Sangre de venganza. Amateur (2016), de Sebastian Perillo

Carla Leonardi 19 - Noviembre - 2016 -Foco: 31 Festival Internacional de cine de Mar Del plata

 

Extraños sonidos electrónicos, fondo negro sobre el que aparecerán las letras del título de la película en rojo y que el montaje intercala con breves destellos de relámpagos en cielo gris pesado, es el inicio que da contexto al film que veremos. Lo extraño, lo oscuro, lo tenebroso y la sangre son elementos que aparecen en “Amateur” (2016) ópera prima del director argentino Sebastián Perillo, quien cuenta con una sólida trayectoria en la producción de películas. (*)
La primera vez que vemos a Martín Suarez (Esteban Lamothe) se lo ve cansado y apesadumbrado en una sala de control. Martín es un joven que trabaja en una isla de edición de un canal de televisión, y recién se ha separado de su novia, quien lo echó del departamento que compartían. Ante esta situación, su jefe lo contactará con el dueño del canal, quien sin ningún tipo de reparos lo habilita a ocupar uno de los departamentos amoblados que posee en un edificio del microcentro porteño.
Hurgando entre los VHS que estaban en el sótano del canal para dar con una película específica que le ha pedido su jefe, Martín se encontrará con un video casero de tipo pornográfico donde un hombre copula con una mujer que está recostada de espaldas y tiene una venda en los ojos. Martín se enganchará con el video, el cual verá repetidamente. Se trata aquí de la cuestión pornográfica que pone en la pantalla diversas imágenes, listas para usar, donde el usuario o consumidor encontrará la representación que corresponda a su fantasía perversa privada, y obtendrá un goce solitario al acompañarlas con la masturbación.


Cierto día Martín descubrirá que la mujer del video, no es otra que Isabel (Jazmín Stuart), la esposa de Guillermo Battaglia (Alejandro Awada), el dueño del canal de televisión. Martín comenzará a cruzarse en reiteradas ocasiones con Isabel en el hall del edificio donde vive, porque allí también tiene Isabel su oficina. Isabel tendrá desde su vestimenta una apariencia seductora y sensual, pero aparentará no estar interesada en él. No le dirige mucho la mirada y será de muy pocas palabras, siempre en tránsito hacia algún otro lugar. El hombre solitario se irá obsesionando con Isabel. No sólo la verá repetitivamente en el video, sino que la seguirá hasta su casa, la espiará por la ventana y hasta buscará contactarla. La cámara en mano acompañará los pasos de Martín y se pegará a él con primeros planos buscando la identificación del espectador con la figura del voyeur que encarna Martín. La música ominosa añadida a las imágenes aporta también el tono de suspenso de toda esta primera parte del film.
Muy fácilmente logrará Martín concretar un encuentro sexual con Isabel. Ella podría decirse que esperaba su llamado para encontrarse con él. Parece que aquí se operaría para Martin un pasaje del goce solitario de la masturbación con la pornografía al encuentro con el cuerpo de una mujer. Pero Martín colocará una pequeña cámara entre unos libros para filmar su noche de sexo. En este punto, Martín; al ocuparse de filmar la escena; sigue mirándose desde afuera. Está más como director de su propia película porno, que en la escena misma del encuentro con esa singular mujer.
Luego del acto sexual, la actitud corporal general Isabel será de extrañeza, apatía e indiferencia. Martín no parece notar esto ni lo interroga. La subjetiva de Martín con primerísimos planos recortará la mirada y la boca de Isabel. Isabel es para él un cuerpo del cual recorta partes que tienen el rasgo erótico que hacen que Isabel sea un objeto deseable para él. Martín estará tan capturado en las redes del deseo por esta mujer, que no podrá advertir la fatalidad. Un tenedor irá rápidamente a clavarse en su yugular y su abdomen recibirá varias puñaladas. Isabel entrará en éxtasis en el contacto con la sangre. Y luego, se retirará del departamento asegurándose de borrar las huellas que puedan identificarla.
Será Laura (Eleonora Wexler), la encargada del edificio, cuando ingrese al departamento para ocuparse de la limpieza, quien encuentre a Martin bañado en sangre y sin aliento de vida, como así también identificará por ciertos “beeps” la presencia de la cámara, la cual sustraerá llevándosela consigo. Laura es una mujer que tenía otras aspiraciones para su vida, pero que lleva una vida aburrida y chata entre su trabajo de encargada y la relación con el Gordo (su marido). Este hombre es tosco y rudo en sus maneras y pasa largas horas sentado frente al televisor mirando policiales, sin emitir prácticamente palabra alguna. Laura mantuvo un affaire con Battaglia y ahora se siente herida por su distancia. Descubrir por la filmación de Martín que Isabel, a quien envidia profundamente, es la asesina, la sacará del hastío de su vida. Laura comenzará a intimidarla y hostigarla con llamados y mensajes anónimos.
Paralelamente, se llevará la investigación policial del caso a cargo del Inspector Saslavsky (Daniel Kargieman), cuya aparición se ligará a los momentos de humor del film. Saslavsky quiere impresionar a su jefe con la resolución del caso Suarez, pero como ya lo situó muy bien Edgar Allan Poe en su cuento “La carta robada”: todo policía es un tonto. Saslavsky siempre estará detrás de los acontecimientos porque se maneja con una lógica básica, que no le permite ver que la solución del enigma siempre estuvo enfrente de sus narices.
En este sentido, el “Amateur” del título puede referirse tanto el joven Martín Suarez que encandilado por la imagen pornográfica de Isabel no puede darse cuenta que no es precisamente él quien digita él juego y que se encamina a una trampa mortal; como al policía Saslavsky, que juega en las ligas menores cuando se trata lidiar con los poderosos.


