“Transpiro, cambio el aire, me canso y algo empieza a orientarse”

María Canale Domingo 13 - Marzo - 2016 Columna de María Canale

Me mandaron Los primogénitos, un corto que filmamos con unos chicos de la Fadu en el verano del 2013/2014 (creo) hace un montón. Pasa eso con los materiales, uno los hace, en el momento está ahí con todo, dándolo todo, y después se olvida. Y de repente alguien del equipo te escribe y te dice, te paso la versión final, la estamos mandando a festivales, ponés play al link privado y te ves.
¿Así estaba yo hace un año?
Qué largo tengo el pelo…
Que rara esa mirada, no me la conocía…
Nos divertimos filmado esto, etc, etc.

 

Estoy tocando la guitarra y cantando en Chico Láser, la banda de mi amigo Ra, y ahora mis amigos Santi, Maro, Lu, Uli y Darío. Estoy disfrutando tanto, disfruto de eso de ir y aportar una porción de sonido que se une con los otros pedazos de sonido y de ahí surgen canciones que suenan y viajan. Es como hacer magia tocar en una banda, y es muy bueno para mi estar ocupada de una partecita, de mi partecita. Me da esa sensación de ser realmente un engranaje de algo mayor. Parecido a lo del cine, sólo que en el cine la máquina se mueve en otra calidad de espacio/tiempo, uno es engranaje en una parte del proceso, que luego se extiende y sigue, no es como la música que es producción de magia en tiempo presente.

Pero tengo ambos hoy, el cine y la música con amigos, que es mucho mejor que la música a secas.

 

El otro día volvíamos de mover equipos para una fecha, volvíamos todos en bici, y se largó a llover. Pedaleábamos; primero sonaron los truenos, vimos los rayos, y después empezaron a caer las gotas, salteadas al principio y después cada vez más juntas. Hacía calor y nos íbamos despidiendo en la esquina que le tocaba doblar a cada uno con un “hasta mañana”. Llegué a casa toda mojada y feliz, hace muchísimo que no estaba afuera en una tormenta, exactamente en el instante en el que empieza la tormenta. Y el lunes al salir del ensayo, otra vez, todos en bici. Goteó un poco mientras pedaleábamos como una bendición divina: juntarse, tocar, armar un tema nuevo, que nos moje un poco la lluvia.

Este no fue un verano fácil, estuve bastante apenada, corresponde estarlo al momento que estoy pasando. En oposición a la pena empezaron a brillar las perlitas de mi cotidiano. Los ensayos, los paseos en bici, las idas a correr y las prácticas de yoga, los desayunos largos en mi casa con la radio, sentarme a escuchar un disco y ver cómo se mueve con el viento el árbol de mi ventana.

Ahora escucho el último de Kenrick Lamar que tiene un título excelente (Untitled Unmastered) y que suena muy en syncro con los días nublados de extraña luz que nos está dando este inicio de marzo.

Cuando dejé de ir a terapia hace ya varios meses, en nuestra última sesión, la psicóloga me dijo dos cosas:
Una: que a veces hay que dejarse llevar (1)
Dos: que no deje de moverme, de correr, de la bici y el yoga, que ahí a mi se me acomodan las cosas, ahí antes que en un lugar racional.

Si. Pasa eso. Transpiro, cambio el aire, me canso y algo empieza a orientarse.

Ya daba por escrita la columna pero fui a ver Mustang, una película turca hermosa que me conmovió muchísimo. No quería dejar de avisar sobre Mustang. Salí del cine, aún llorando un poco, caminé por Corrientes, saqué de casualidad una foto que me gustó mucho, entré a la tienda esa de cómics buscando un cuaderno lindo y encontré uno hermoso de Manara con blueprints de sus dibujos para escribir encima re barato (se está terminando mi cuaderno diario) y después encontré otro hermoso cuaderno (para hacer mis notas sobre la película que voy a filmar pronto) en una librería enorme que no conocía. En el subte de regreso a casa recibí unos mensajes de whatsapp que me sacaron una sonrisa de verdad. Ya en casa comí 120 gramos de jamón crudo en fetas sentada en el sillón.

Hoy no ha sido fácil estar conmigo misma, pero en mi pena ocurren cosas hermosas.

13 de marzo

María Canale

mariacanale@caligari.com.ar

@Fuegoenpolvo

 

“Transpiro, cambio el aire, me canso y algo empieza a orientarse”