A dónde va la nieve. Becoming who I was (2017), de Chang-Yong Moon y Jin Jeon

Ivan Garcia 13 - Septiembre - 2018 - textosFoco: FIDBA 2018 - Festival internacional de cine documental de Buenos Aires.

 


El viaje transformador es un tópico común en el cine, y en la narrativa en general. Permite trazar con facilidad un arco evolutivo a los personajes y al mismo tiempo estructurar una aventura de forma episódica o progresiva, y en muchas ocasiones desarrollar cruces y conflictos entre los protagonistas. Becoming who I was es un documental que sigue al pequeño Angdu Padma y a su tío/maestro en un viaje desde el sur de la India hasta el Tibet, para llegar al monasterio que le pertenece como “Rinpoche”. El Rinpoche es el antiguo Lama o maestro reencarnado en el niño que reconoce su vida pasada y debe “volver” a su lugar.
Lejos de centrarse en características religiosas o en la cultura budista en general, la narración muestra cómo a pesar del peso que le han puesto en sus hombros Angdu es un niño que necesita una guía, y por sobre todo, necesita ser simplemente un niño. En varias escenas se lo puede ver jugando con sus amigos o familiares, o incluso solo, riendo como cualquier otro chico de ocho o nueve años en el mundo. Lo universal de esta historia no es solo el tema del viaje, del crecimiento personal y de las relaciones, sino poder ver los momentos pequeños que hacen al protagonista humano, sin ponerlo en un pedestal deifico. Su tío y guía será central a lo largo del recorrido, ya que de él aprende sobre la amistad, sobre el respeto, y sobre su cultura.    
El hecho de que sea un documental le da una perspectiva no solo más auténtica sino más profunda, y el logro de retratar esta historia de forma tan añorable es mérito de Chang Yong y Jin. El proceso de filmación se da a lo largo de ocho años, y poder encontrar los momentos clave que resalten aspectos fundamentales de la personalidad de los protagonistas y que asimismo desarrollen la narración de manera orgánica es algo loable, sin contar la belleza de los planos y los paisajes, desde las montañas nevadas hasta el contraste particular de dos monjes budistas caminando como abuelo y nieto por una ciudad atestada de gente, tráfico y edificios.
Los conflictos internos se ven también con el paso del tiempo, y de forma más soslayada. Son pocos pero precisos y generalmente en forma de entrevista personal, cuando Angdu o su tío hablan de sus inseguridades, sus dudas respecto al futuro y al camino que se les ha asignado. A pesar de estas tribulaciones ambos siguen adelante y el crecimiento de ambos, pero principalmente del niño, puede verse con el paso del tiempo, incluso de los años. Ambos disfrutan los rituales que los unen y los juegos, pero se ve como poco a poco Angdu deberá acomodarse a una vida adolescente, con sus crisis y aprendizajes.
Becoming who i was retrata de forma muy bella el proceso de crecimiento de un niño, y la relación de este con su maestro, que es a la vez un amigo y un padre. Los momentos de goce, y también las dolorosas separaciones son de una gran fuerza emotiva, y su historia y el trasfondo solo potencian este mensaje. Es especialmente significativa una escena en la que antes de separarse, ambos llegan a un monasterio cercano a Tibet  y deciden volver a jugar con bolas de nieve como hacían antes, en su hogar. Y lo logran, sin importar que ahí no haya nieve, una última vez. Uno de los grandes documentales del año pasado.

Ivan Garcia

ivangarcia@caligari.com.ar

 

Becoming who I was