La trilogía de la muerte: Awakening, Aftermath y Génesis, de Nacho Cerdà

Gonzalo Albornoz Viernes 3 - Junio - 2016Películas para ver con...nadie

 

Estimados lectores, en esta ocasión les acerco una joyita española muy poco conocida titulada LA TRILOGIA DE LA MUERTE que consta de, obviamente, tres partes: AWAKENING (cortometraje de 8 minutos), AFTERMATH (mediometraje de 30 minutos) y GENESIS (mediometraje de 30 minutos). La trilogía en su totalidad fue escrita y dirigida por Nacho Cerdá, un realizador español no muy prolífero que digamos ya que su obra consta de esta trilogía y de un único largometraje llamado “The Abandoned” que pasó sin pena ni gloria allá por el 2007. Si bien voy a hablarles un poquito de cada una de las partes que componen esta trilogía, es por la parte del medio, AFTERMATH, que esta rareza se ganó un lugar en “Películas para ver con… nadie”, ya sabrán por qué…
La primera parte de esta trilogía, AWAKENING, data del año 1990 y debo confesar que al primer visionado la subestimé bastante ya que a simple vista, es una producción que no dista mucho de lo que podría ser un ejercicio hecho por estudiantes que dan sus primeros pasos en el mundo audiovisual.

 

Una muy poco cuidada fotografía en blanco y negro sumada a una menos cuidada aún musicalización, son un combo explosivo que hace que cueste bastante trabajo concentrarse en las cosas buenas que puede llegar a tener esta obra. De esas cosas buenas destaco la idea, el cortometraje tiene como tema central la muerte (al igual que sus secuelas) y lo que nos muestra esta obra es una especie de momento intermedio entre la muerte del personaje y la toma de conciencia de este hecho por parte de su alma. Para la época, una idea bastante jugada que se podría haber aprovechado más. Como dije anteriormente la subestimé al primer visionado pero fue luego de ver las otras dos partes de la trilogía que aprendí a querer un poco más a esta primera. Y es que Cerdá en esta trilogía nos propone un paseo por todas las etapas de la vida y con ellas, por supuesto, nos acerca también a la muerte. Como todo recorrido, los pasos iniciales siempre son erráticos, uno no nace ya sabiendo caminar y esta trilogía es un vivo ejemplo de ello, AWAKENING peca de tener todos los errores que puede llegar a tener una pieza audiovisual de estas características, cuestionables actuaciones, una idea muy ambiciosa para una tan precaria realización, las ya mencionadas poco cuidadas fotografía y música, entre otras cosas más pero aun así, ciertos pasajes del corto me parecieron muy interesantes, sobre todo aquellos que se materializaron como inserts muy cortitos que dan a la obra un tinte por momentos surrealista, incluso hasta me remitieron a alguna locura Buñuelezca como “El angel exterminador”.

Si bien la segunda parte de esta trilogía, AFTERMATH, es la que más me gusta y la que me puso a escribir estas líneas, sin duda alguna, recomiendo que vean la trilogía completa ya que es muy interesante ver cómo este realizador aborda la misma temática de formas totalmente distintas y más interesante aún es ver cómo Cerdá va mejorando en cuanto a su labor tanto de director como de guionista, alcanzando un nivel muy alto en la tercera y última parte de la obra como detallaré más adelante pero ahora les hablaré un poco de la segunda, mi predilecta.

AFTERMATH es del año 1994 y es con esta cinta que Nacho Cerdá logró captar la atención ya que este mediometraje toca un tema más que escabroso, la necrofilia. Durante la media hora que dura el film no vamos a escuchar ni una sola palabra (al igual que en su precuela y en su secuela), en esta ocasión la musicalización acompaña de mil maravillas las imágenes que vemos en pantalla y a diferencia de su precuela, AFTERMATH es a color, lo cual la hace aún más complicada de ver para aquellos que tienen un estómago sensible. Menos la escena final, toda la película transcurre en una morgue con lo cual el clima de encierro es sumamente inquietante.

El trabajo de cámara es realmente destacable, movimientos muy fluidos nos meten de lleno en cada uno de los recovecos de esta morgue y Cerdá toma la jugada decisión de hacer abuso de los planos detalle, poniéndonos cara a cara con los cuerpos inertes, con sus vísceras y con ese misterio que es la muerte. La película cuenta con efectos especiales que realmente están muy bien logrados, sobre todo por tener ya unos cuantos años y no haber contado con un presupuesto exuberante.

