“A Serbian Film”, una película ideal para ver con… nadie.

Gonzalo Albornoz Viernes 4 - Diciembre - 2015Películas para ver con...nadie

 

A SERBIAN FILM, en español, UNA PELICULA SERBIA, es la Opera Prima del director Srdjan Spasojevic, data del año 2010 y es de esas obras destinadas a la controversia. Muchos podrían catalogar esta película como “violenta” o “extremadamente violenta” pero en realidad no creo que sea el adjetivo adecuado porque sin ir más lejos, ¿Cuántas películas bélicas estrena Hollywood por año en donde vemos desfilar un sinfín de balas, granadas, explosivos y cuerpos mutilados? Nadie puede negar que ese reguero de sangre es violento ¿O sí? Yo creo que el término que mejor define esta película de origen Serbio es “Controversial” y la gran cantidad de censuras que recibió en su paso por festivales apoyan a la perfección esta idea  (Festival de Sitges, Semana de Cine de Terror y Fantástico de Donosti, entre otros).

A nivel argumental, la película narra la historia de Milos (interpretado magistralmente por Srdjan Todorovic), una eminencia del cine porno que, ya retirado, intenta llevar una vida normal en familia junto a su esposa e hijo. Su pasar económico comienza a dificultarse y es en ese momento cuando le cae una propuesta difícil de rechazar, un enigmático hombre llamado  Vukmir le ofrece una desorbitante cantidad de dinero a cambio de su vuelta al cine porno para una película experimental. Hasta ahí todo parece marchar con normalidad pero cuando Milos pide ver el guion se encuentra con que Vukmir le impone una condición, no va a haber guion, se va a ir enterando sobre la marcha lo que tiene que hacer en cada escena…

 

Con esta información considero que es suficiente como para que más de uno sienta curiosidad por esta película y tenga ganas de sentarse en el sillón y verla, pero no estaría siendo muy buen tipo si omito ciertas informaciones vitales sobre este film. Arranqué la reseña catalogando de “controversial” esta película y es mi deber explayarme un poco más al respecto. Desde mi lado de Director, Guionista y Productor, esta película me llamó poderosamente la atención por múltiples motivos, uno de ellos fue el pensar ¿Cómo este tipo logró que alguien financie esta película? Hagan el esfuerzo de recordar aquella película que les da escalofríos de solo pensar en ella, esa película que es imposible borrar de la memoria porque es fuertísima. Bueno, les aseguro que esta película es 10 veces más fuerte!!! Si intentásemos censurar las partes “violentas” de esta película posiblemente nos quedaríamos con un cortometraje de 10 minutos porque A SERBIAN FILM no da respiro, cuando uno piensa que ya pasó lo peor, viene algo muchísimo peor y así hasta el último fotograma de la obra. En mi afán por intentar entender cómo es que alguien cae con este guion entre manos para conseguir fondos y realizar esta película (vale destacar que el director y el guionista de esta película es la misma persona), me encontré con palabras del realizador donde expresa que su obra “es una parodia de las películas políticamente correctas que se realizan en Serbia”. Resulta ser que en Serbia, solo consiguen financiamiento, tanto nacional como internacional, aquellas películas que exalten lo políticamente correcto para esa sociedad, incluso, sin importar si la calidad de la obra deja mucho que desear. Esto demuestra que no solo tener un actor de renombre o adaptar un best seller son puertas para lograr el financiamiento de una película, la controversia también es un medio, la controversia también vende.

 

 Me saco el sombrero ante Srdjan Spasojevic que ha logrado concretar su Opera Prima en un contexto poco propicio y sin pasarle siquiera cerca a lo “políticamente correcto”. ¿Se le fue la mano en su afán de generar controversia? Posiblemente. Mejor dicho, definitivamente. En A SERBIAN FILM vamos a encontrar las peores perversiones humanas pasando por violaciones, pedofilia, necrofilia, incesto y mejor no les cuento más.

