Filmándonos (taller de cine para adolescentes)

Maria Florencia Sosa Domingo 15 - Octubre - 2017 Columna de Maria Florencia Sosa

 

 

Cuando estoy un poco nerviosa me muerdo el labio. Lo noto después, no es consciente.
A principio de mes empezamos a dictar un taller de cine para adolescentes, y después de la primer clase, al final del día, me di cuenta de que me hice sangrar el labio. Supongo que me da un poco de miedo no estar a la altura de las circunstancias. El taller lo ideamos con mis dos compañeros con los que damos el taller de cine para la tercera edad hace ya tres años (Historia colectiva en Primera Persona). Somos un buen equipo, me respaldo en ellos y me siento más segura, pero en la primera clase tenía una especie de pánico, no saber si lo que sé es suficiente para hacer las cosas bien, ¿si se aburren?, ¿si no sé explicar bien?, ¿si me olvido de algo?, ¿si no quieren volver nunca más?.

Cuando era muy chica esperaba con mi abuela en una parada de colectivo en una esquina a que mi mamá llegara del trabajo, e imaginaba que unos fierritos que salían de la vereda eran los controles de una nave que yo piloteaba. Esa imaginación me acercó al cine, y a los 12 miraba encantada programas de detrás de escenas de películas, cada vez más maravillada y más ávida de conocimiento con cada truco revelado.

Los chicos que asisten al taller tienen entre 12 y 16 años, son curiosos y geniales. Vamos tres encuentros y ¡siguen yendo a la clase!. Empecé a pensar qué era lo que me llamaba la atención del cine a esa edad (los efectos especiales, crear mundos, contar cuentos), qué me hubiera gustado tener más al alcance de la mano en esa época (¿no existían talleres de cine cuando era más chica?), y qué es lo que más me gusta y admiro de las y los maestros que tuve a lo largo de este tiempo: el factor común es el amor y la sinceridad para transmitir lo que uno disfruta mucho hacer. Entonces decido tomármelo como un juego, compartir con cariño las cosas que sé y abrirme esperanzada a las que seguiré aprendiendo. Por esos días un buen maestro mío de hace unos años compartió en su Facebook: "Siempre que enseñes, enseña a la vez a dudar de lo que enseñas" de José Ortega y Gasset.

Espero que esto sea una herramienta para que los chicos se planten en el mundo y encuentren una voz propia para todo lo que tienen para decir.

FACEBOOK: https://www.facebook.com/grupoclack

María Florencia Sosa

flososa@caligari.com

Filmándonos (taller de cine para adolescentes)