(Just like) Starting over. Begin again (2013), de John Carney

Rosario Iniesta 20 - Noviembre - 2015 Textos

 

 

La segunda película de John Carney es una melodía al optimismo. Si Once era una deliciosa balada con sabor triste, esta es su cara opuesta. Es rock, es folk, es alegría,desengaño. Diálogos honestos, estética simple pero potente. Actores de la talla de Mark Ruffalo y Keira Knightley, Katherine Keener y las apariciones de Adam Levine (cantante de Maroon 5) y Cee Lo Green, la convierten en una apuesta fuerte y poco convencional dentro del género de comedia dramática por su atractivo musical. Tiene una potencia y un montaje perfecto. Hace que las dos horas de película fluyan armónicamente y sean un viaje de superación. En algún punto recuerda a la maravillosa Almost famous, de Cameron Crowe, donde la música une, sana.

La historia se dispara cuando Greta (Knightley) conoce a Dan (Ruffalo), ambos en un momento complicado de sus vidas. Ella ha sido engañada por su novio músico,Dave Kohl (Levine) que está avanzando meteoricamente en su carrera y él es un productor musical arruinado por su desastrosa vida, separado de su mujer (Keener) y descubriendo a su hija adolescente.

 

 

 El amor a la música hace que se unan en una relación inclasificable que va pasando por diferentes etapas: amistad, trabajo, incluso por una pequeña etapa de enamoramiento fugaz pero sobre todo, de descubrimiento y fortalecimiento para ambos. Hay un cuestionamiento de parte de Greta sobre la autenticidad de los músicos. Es interesante cómo Carney construye los diálogos y defiende una postura crítica respecto al papel de las discográficas, que venden a los artistas como productos estandarizados. Greta es entonces una rebelde sin causa con ganas de crear y junto a Dan construye una experiencia única que comparten con total honestidad y entusiasmo.

Canciones como Tell me if you wanna go home grabada desde una azotea o la inolvidable secuencia en la que comparten auriculares, abriendo así su alma al reproducir sus canciones preferidas, todo esto con New York como pasarela de sus anhelos, convierten a esta historia en una pequeña joya cinematográfica.

Rosario Iniesta

rosarioiniesta@caligari.com.ar

 

Begin again