Descubriendo el valor de la familia y su legado. Casa Coraggio (2017) de Baltazar Tokman

Guillermo Bruno 1 - Mayo - 2017 Textos - Foco:19º BAFICI, Buenos Aires Festival Internacional Cine Independiente

 

Sofía, una chica de unos 30 años, viaja desde La Plata a su pueblo de origen, Los Toldos, para reencontrarse con su familia. Su padre maneja una funeraria que atraviesa varias generaciones, Casa Coraggio. También allí se encuentran su madre, separada de su marido, y que constantemente se queja de que siente ignorada, y su abuela.

En su viaje, la joven buscará redescubrir las tradiciones familiares y pueblerinas y fomentar afectos con los suyos, mientras ayuda en el negocio familiar, que bien sabe que puede ser suyo algún día.

La última obra de Tokman es un film costumbrista y natural, que se apoya en la mezcla de ficción con documental, ya que algunos de los hechos narrados son verídicos, mientras que otros son obra de la creación.


Son interesantes las variantes técnicas que propone la película. Por ejemplo hay un ávido uso de cámara en mano, y hay numerosos primeros planos de los rostros de los personajes, para poder contemplar cercanamente sus expresiones mientras van contando sucesos, o denotan emociones. Este tipo de plano no solo se ciñe a las caras, sino que también se posa en alguna parte del cuerpo u objeto significativo.

También hay una buena propagación de planos secuencia. No es la idea dar pistas sobre el largometraje, pero es válido decirlo: Hay una escena en la que un grupo de gente está cargando un ataúd para guardarlo. Se vislumbra al féretro hasta el momento en el que es guardado, y en ese instante, se ve la oscuridad y se oye el ruido final, haciendo una apología a la muerte.

Esta película había sido un proyecto personal del director durante mucho tiempo. Confeso fanático de la serie de TV "Six Feet Under", que precisamente trata sobre las vidas de una familia que maneja una casa funeraria, había ideado a la cinta como un documental neto. Pero se fue postergando la filmación, hasta que encontró el momento justo, y realizó el largometraje.

La calidez en las relaciones, la naturalidad en la muerte, las vivencias personales, la preocupación por la salud de los familiares, el legado de un negocio, son algunos de los tópicos que toca el film, que se hace muy llevadero y real en la casi hora y media que dura.

Las actuaciones son todas buenas, en especial considerando que hay muchos de los personajes que no son interpretados por actores, como por ejemplo Alejandro y Sofía Urosevich, que interpretan a su partes homónimas de padre e hija.

Volver al lugar de origen suele provocar una movilización interna. Y si los sentimientos personales están muy arraigados a ese sitio y a los seres queridos del mismo, costará mucho dejarlo, teniendo al mismo tiempo la sensación de querer sentar cabeza, en donde todo fluye y todo comenzó.

Guillermo Bruno

Casa Coraggio