Aquí tengo todo, ya no sufro en las calles. ATENTAMENTE (2016), de Camila Rodríguez Triana

Guillermo Bruno 30 - Julio - 2017 -Foco: FIDBA 2017 - Festival Internacional de Cine Documental de Buenos Aires

 

La vejez. Ese momento de la vida que todos eventualmente transcurren, de no mediar ningún inconveniente. Algunos envejecen mejor que otros, algunos viven existencias más prolíficas que otros. Lo importante, de todos modos, es conservar la mente, la salud y los afectos lo mas intactos que se puedan.

Existen ciertas instituciones o albergues que suelen servir para aquellas personas que ya no pueden desenvolverse por si solas. Pero no es el único propósito de estos sitios. Por ejemplo, tomemos el caso de Libardo, un hombre que es fotógrafo, y que según su historia fue abandonado paulatinamente por su familia hasta quedarse con muy pocos medios de subsistencia. En el hogar en el que vive tiene todo lo básico que necesita para la supervivencia, e incluso conoció a una mujer. Su hija lo suele venir a visitar, aunque no le demuestra todo el afecto que el quisiera, y la vida... se hace un poco llana.

Este film colombiano de corte documental es una mirada perspicaz a las postrimerías del pasar de un individuo, que se encuentra establecido en un lugar en el que no pasará hambre, pero en el que está por circunstancias adversas. Los días parecen repetirse una y otra vez. Las labores manuales o de limpieza mantienen ocupado a Libardo, pero se nota que hay un cansancio incipiente, en su rostro, que no tardará en convertirse en hartazgo o resignación. Y el tiempo que pasa con Alba, una especie de novia, por así decirlo. no parece ser suficiente.

La filmación esta realizada de forma acertada, con un uso de planos que captan bien cada momento y cada ambiente mientras cada día transcurre de una forma muy parecida. Hay una cierta soledad en varias escenas, y el silencio también se hace presente, como evocando un vacío que será muy difícil de llenar. De hecho, el dialogo, es muy escaso, ya que el protagonista solo habla con las dos personas previamente mencionadas, que son con las que parece tener un real contacto. Ni siquiera sus ropas cambian durante el transcurso de la cinta.

Libardo Serna interpreta a su personaje homónimo, lo mismo sucede con Alba Lucia Cardona, y ambos confluyen naturalmente en ese pasaje diario, unidos por un objetivo en común, en un lugar en el que prolifera el envejecimiento y los pensamientos eventuales de muerte.

A nadie le gusta sentirse ni abandonado, ni desahuciado, ni tampoco sentirse en un estado de monotonía constante. Pero si los hechos son esos, será cuestión de encontrar placer en las pequeñas cosas, ya que incluso en los peores momentos pueden surgir metas claras.

Guillermo Bruno

guillermobruno@caligari.com.ar

 

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