Prendido a la magia de los caminos. Arreo (2015), de Tato Moreno

Carla Leonardi 4 - Agosto - 2016 Textos

 

“Esta es la vida el campesino,
lo que les cuento es la realidad.”
(Eliseo Parada)

El documental “Arreo” (2015) del director argentino Néstor Tato Moreno, tiene como protagonista a una familia de gauchos de Malargüe, en la provincia de Mendoza. El director va realizando  un retrato de esta familia, pero no es esa su mera finalidad, sino que busca acercar al espectador a la realidad actual del gaucho transhumante, que permanece desapercibida y desconocida para la gran mayoría.

La familia de Eliseo Parada se compone de su esposa Juana y dos hijos. Su hijo José Abel,  desde muy chico supo que no quería quedarse en el campo, y se trasladó a la ciudad donde estudia y tiene novia; mientras que Facundo continúa  trabajando junto a su familia.

En un paraje donde las distancias entre los vecinos son grandes, y no hay comunicación telefónica; la radio sigue cumpliendo la función social de ir transmitiendo los mensajes entre los pobladores: saludos de cumpleaños, avisos de visita, etc. De entrada se nos sitúa en un contexto muy diferente a la gran ciudad, un pedazo de tierra que parece olvidada en el tiempo.

La narración se va organizado en torno a las estaciones del año: la primavera, época de gran trabajo porque es la época de los nacimientos; la veranada donde se arria el ganado hacia las cumbres  hasta marzo, y la invernada donde se vuelve a traerlos de regreso a casa para el invierno. A lo largo del relato, la tropa de ganado secundada por los perros y los caballos, es un personaje en sí mismo. Esa fuerza de la naturaleza desplazándose por entre los cerros luciendo majestuosa  e imponente, levantando polvareda o empacándose a la hora de cruzar un río; es de una potencia visual sumamente poética, gran acierto del director.

Durante todo el documental, impresiona la fotografía de los bellos paisajes mendocinos, pero también la profunda soledad de la casa de los Parada. Los Parada  representan la situación de tantos otros arrieros de nuestro país. Esta familia realiza el arreo con gran esfuerzo y dedicación, sin recibir ningún tipo de ayuda ni incentivo de políticas por parte del Estado. En realidad, el Estado está más preocupado por construir rutas para el turismo, que por preservar los senderos para que los campesinos puedan arriar su ganado de un modo que los animales no tengan que realizar tanto esfuerzo. El arreo de ganado es una actividad que llevan a cabo en tierras que no les pertenecen, donde la paga es muy poca en relación al esfuerzo físico que requiere y  donde muchas veces quedan expuestos a ser engañados por comerciantes inescrupulosos que se aprovechan de su necesidad económica.

Es por eso, que los jóvenes ven la vida y el trabajo en el campo como una actividad sin futuro.  Eliseo les da total libertad a su hijos de elegir su camino, aunque signifique el peligro de extinción de ese trabajo que tanto ama, y que se suele transmitir de generación en generación. Pese a que uno de sus hijos se fue a la ciudad y su otro hijo aunque lo ayude, ponga en duda su permanencia,  Eliseo está convencido de que va a seguir arriando cabras y ovejas por los cerros hasta que sus fuerzas se lo permitan.

Los distintos temas de la realidad social del gaucho que se van abriendo a lo largo del documental están muy bien matizados por momentos musicales, donde el propio Eliseo o sus hijos, cantan guitarra en mano temas de folklore cuyano.  Se trata de un recurso interesante del director Tato Moreno, que le permite eludir la impostura del documental social serio y el golpe bajo; haciendo de la música un vehículo donde el arriero expresando  sus alegrías y sus penas, pueda conectarse  auténticamente con el espectador.

Carla Leonardi

carlaleonardi@caligari.com.ar

 

Arreo