Un clavo en el lugar adecuado. A Marriage Story (2017), de Helena Třeštíková

Juan Pablo Barbero 22 - Abril - 2017 Textos - Foco:19º BAFICI, Buenos Aires Festival Internacional Cine Independiente

 

Helena Třeštíková nuevamente, la edición anterior del BAFICI con Mallory y unos años atrás, le hicieron un foco especial en el festival. Una directora muy interesante, checa, nos muestra la Praga de Kafka y sus habitantes, una de sus películas se llama Katka. Más que Praga, sus habitantes, pero las personas no pueden escapar de su literatura y en una literatura mayor como marco se van pincelando el resto de un mundo suburbano que nos muestra, a través de sus documentales, pequeñas historias que se vuelven gigantes, no sólo gracias al tamaño de la pantalla, sino a la profundidad de la cámara, aquel ojo movedizo de la directora, inquieta, insistente, que molesta y hace llorar, que hace reír, cantar y gritar, que sabe dónde ponerse para así incomodar.

En este nuevo documental, se abandona a un personaje en particular como protagonista, como lo venía haciendo anteriormente y pone su eje en la familia, en la construcción de la misma y así su destrucción y sus continuas reparaciones. Desde la boda de unos jovencitos, hasta la boda de su hija, la película nos muestra aquellos largos años de filmaciones de un matrimonio y su historia, sus infinidades de historias que se van entretejiendo a medida que pasa la vida y así la película de sus vidas. “Dos personas viviendo juntas siempre se influencian una a la otra” dice él, pero ella está loca por sus hijos y da todo por verlos crecer, hasta llegando a lo literal, de abrirle una y otra vez, la puerta a la cámara como sabiendo que todo esto va a ser un fruto de su vida, como ella se sienta a ver sus videos familiares, va a poder ver la película de su vida. ¿Qué cambia con el correr de los años? Los bailes se calman y empiezan las depresiones, las depresiones se desvanecen y se asoman las sonrisas, las sonrisas se convierten en niños, los niños en jóvenes, arrugas que arreglan sillas y todo un negocio que crece y se cae, se cae como la familia para volver a empezar, el blanco y negro se convierte en color, el fílmico en digital, pero parece que lo único que no cambia es aquel ojo que observa, que con un zoom, con un cabezazo, nos dice que hay cosas que en la vida se conservan: una risa contagiosa o un corazón tapado de un armazón de madera; un diente para atrás o aquel tren de juguete que pasa y se lleva a los niños de casa. La vida pasa delante de la cámara como un tren y todos sus continuos traqueteos que los hacen descarrilar mientras la vida pasa, los niños crecen, nos los dicen las paredes cuando las casas hablan y dejan de tener un timbre para pasar a tener sólo un clavo clavado justo en el lugar adecuado.
Un material experimental donde el subtexto le pertenece a todas esas grietas que se cierran entre planos y las elipsis son de años, nos los dicen los ojos caídos, un poco más vencidos. Nos lo dice una historia cíclica porque la vida es un ciclo, todo lo que nace muere y nace en otra parte. La sonrisa de una madre llora en la de su hija, nos lo dice una película distinta.

Juan Pablo Barbero

juampabarbero@caligari.com.ar

A Marriage Story