Poniendo en jaque a la moral desde hace más de 4 décadas. The Rocky Horror Picture Show (1975), de Jim Sharman

Gonzalo Albornoz Viernes 23 - Septiembre - 2016Películas para ver con...nadie

 

Amiguitos, como sabrán, en “Películas para ver con…nadie” ya les he acercado obras realmente muy diversas desde distintos aspectos, ya sea desde su producción, su formato, su temática o su género pero siempre con un común denominador, lo controversial. En esta ocasión les traigo una película de 1975 dirigida por Jim Sharman, la misma es “The Rocky horror picture show” y pertenece a un género con el cual todavía no me había metido, el musical. Esta película fue basada en el musical The Rocky Horror Show de Richard O´Brien quien está también a cargo de la música del film, gloriosa, por cierto.

En cuanto a lo argumental, la película inicia como inician el 90% de las películas de terror (sin desmerecer al género que lógicamente me encanta pero la verdad no ofende…), una pareja de tortolitos (Barry Bostwick y Susan Sarandon en una de sus primeras incursiones en el séptimo arte) se encuentran manejando de noche en medio de una tormenta y por supuesto, revientan un neumático. Deciden dejar el auto atrás y salir en medio de la tormenta a pedir ayuda, llegan a una enorme mansión en medio del bosque y allí comienza realmente la historia. Una especie de Doctor Frankestein travesti (interpretado de manera sublime por Tim Curry a quien quizás lo recuerden más como el payaso de IT) y su séquito dan la bienvenida a esta parejita y se preparan para hacerlos vivir una aventura liberadora sexualmente y bizarra desde todos los ángulos que se la mire teniendo como epicentro a Rocky Horror, el “monstruo” que esta especie de Doctor Frankestein ha creado únicamente con fines de recreación sexual.

The Rocky Horror Picture show se ha ganado la clasificación de película de culto a lo largo y a lo ancho del planeta, tanto es así que a más de 40 años de su estreno, aún hay salas que la siguen proyectando dado que los fans de este film son de los más fieles que se han visto. Al momento de su estreno, cómo la mayoría de las películas que hoy se consideran de culto, pasó sin pena ni gloria, pero los distribuidores del film han sabido estar muy atentos y detectaron que en salas para 800 personas solo iban 50 pero lo loco del asunto es que siempre eran los mismos 50! Ese descubrimiento hizo que se replantearan la forma de proyectar la peli, así fue que llegaron a la decisión de proyectarla en la función de trasnoche de los viernes y sábado logrando algo insólito que es que aún hoy haya salas que exhiban el film y a las cuales acuden estos fanáticos acérrimos de la obra que cada día son más y que no se toman estas proyecciones para nada a la ligera, son muchísimas las funciones a las cuales la gente acude disfrazada como los personajes del film e incluso llevan accesorios para interactuar en tal o cual segmento musical de la película como por ejemplo tirar arroz en la escena del casamiento, disparar pistolas de agua en la escena que los tortolitos corretean bajo la lluvia en el bosque, etc… ¿Y ustedes pensaban que los fans de Star Wars eran los más limados de todos?

En cuanto a lo formal la película posiblemente tenga más cosas en contra que a favor, la labor de dirección de Sharman deja bastante que desear, un manejo bastante pobre de la cámara que solo es salvado por los segmentos musicales donde ahí si la cámara nos va paseando como si ella también estuviera bailando. A su vez, el guion tiene muy poca consistencia, si no fuera por los segmentos musicales, las escenas carecerían de peso por sí mismas así también los personajes, por citar un ejemplo, el personaje interpretado por el famoso músico Meat Loaf que ingresa a escena, tiene un gran pasaje musical y luego muere sin mayor desarrollo y sin tampoco tener mucho sentido su muerte. A nivel personajes, la película no tendría razón de ser si no fuera por la magnánima interpretación de Tim Curry quien se luce como nunca antes (ni después) en su interpretación, así también destaco la enorme labor de Susan Sarandon cuyo personaje es quizás el que a lo largo del film se desarrolla más, alcanzando una curva dramática más que interesante con su liberación sexual y su apertura de mente.

