Acciones que perduran. André Villers, a Lifetime in Images (2015), de Marketa Tomanova

Matías Mott 23 - octubre - 2017 -Foco: Al Este del Plata 2017, IV festival de cine de Europa central y oriental.

 

                  En la creación estética de un film se piensan dos planos que forman su estado, el espacio y el tiempo. El primer plano nos ubica espacialmente, nos muestra donde esta cada uno y que puede hacer en ese lugar; el segundo nos ubica temporalmente, en qué momento de la vida se encuentra cada persona que ocupa un fragmento del film, y más importante aún, que pasa históricamente en ese momento del film.  Cada acción que uno comete se ve comprometido con la historia, nada puede hacerse por fuera de ella, nos interpela de tal manera que todo contexto forma nuestro propio estado. En esto se basa la obra de Marketa Tomanova, mostrar como un contexto forma a distintas personas y los marca de por vida.
                  A lo largo del film vamos a presenciar la vida de André Villers, un reconocido fotógrafo que se encargo de retratar a los más grandes artistas del siglo XX, la particularidad es que esta vida se muestra a partir de sus propias fotografías, no vemos dramatizaciones ni se deja a una persona que hable sin darnos un sentido, toda entrevista  tiene un archivo de defensa.


                  El trabajo de André se basa en la inmortalización de varios artistas, el más importante fue Picasso, lo que Marketa nos presenta en su obra es como un artista es capaz de rescatar el alma de otro artista, como con una obra se puede revitalizar al observar el trabajo invisible; este trabajo es todo lo que el espectador no puede ver, como si de una especie de Making Of se tratara, vemos lo que la obra no nos muestra. De esta manera vemos a un Picasso en pleno proceso creativo, mientras trabaja, mientras juega, mientras vive.
                  El film utiliza una narración simplista, se encarga de entrevistar a André y conocidos mientras que nos presentan su mundo de recuerdos, ya lo único que queda de ellos es el tiempo, lo único que no puede ser borrado. Cada acción que André haya cometido en su vida volverá para dar una hondada en su actualidad, como fue el paso de su arte retratista a uno más vanguardista,  como pasó de ser un desconocido a rodearse con algunos de los artistas más importantes de la historia. Todo esto se ve unido gracias a una excelente banda sonora compuesta en su totalidad por música Jazz que brinda un ambiente de privacidad entre los artistas y sus espectadores.
                  En definitiva, la obra lo que intenta es recobrar y darle una nueva significancia al trabajo de un artista completamente olvidado, un artista que basó su trabajo en la obtención de tiempos eternos, acciones que pasarían a ser tomadas como una revolución dentro de su materia. Cada imagen que tomó André es un momento puntual, es una porción de la realidad, cada imagen que tiene es una nueva perspectiva a una acción del pasado, toda persona retratada en su privacidad le da un nuevo sentido a ella, realmente nos muestra como es y no nos deja lugar a la especulación.

Matías Mott

matiasmott@caligari.com.ar

André Villers, a Lifetime in Images