La valija de Benavidez

Maria Florencia Sosa Domingo 8 - Enero - 2016 Columna de Maria Florencia Sosa

 

Mi amiga Ro es mi fuente inagotable de lecturas. Prácticamente infalible, (casi) todo lo que me recomendó y prestó de su biblioteca (si, devuelvo los libros, tengo ganada su confianza absoluta) me resulta fascinante. De ese modo llegó a mi “El núcleo del disturbio”, un libro de cuentos de Samanta Schweblin que a Ro le pareció adecuado darme luego de que me gustara, mucho, bastante, una nouvelle de esta escritora argentina, “Distancia de rescate”.
No me costó nada hundirme en los cuentos de “El núcleo…”, tienen un clima enrarecido, son atrapantes. No son cuentitos para leer antes de dormir y luego tener sueños apacibles.
En ese libro, el cuento “La valija de Benavidez”, es la historia que Laura Casabé y Lisandro Vera toman para crear el guión de la película homónima, dirigida por Laura Casabé. La mayor virtud que encuentro en esta adaptación, es que cuento y película están a la mutua altura, y cada una es una obra completa en sí misma. Aún conociendo el cuento y sabiendo detalles de la trama, pude disfrutar el desarrollo de la película, de sus resoluciones, la dosificación de la información y la tensión creciente. “La valija de Benavidez” se mueve entre el terror y lo fantástico para hablar sobre el mundillo del arte y sobre el ser (¿o creerse?, ¿o devenir?) artista; a no pertenecer, o sí, pero cómo y a qué precio.

La película se estrena el 26 de enero, así que recomiendo empezar el año bancando al cine nacional, vale la pena ir al cine.


Trailer:


Sinopsis: Benavidez es un profesor de plástica, casado con una joven promesa de la pintura. Una noche discuten y él carga su valija y sale a buscar asilo a la casa de su psiquiatra, también coleccionista de arte. Al día siguiente descubre el secreto que oculta ese lugar: una residencia de artistas que participan de un tratamiento diseñado para ampliar su espectro creativo.
Benavidez querrá volver a su hogar pero ya no le será posible, el Dr. tiene otros planes para él. Atrapado en la casa, lo someterán al tratamiento y en el intento de escapar, recorrerá distintas habitaciones y en ellas la historia de su vida, la relación con su padre y su esposa, para encontrarse al final del camino con una revelación que cambia su destino.

Además, si no tienen la fortuna de tener una amiga como la mía, pueden visitar su blog de literatura japonesa y elegir qué empezar a leer: http://niponkotodama.blogspot.com.ar/
Y lean “Distancia de rescate” de Samanta Schweblin.

María Florencia Sosa

flososa@caligari.com

Primera versión