Sin dudas el realizador se encargó de mejorar uno a uno todos los aspectos formales en los que falló con la primera parte de la trilogía, siendo esta nueva entrega muy correcta desde donde se la mira, a  excepción de en lo moral, claro está, no nos olvidemos que la película gira en torno a la necrofilia y es aquí donde debo destacar la gran interpretación del personaje protagónico a cargo de Pet Tosar que es muy sólida a pesar de no ser un papel de los sencillos.

El personaje ultraja de varias maneras el cadáver de una mujer que sufrió un accidente automovilístico y así es como lo vemos acuchillarle la vagina con saña para finalmente terminar penetrándola. Esta cinta, por carecer de diálogos, por contar con largos paneos de cámara, por tomarse su tiempo en cada detalle, etc. es de esas películas que podríamos llamar “contemplativas” y como toda película contemplativa, dispara miles de pensamientos y reflexiones, es imposible ver esas escalofriantes imágenes y no pensar cosas como “y pensar que hay gente que disfruta de esas prácticas en la vida real”, “el cuerpo es un envase descartable que una vez muertos ya no sirve para nada” y un largo etcétera.

En fin, otra de esas películas no aptas para personas impresionables y que podría encajar dentro del tan cuestionado género Gore. Cabe destacar que AFTERMATH se llevó el premio a mejor cortometraje en el Fant-Asia Film Festival de 1996, así que al menos tengo el alivio de no sentir que soy el único al cual le gustó esta morbosidad!!!
Por último, LA TRILOGIA DE LA MUERTE de Nacho Cerdá, culmina con GENESIS del año 1998 y es en esta última parte donde el realizador refuerza quizás la pata más flaca de su labor que a mi parecer es la del guion, siendo GENESIS la parte más poética de esta obra. En lo que respecta al resto de las labores del director, Cerdá se afianza aún más en la para nada sencilla tarea de plantar la cámara, brillantes movimientos de cámara nos van metiendo de lleno en la cabeza del personaje principal y nuevamente esto es acompañado perfectamente por una banda sonora exquisita.

 

GENESIS narra la historia de un escultor cuya obra cobra vida a la par que él mismo se va consumiendo y convirtiendo en piedra. Son múltiples las interpretaciones que uno puede hacer al respecto y justamente es por eso mismo que considero que Cerdá alcanzó su nivel más alto en cuanto al guion, teniendo esta cinta una poética muy marcada, cosa que sus predecesoras no tenían.

El personaje protagónico, brillantemente interpretado por Pet Tosar (el mismo actor que hace de necrófilo en AFTERMATH) nos pone en la piel de un artista que deposita en su obra sus más profundos sentires, Cerdá metaforiza esto haciendo que el escultor se sacrifique para que su esposa fallecida trágicamente cobre vida a través de su obra. Los elementos formales que componen la obra están perfectamente a la altura del guion, la fotografía de Xavi Giménez está muy cuidada y nuevamente los efectos especiales hay que destacarlos así como también la dirección de arte a cargo de Antonio Belart. Destaco también la secuencia inicial filmada al estilo Súper 8 que luego más avanzada la historia cobra singular importancia.

 

Pasando de la vida a la muerte, el realizador cierra el círculo que abrió con las dos películas anteriores y con esta última entrega se ha hecho acreedor de un significativo número de premios entre los que destacan “Premio del público” en el festival Fant-Asia de 1998, “Premio del público” en la III semana de jóvenes realizadores de Zaragoza, “Premio mejor cortometraje” en el Festival internacional de Cinema de Catalunya-Sitges de 1998, “Premio del público” en la Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastian, “Premio a la mejor dirección” en la Semana de Cine de Aguilar de Campoo, entre otros tantos, además de haber sido nominado a “Mejor Cortometraje de Ficción” en los premios Goya del 98.

Recomiendo ampliamente el visionado de la trilogía completa ya que nos pasea por lugares muy disímiles y de maneras muy disímiles también, pasando de una narrativa tosca a una poética, de actuaciones deplorables a conmovedoras, de lo cuestionable a lo exquisito pero siempre con un mismo eje, la muerte.

 

Gonzalo Albornoz

gonzaloalbornoz@caligari.com.ar

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