“La vida es completa pero con separaciones”. Autumn Days (2016), de Tsai Ming Liang

Victoria Leven 21 - Noviembre - 2016 -Foco: 31 Festival Internacional de cine de Mar Del plata

 

El director malayo Tsai Ming Liang nos presenta este cortometraje de 24 minutos, que definiríamos erróneamente como “documental” cuando en realidad es un ensayo sobre el anti-documental biográfico.
Una mirada que anti-documenta se basa en el acto de poner a la luz lo imposible de ser documentado (certificado/identificado/probado). En este caso, lo imposible de certificar es la reconstrucción de una biografía, el rearmado de una vida: la de Nogami Teruyo íntima colaboradora y compañera del maestro Akira Kurosawa, durante 50 años. Tal vez, todo es una excusa narrativa para ensayar una biografía indirecta sobre la vida del genio del cine japonés.
Tsai Ming Liang elige un procedimiento adecuado para este fin anti-documentalista: su estructura no-narrativa (herramienta característica de su filmografía) y el uso de recursos disruptivos para poner en pantalla la no-reconstrucción: la relación disociada entre imagen-sonido, la no información de identidad o contexto, la aparente falta de tema central y el discurso disgresivo del film no nos permite asociar los fragmentos en los que el montaje organiza el relato, evitando así generar esa idea de documento verificable.
Es clara su intención de poner en duda un subgénero clásico del cine documental: “las biografías”. No nos extraña que venga de la mano de este director de vanguardia que siempre trabaja en la búsqueda de los límites del discurso en el marco del cine contemporáneo.
La diégesis estructural está dividida en dos modelos de ruptura de las formas clásicas: la imagen ausente de palabra, la palabra vacía de imagen.
El film comienza con la pantalla en negro donde se puede escuchar y a su vez leer una anónima conversación. Las voces de varios hombres (¿cuántos?) de quienes desconocemos su identidad hablan envueltos por el sonido ambiente de un bar que es una de las pocas referencias que los personajes hacen explícitamente del espacio, de esa realidad que no podemos ver.
Los temas de la conversación avanzan como una deriva, un reflejo realista de lo disgresivo que tienen las conversaciones coloquiales y cotidianas, aquellas que nunca están dirigidas por un tema central y lineal. Pero claramente podemos reconocer tres tópicos que atraviesan los distintos fragmentos de puro texto sin imagen: la traducción de los libros de una antigua poetisa china, un enigmático poema chico llamado “la vida es completa pero son separaciones” y partiendo de la traducción de la novela “Derzu Uzala”, arriban a detallar las singulares anécdotas que circulan sobre el rodaje del film homónimo de A. Kurosawa.
Una mujer ausente + Poesía china + Derzu Uzala + Kurosawa, si logramos detectar el núcleo de cada tema planteado, tal vez luego de ver el film podamos unir las partes y construir un sentido.
Citar a Kurosawa nos empuja a la biografía de Nogami Teruyo, pero al no saber que esta anciana que veremos es aquella mujer mencionada - cosa que jamás se revelará en el film - volvemos a la idea del documental imposible.
De aquellos diálogos sobre negro, vamos por corte al rostro sin identidad de N.T. y la observamos recortada del espacio en una imagen sin palabras: el rostro impávido de esta mujer anciana sobre la que parecen reflejarse las imágenes de un film fuera de cuadro, pues no vemos más que manchas de luces y sombras que cambian sobre su semblante, y así discurren inamovibles los minutos con el sonido indefinible del imaginario proyector ¿Quién es? ¿Cuál es la relación con estas imágenes? ¿Qué tiene ella en común con los diálogos ya escuchados?
El contrapunto se repite volviendo a las palabras sin imagen. Debo confesar que nada me resulta más incómodo y exigente como espectadora que intentar completar todo el tiempo ese agujero negro visual ¿cómo serán sus rostros? ¿cómo será aquel espacio que los contiene? ¿qué esconden las palabras? ¿Porqué no desnudar ese negro absoluto y ponerle cuerpo a esos sonidos que se nos escurren entre los dedos?

El último cuadro viviente de pura imagen es enormemente simbólico, en una callecita bañada por las hojas del otoño están sentados uno junto al otro Nagami Teruyo y Lee Kang-sheng - íntimo amigo y actor fetiche de T.M.L – que, sentados en un banco de plaza, permanecen en silencio como mirando la el tiempo fluir, mientras pasan cada tanto algunos autos irrumpiendo con el sonido tosco de los motores el suave murmullo de las hojas y el viento.
Por varios minutos no se miran, están inmóviles, como enajenados, y de a poco comienza un juego de imitación de los gestos y las posturas del cuerpo como en un espejo, discurre un juego de complicidades.
Lo paradigmático de esta escena final es la directa conexión entre Nogami y Kurosawa compañeros de vida y de profesión, así como Lee Kang-sheng con Tsai Ming Liang del cual conocemos su vínculo inseparable, ya explícitamente detallado en su documental “Afternoon”.
Es como si aquí Liang pusiera la huella de su biografía -por un instante-, con la presencia de su compañero de vida en este cuadro final, y de manera transversal refiriera más de la vida del ausente Kurosawa con la presencia de la anciana Nagomi, que a la posible biografía de la misma.
La escena discurre en otoño que es una estación de transiciones, algo deja de ser para transformarse en otra cosa, el otoño termina para que comience el invierno.
Y si la idea anti documento se sostiene en el hecho de no poder reconstruir ni documentar, ni argumentar biográficamente, ni poner a la luz verdades de otras vidas, el ensayo se define sobre dos mecanismos: observar - escuchar, para asociar libremente los pedazos que dependiendo de la mirada serán una u otra vida posible.

Victoria Leven

victorialeven@caligari.com.ar

 

Autumn Days