Cocodrilo Mokhnenko. Almost holy (2015), de Steve Hoover.

Mariano Samengo 15 - Junio - 2016 Textos

 

Después de haber visto una serie de documentales, algo me quedó claro: todos los buenos documentales tienen dos cosas que son imprescindibles.

  1. Un punto de vista sólido por parte del realizador respecto a los hechos que está filmando.
  2. Empatía y/o respeto por el tema y sus “actores” sociales.

 

Si el documental no tiene alguna de estas dos cosas, algo falla. Y algo de eso sentí cuando miraba Almost Holy. Sin duda el documental tiene respeto y empatía por lo que filma y el realizador Steve Hoover tiene un punto de vista definido sobre lo que está mostrando, pero por algún motivo, la película se siente algo desarticulada y con una falta de foco que languidece a su protagonista por demás fascinante y carismático, como lo es el Pastor Gennadiy Mokhnenko.

Almost Holy retrata la labor de este Pastor (apodado por los suyos como Cocodrilo Mokhnenko debido a una caricatura del mismo nombre que también ayuda a su comunidad) quien es una figura prominente y a la vez polémica en Ucrania, ya que sus métodos para rescatar a niños y a personas en situación de calle y con serios problemas de adicción a la heroína roza en muchos casos el secuestro. Incluso su modo de “sermonear” a otros chicos ya en vías de recuperación para que no vuelvan a consumir es haciendo un escarmiento público a aquel que volvió a caer en el vicio, exhibiendo sus pinchaduras y su fragilidad, sin ningún tipo de tacto ni consideración. Tampoco teme en escrachar ni confrontar a empleados farmacéuticos que venden sin recetas drogas a adictos. En ese sentido, el documental hace un muy buen trabajo mostrando el modus operandi de este Pastor, al punto de ponerlo en términos cinematográficos como alguien bigger than life. Presten atención a cómo es filmado mientras hace sus rutinas de entrenamiento o de la forma en que es encuadrado teniendo su silueta contrastada por fuegos artificiales y van a saber a qué me refiero. Y quizá, por este tipo de elecciones formales, sea su mayor debilidad a la vez. Almost holy parece engolosinarse tanto con sus quehaceres diarios que por momentos parece perder el foco de otras aristas que podrían haber sido exploradas con mayor profundidad. Se sabe poco y nada sobre las personas que fueron asistidas por él y que actualmente lo asisten en sus centros de rehabilitación. Tampoco se hace demasiado hincapié sobre sus orígenes y lo único que logramos saber sobre por qué decidió volverse Pastor es por medio de una anécdota breve (aunque interesante) que dice al pasar mientras viaja en una ambulancia en una de sus tantas rondas nocturnas.

Como detalle de color (y quizá no tanto), el documental cuenta con la bendición de Terrence Malick en la producción ejecutiva y ciertamente hay toques Malick aquí y allá (sobre todo en el uso simbólico/alegórico que se le da al agua como en ciertos planos en ralentí exacerbando el naturalismo de los lugares y las personas que lo habitan) y probablemente varias decisiones en el armado de la estructura durante el montaje hayan sido filtradas por la sensibilidad que tiene el propio Malick al momento de montar sus propias películas, donde cada vez más intenta apelar más a lo sensorial y a lo impresionista más que a una narración más expositiva. El documental tiene algo de eso, pero como mencioné en el párrafo anterior, creo que lo termina volviendo dispersivo y desaprovecha oportunidades para explorar o cuestionar más al sujeto que tanto parecen idolatrar. Y si les parece que la película no pone al Pastor en un pedestal, tan solo miren el plano final (copiado de una de Malick).

Ahora bien, después de toda esta perorata, seguro que me vas a preguntar: “¿Y está bueno o no? ¿Da para verlo un domingo a la tarde?”. Te diría que sí. El documental se justifica gracias al carisma y el magnetismo que desprende el Pastor en cada una de sus apariciones. Pero en mi humilde opinión, una persona de este calibre merecía una película que estuviera a su altura y en ese sentido, me sentí un poco decepcionado.
Te lo dice alguien que le encanta ver películas y en última instancia, hacerlas.

Mariano Samengo

marianosamengo@caligari.com.ar

Almost holy