Hay una gran soledad en Buenos Aires. Buenos Aires Viceversa (1996), de Alejandro Agresti

Guillermo Bruno 5 - Junio - 2017 -Foco: 17º FICDH - Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos

 


La dictadura militar. Aquel horrible régimen de 1976-1983 lleno de desapariciones, torturas y asesinatos. Un hecho que nunca debería de haber existido y que no volverá a existir. En una época actual en la que el debate es por el número de víctimas y por chicanearse unos a otros, a veces está bueno volver a revisar los hechos concretos y ver los coletazos que dejó el suceso por el camino.

Pero retrocedamos un poquito al pasado, hace poco más de 20 años atrás, aproximadamente al año 1996, que es el momento en el que salió la cinta. Varias historias convergen en en este largometraje, por mencionar algunas: Una joven que conoce a un chico en situación precaria que podría ser su par, tras recibir una tarea curiosa de una pareja mayor, una mujer que interactua con su TV como si fuera una persona. Un técnico que busca compañía, y que cuyo colega presenta demonios ásperos. Una pareja de ciegos que sigue cada uno su camino y que uno de ellos encontrará un personaje indeseable.

Todos ellos habitan el poderoso relato de "Buenos Aires Vice versa", que trata sobre la soledad, el miedo, el recuerdo, la tristeza, y un poco de esperanza. La película se presenta de manera natural, realista y costumbrista, mostrándonos los quehaceres de cada uno de los protagonistas, en su día a día, y como cada uno de ellos se va transformando con las decisiones que va tomando. En algunas secuencias hay ciertos pasajes de humor, aunque con el trasfondo mencionado el espectador no tardara en poner las risas en contexto, y que pronto podrán convertirse en lágrimas.

Hay una cierta apología a la belleza, que aparentemente no es fácil de encontrar en la capital argentina, luego de tanto sufrimiento. Pero está allí, en los pequeños momentos, en los pequeños encuentros. El final del film, que obviamente no será revelado, es una demostración de que hay ciertas cosas que aún no han cambiado en nuestra sociedad, que tenemos mucho para aprender y reflexionar, y que al final del día, la verdad es tergiversada y todo sigue como si nada.

Precisamente en esas escenas finales se hace presente una melodía clásica. Y si, la música tiene su espacio clave ya que algunos fragmentos atrás, escucharemos la genial "Canción para mi muerte" de Sui Generis.

Las actuaciones, todas buenas. Para destacar a Vera Fogwill, en su rol como Daniela, la joven que busca algo bello en tierras bonaerenses, mientras revisa su pasado, mientras que un joven Nazareno Casero interpreta a Bocha, su eventual compañero de ruta. Los ya fallecidos Carlos Roffé y Mario Paolucci también están muy bien en sus respectivos roles. Nicolás Pauls, Fernán Mirás, Mirta Busnelli, Laura Melillo, Harry Havilio y Carlos Galettini completan el elenco.

¿Hay belleza en Buenos Aires? Claro que si. Basta con asomarse a la calle Corrientes, a la 9 de Julio, y ver el panorama y aquel hermoso Obelisco. Respecto de la belleza social, la tenemos que construir nosotros, resaltando nuestras cualidades y dejando de lados los enfrentamientos que tanto nos han quitado. De cada uno depende construir un futuro mejor, porque Argentina siempre fue y será un país con potencial de sobra.

Guillermo Bruno

guillermobruno@caligari.com.ar

 

Buenos Aires Viceversa