El viaje imprevisto. Camino a la Paz (2015), de Francisco Varone.

Ignacio Barragan 22 - Abril - 2016 Textos

 

Sebastian es un hombre de barrio. Escucha Vox Dei, tiene un Peugeot 505 y cada tanto se pone en pedo con sus amigos como se debe. Como si fuera poco, no tiene metas en la vida más que procurar el bienestar de su mujer, su auto y que lo cotidiano de sus días no se vea alterado por ningún altercado. Sus objetivos primordiales son los de cualquier persona sensata que vive en una sociedad capitalista y proviene de cierto sector de clase media: Llegar a fin de mes y pagar las deudas contraídos por los bancos. Por lo tanto, Sebastian no solo es el prototipo del pibe de barrio sino que también es uno de los dos personajes principales de Camino a la Paz de Francisco Varone, un personaje construido desde el ideario nacional de lugares comunes en donde se cruzan la calle, el puchito y la parrilla.


El otro personaje de la película es Khalil, un anciano de aspecto decrepito que profesa la religión musulmana y que ya se encuentra en el final de sus días. Como todo ser religioso, el sentido de su vida solo se ve completado en cuanto y en tanto todas sus tareas en la vida se vean atravesadas por el culto a Alá. Como todo buen musulmán, debe viajar a la Meca y es ahí donde entra Sebastian con su Peugeot 505 y su nuevo trabajo de remisero. La aparición de este personaje justamente responde a lo que vendría a ser la idea principal de la esta opera prima de Francisco Varone, el concepto de que dos polos completamente distintos no se repelen sino que se acercan, se complementan.


Primer problema en donde aparece el conflicto del filme, si Sebastian es el personaje de mentalidad adusta, que no desea salirse de su camino establecido y no quiere ninguna alteración en sus días, cuando aparece Khali y le ofrece un trabajo por el cual tendría que llevarlo en su Peugeot 505 a la ciudad de La Paz, su mundo se ve completamente perturbado. Por supuesto que acepta el trabajo, pero por que otra no le queda, su mujer se queda sin trabajo y hay que pagar el crédito de la nueva casa.
Camino a la Paz es una road movie en la que hay un despertar metafísico, mas precisamente en el orden de lo religioso. Que Khali sea musulmán, católico o protestante no importa, lo que se visiviliza en esta decisión en oponer a un religioso con un agnóstico es que el primero esta dotado de sentido mientras que el segundo carece de proa de vida. Sebastian se encuentra tan implicado en su vida de asados, futbol y vinos baratos que no se da cuenta de lo vacío de sus días. Cuando el viejo musulmán aparece, se ofrece cierta resistencia pero finalmente cede a ese destino de auto revelaciones.
Finalmente, podría decirse que en la película se coquetea con cierta idea de Jaques Lacan que básicamente plantea el concepto de que el psicoanálisis no sobrevivirá a la religión, ya que es la religión únicamente la que dota de sentido a la persona. La idea de que todo camino se encuentra promovido por algo más que una entidad material.

 

Ignacio Barragan

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Camino a La Paz