A lo largo del devenir de la película, irán sucediéndose diversas referencias cinéfilas explícitas, que, como si se trataran de piezas de un rompecabezas, permitirán sutilmente ir componiendo e interpretar el cuadro que se pintará al final.
La primera referencia está en el programa de fenómenos paranormales que están filmando la primera vez que vemos a Martin en la sala de control. Se trata de un hombre que mediante una máquina que comunica con los muertos, invoca repetidamente a Alfred Hitchcock, quien no responderá. Aquí la referencia más clara es su película “Psicosis” (1960) debido a su estructura narrativa en dos tiempos. En Psicosis durante la primera parte como espectadores nos identificamos con Marion (Janet Leigh) que es la protagonista y estrella de estudios. Pero a partir del asesinato de Marion tendremos un cambio de punto de vista y nuestro punto de identificación pasará a ser Norman Bates (Anthony Perkins) En Amateur, tendremos las mismas correspondencias: en la primera parte nos sumergiremos en un thriller erótico, y luego; muerto el protagonista y estrella local, entraremos en una segunda parte donde asumiremos como espectadores la perspectiva de Isabel y el género del relato virará al policial hibridado con toques de comedia y elementos del terror.
La segunda referencia está en la película en VHS que el director le pide a Martín que busque en el sótano: “Sangre de Vírgenes”. Se trata de una película argentina de 1974 dirigida por Emilio Vieyra. La cuestión aquí a tener en cuenta es la temática del vampirismo, que aparecerá más claramente a partir de la segunda parte de la película.
La tercera referencia es el director Luis Buñuel, cuyo nombre aparecerá en el lomo de un libro de la biblioteca que quedará al lado de la camarita que coloca Martin para filmar su encuentro con Isabel. Las cuestiones de Buñuel que resuenan en “Amateur” son el fetichismo del deseo, el sexo y la muerte y el cuestionamiento a la moral de la familia tipo burguesa.
Otra intertextualidad es “Matador” (1986) de Almodóvar, donde la abogada María Cardenal, que admira secretamente el arte de matador del torero retirado Diego Montes, mata a sus partenaires en el momento culminante del clímax sexual.
Guillermo Battaglia es un hombre oscuro y turbio. Es dueño del canal de televisión, dueño del edificio de microcentro y administrador del cementerio. Su relación con los muertos data de su primer trabajo en la funeraria de su padre. Battaglia es un personaje ligado a lo diabólico y al poder.
La relación entre Battaglia e Isabel llama la atención por la marcada diferencia de edad, lo cual la cubre de cierto tinte incestuoso. Los sentimientos de Isabel para con él oscilarán entre la furia y la sumisión, entre el odio y el afecto. Un flashback revelará que el padre de Isabel la entregó a Battaglia cuando era niña, ¿acaso por ajuste de cuentas? ¿acaso para salvar su vida? Battaglia la tomará como un objeto de su posesión para satisfacer su libido. La relación de esposos es una fachada social que encubre una relación de otra índole y de características patológicas entre captor y víctima.


Es sabido que en ciertas especies animales, como por ejemplo la Mantis religiosa; la hembra mata al partenaire luego de culminar el acto sexual. Isabel en su actitud hacia los hombres, es plenamente consciente del poder de seducción que ejerce en los hombres y lo utiliza hábilmente para atrapar a sus partenaires en las redes del deseo. Martín Suarez fue uno más en la serie de hombres que sedujo para matarlos luego del acto sexual. Que los mate da cuenta de que rechaza inscribirse en un lazo amoroso con ellos. Hay un cierto erotismo vampírico en el proceder de Isabel para con los hombres, que se hace más patente cuando luce un vestido rojo con vuelo. Ella goza con la sangre más que con el acto sexual en sí. Cuando Isabel quedó en manos de Batttaglia siendo niña, trató de zafarse y lo hirió con un elemento cortante dejándole una cicatriz. Cuando Isabel, intentando deshacerse del cadáver de una de sus víctimas, se encuentre con Battaglia en el cementerio le dirá: “¿qué haces vos acá, si estás muerto?” Tomando esta línea del personaje podemos pensar que la serie de los asesinatos, no es otra cosa que la redición y repetición de la escena primera con Battaglia, donde lo que busca, mediante lo real del acto homicida, es separase de ese otro omnipotente y gozador, del cual no puede separarse simbólicamente porque se encuentra subjetivamente arrasada.
La ópera prima de Perrillo resulta mejor lograda en su primera parte, donde maneja adecuadamente el suspenso; pero decae en la segunda parte en el desafío de mantener el interés del espectador. El elenco actoral en general es convincente en sus interpretaciones pero no así el guión que deja algunos cabos sueltos, plantea algunas situaciones poco verosímiles y no profundiza demasiado en la compleja temática que propone. No obstante, vale destacar la sutileza con la cual se sugieren e incorporan elementos del género de terror, sin caer en explicaciones ni corporizaciones concretas, sino mediante el manejo simbólico y alusivo de ciertos elementos de la puesta en escena. “Amateur” es una propuesta entretenida, que no obstante sus altibajos, se valora por la apuesta del director por el cine de género.

Carla Leonardi

carlaleonardi@caligari.com.ar

 

*Sebastián Perillo fue productor de “Fase 7” (Nicolás Goldbart, 2010), “20.000 besos” (Sebastián De Caro, 2013), “La vida de alguien” (Ezequiel Acuña, 2014), “Camino a la Paz” (Francisco Varone, 2015) y “Amateur” (2016)

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