Se preguntarán si vale la pena ver una película así solo por lo controversial de la obra en su contexto y la verdad es que no tengo una respuesta para eso pero sí puedo contarles un poco más acerca de esta obra y los puntos que me parece interesante destacar como para que tengan alguna herramienta más a la hora de decidir si invierten o no 1 hora 43 minutos de su tiempo en ver esta película.

En primer lugar destaco el trabajo de Nemanja Jovanov, director de fotografía quien ha logrado un trabajo sobrio sin fisuras en donde a tono con la línea dramática, pasa de los colores pasteles y los tonos cálidos a paletas más grisáceas y oscuras como la trama que conforme avanza se hace cada vez más y más turbia.

A nivel guion, la trama me pareció más que interesante, si bien es cierto que hay una excesiva cantidad de… ¿Violencia? ¿Morbosidad? O como prefieran llamarle, la realidad es que el argumento es sólido, hay un conflicto más que claro y eso hace que las casi dos horas que dura el film uno permanezca atornillado a la silla. Los personajes son muy interesantes (particularmente el de Vukmir me pareció brillante) y hacen que la trama fluya a través de ellos sin muchos altibajos. En general el guion no tiene mayores baches, la única parte que me parece que podría haberse resuelto de otra manera mejor es la secuencia donde Milos encuentra las cintas de lo que estuvo grabando y se entera de la cantidad descomunal de situaciones extremas en las que participó bajo el efecto de las drogas que le proporcionaban a escondidas. Esa parte me remitió al típico recurso utilizado hasta el hartazgo en las telenovelas donde la trama avanza gracias a que un personaje escucha algo de vital importancia a través de una puerta entreabierta. Entiendo que la trama debía avanzar y Milos debía ver esas cintas pero creo que se podría haber resuelto más creativamente o al menos no mediante una secuencia de casi 7 minutos donde el personaje se sienta a mirar las cintas.

 

 

Por último, lo que más me sorprendió de la película sin lugar a dudas es el laburo actoral, no es fácil protagonizar una película así, Srdjan Todorovic compone un personaje que debe atravesar  situaciones muy alejadas de la “normalidad”. Si bien no es un actor amateur (ha participado en alrededor de 20 películas y ha sido dirigido por Emir Kusturica entre otros), ningún actor va a sentirse muy cómodo teniendo sexo con una mujer mientras la decapita o violando a un nene de 12 años, eso pueden darlo por hecho. A veces uno como director debe afrontar situaciones delicadas como pueden ser escenas de sexo con actores o actrices pudorosos o escenas con niños que muchas veces suelen ser imprevisibles y difíciles de controlar, pero el amigo Srdjan Spasojevic ha logrado llevar a su elenco al extremo y todos han salido airosos del desafío. Hay muchas técnicas a la hora de abordar a los actores, un Hitchcock puede utilizar a los actores como si fueran una herramienta más dentro de la maquinaria del film, ni más ni menos importante que una silla del decorado, mientras que un Cassavetes se inmiscuye a fondo en sus actores, dejando lugar a las propuestas de los mismos, escarbando en su profundidad, en lo humano. Pero ante un Srdjan Spasojevic realmente me veo anonadado, me cuesta imaginar qué o cuál indicación puede darle a sus actores a la hora de abordar alguna de las escenas más extremas de su Opera Prima. Lo cierto es que, sea lo que sea que haya trabajado con sus actores, sea cual sea la técnica de abordaje actoral utilizada, dio resultado. Personalmente me resultaría muy interesante tomar un cafecito con Srdjan Spasojevic y que me cuente acerca de cómo compuso estos personajes junto a los actores y cómo los preparó para cada escena. Eso sí, para tomar el café, una mesita cercana a la ventana y por las dudas voy armado!

Bueno, tras ahondar en los aciertos y desatinos de A SERBIAN FILM, ahora me siento un poco más tranquilo sabiendo que ya les avisé que no es una película como para andar recomendándole a cualquiera, posiblemente sea una película que tengan que ver a solas porque es probable que no consigan alguien que pueda soportarla y si por esas casualidades consiguen a alguien… desconfíen de ese alguien!

Gonzalo Albornoz

gonzaloalbornoz@caligari.com.ar

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