala de espera en el hospital. En este punto, podemos relacionar esta película con “Tom en la granja” (“Tom à la ferme”, 2013) del director canadiense Xavier Dolan. Si bien Dolan en este caso aborda el tema del duelo desde el registro del thriller, queda claro en su película que Tom (Xavier Dolan), frente a un dolor tan inconmensurable, elige no transitar el proceso de duelo y taponar la pérdida de su amante reemplazándola con Francis (Pierre-Yves Cardinal), el hermano de su pareja, que tanto le recuerda a él. Que en “Ese sentimiento del verano”, Lawrence mencione el parecido de Zoe con Sasha y la ambigüedad con la cual el director teñirá la relación entre ambos, que oscilará entre una sutil tensión sexual y la compañía amistosa en medio de una situación tan dura, abre la pregunta por el derrotero que seguirá el proceso de duelo de Lawrence.
La acción continuará en Paris, un año más tarde. Zoe continúa trabajando como recepcionista en un hotel y estará viviendo en casa de una amiga, pues está separada de David, su esposo y padre de Nils, su pequeño hijo. Lawrence vendrá a Paris con ocasión del cumpleaños de Anouk, una amiga de Sasha, y allí se encontrará nuevamente con Zoe. Ha pasado un año, y Lawrence continua afectado por el duelo y estancado en su vida: no ha podido retomar su labor de escritor y sobrevive realizando traducciones. Las miradas ambiguas entre ambos retornarán. Zoe pasará unos días de vacaciones junto a sus padres y su hijo en el balneario de Annecy, pero se mantendrá en contacto con Lawrence por mail. Para cuando Zoe regrese a Paris, Lawrence, confundido, la visitará en el hotel donde trabaja, buscando paliar su dolor. La tensión entre ambos se incrementará pero prevalecerá el recato, tanto por el peso moral del duelo mismo como por la relación familiar de cuñados que hay entre ambos.


Y otro año más tarde, Lawrence y Zoe se reencontrarán en Nueva York. Lawrence no habrá podido volver a Berlín y retornará a su ciudad natal. Ayudará a su hermana Nina en su tienda de antigüedades, lentamente se acercará a Ida (Dounia Sichov), la amiga de su hermana, y de a poco retomará la escritura. Zoe, efectivamente divorciada de David, vendrá de vacaciones a Estados Unidos y visitará a Lawrence, de camino hacia Tennessee, donde planea reencontrarse con una vieja pareja. Los recuerdos sobre Sasha, los cruces de mirada entre ambos teñidos de dulzura y nostalgia, flotarán nuevamente en el aire.
“Ese sentimiento del verano”, es una película por momentos tediosa, que deja la sensación de que la historia podría haber sido mucho mejor explotada desde el guión. No obstante, cabe señalar que la película de Mikhaël Hers puede enmarcarse dentro de la tradición de un cine francés que no se apoya tanto en la acción (de hecho es muy poco lo que sucede en la película) sino que apunta a captar atmosferas, climas, sentimientos. De hecho, por ser una película que gira en torno al tema del duelo, no es para nada una película oscura ni que apunte al golpe bajo, sino que por el contrario en ella prima la iluminación de tono alto. En este sentido, desde la fotografía, desde la música dulce y suave y desde la sutil interpretación de los actores; Mikhaël Hers logra capturar a la vez esa luminosidad del sentimiento de alegría, de juegos y de placer que se asocia al verano, con la delicada nostalgia que deja el vacío de los que ya no están.

Carla Leonardi

carlaleonardi@caligari.com.ar

Ce sentiment de l'été