La fotografía con colores bien saturados es muy acorde al tipo de cine que se pretende evocar en esta obra y el trabajo de arte es para aplaudirlo, meticulosos detalles fálicos por donde sea que se mire denotan un trabajo pensado al detalle y por su parte, los efectos especiales son espantosos lo cual está perfecto para una película que pretende burlarse del cine de ciencia ficción de los años 50.

Pero es en la música, como no podía ser de otra manera, donde la película alcanza la genialidad. Como se habrán dado cuenta por el tipo de películas que suelo recomendarles, no soy justamente lo que podría decirse un fanático de los musicales, así que no tendría sentido hacer un análisis exhaustivo de las piezas musicales que componen la obra y muchísimo menos de las coreografías dado que estoy a nivel -200 en la escala de baile de Stephen Hawkins por lo que solo podría aportar subjetivamente mis impresiones al respecto y las mismas son simplemente que las escenas musicales dentro de este film son geniales! Las canciones se pegan todas como chicle y los harán tararear durante horas y horas, las letras son concisas y directas, acompañando perfectamente, bah, mejor dicho, salvando a un pobrísimo libreto.

Volviendo al temita de la controversia, destaco como un gran acierto dentro del film el tratamiento que se le da al personaje de Rocky Horror, es decir, un rubio de ojos claros, musculoso y atlético que tiene poco menos de medio cerebro, literal. Es decir, en 1975, O´Brien que además de haber creado el musical fue también el co-guionista del film, ya ironizaba respecto a esa imagen de perfección que aún hoy en día sigue siendo vigente, solo basta con mirar cuatro o cinco publicidades para darse cuenta que difícilmente los publicistas pongan a un Capusotto o un Buscemi a vender un perfume francés o un auto de alta gama. Otro enorme acierto de esta obra considero que es la secuencia donde vemos al personaje de Susan Sarandon, que se mantenía virgen para su noche de bodas, siendo conquistada por el excéntrico travesti y accediendo finalmente a tener relaciones con él y seguido de eso su prometido también sucumbe ante los encantos de este enorme personaje que catapultó a Tim Curry a la fama. Poco después de esta infidelidad, la joven también tiene sexo con Rocky Horror, es decir, todo un desenfreno sexual que en aquella época le debe haber hecho volar el monóculo a más de un noble de la alta alcurnia (?)

Aclaro de movida que no van a encontrar litros y litros de sangre, desmembramientos y esas cosas a los que los tengo acostumbrados (aunque un poquitín hay, incluso hay una pequeña insinuación hacia el canibalismo) pero la inclusión de este film en “Películas para ver con…nadie” pasa por el tema de la controversia. No pierdan de vista que es una película de 1975 porque no es un dato menor, imagínense la cabeza de la sociedad de esa época con sus arcaicos valores morales, era imposible que una película así pase desapercibida ya que tiene como personaje central a un travesti que pregona la liberación sexual con una pasión sin igual y que a su vez se vale de la ciencia para cometer una aberración absoluta, crear un ser humano medio descerebrado pero físicamente perfecto para satisfacer su apetito sexual! Si ahí no hay una fuerte crítica hacia la mentalidad retrógrada de la época entonces no entendí absolutamente nada! De hecho, suele verse esta película como una sátira a las películas de ciencia ficción o cine de clase B de antaño pero a mi entender, es una sátira a algo muchísimo más profundo que eso, es una perfecta sátira a los valores de una época, a esa mentalidad cerrada de “nene-nena está bien” y “nene-nene está mal”, “hay que llegar virgen al matrimonio” y de lo sexual como tabú. En esta película se pasan todo ese palabrerío por donde nos les da el sol y nos ofrecen un musical de la hostia donde vamos a tener sexualidad brotando en cada cuadro, homosexualidad, infidelidad y un montón de cosas que quizás hoy pareciera como que ya están incorporadas en la mentalidad actual pero no se crean eh… casualmente esta semana fue noticia en varios medios el caso de dos chicas que fueron expulsadas de un bar por besarse… Argentina… siglo XXI. Quizás eso sea uno de los motivos por los cuales The Rocky Horror Picture Show sigue estando vigente y dando que hablar.

Gonzalo Albornoz

gonzaloalbornoz@caligari.com.ar

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