"Un espacio donde ponemos de manifiesto la fuerza natural de nuestra bronca"

María Canale Domingo 6 - Septiembre - 2015 Columna de María Canale

29 de agosto de 2015.

 

Tomo te de manzanilla, un efectivo antiespasmódico intestinal que me está haciendo muy bien.
No suena música. Sólo los ruidos de la calle afuera, los ruidos de mi calle un jueves a la tarde. Hice una mini lista de canciones de todos modos, canciones para escuchar cuando estás triste:
- I don't wanna be nice. John Cooper Clarke: https://www.youtube.com/watch?v=eQ05xMJMqUs
- Tormenta. Alex Anwandter: https://www.youtube.com/watch?v=PzQaJABF8Lg
- Jim Cain. Bill Callahan: https://www.youtube.com/watch?v=-r7D2G6GdPY

 

Pienso que tengo suerte, que menos mal que mi novio no se asusta con mis ataques de llanto, el está ahí y deja que pasen.

El 19 de agosto escribí en mi cuaderno: "me muevo para no estar triste. Si me detengo me descompongo". Esa misma noche fui al teatro a ver Hamlet está muerto sin fuerza de gravedad, obra dirigida por Lisandro Rodriguez.

Lloré antes de ir a ver la obra, lloré después, lloro muchísimo últimamente. Lloro con ruido, con mocos, quizás durante horas, lloro hasta que me da sed.

Quiero reivindicar la tristeza, la debilidad y la inutilidad. Necesito hacerlo. Me cansé de ser productiva, creativa, de responder, de responder sobre todo a las exigencias que yo misma me genero. Me cansé muy hondo, me enfermé y me está costando muchísimo recuperarme. Estoy de vacaciones, pero no puedo detenerme de verdad, ser inútil, descansar ahí. Supongo que por eso me pongo triste y lloro, para detener todo a fuerza de una emoción total como lo es la tristeza. Para no moverme, para solamente estar, sin producir, solo existir.

Este momento es también ser actriz. Todos los momentos lo son. Ahora soy una actriz de vacaciones y me cuesta muchísimo.

 

Miré El Padrino II y III esta semana, no las había visto. Me fascina como Al Pacino actúa casi sin mover la cara ni el cuerpo, y cuando lo hace es definitivo y total. Pensaba en lo brillante que es quedándose quieto, teniendo la cámara cerca y durante planos largos y él sosteniendo una en la quietud. Pensaba porqué habrá decidido eso, lo de la quietud. Quizás Al Pacino no sabia que hacer y sólo se detuvo, se quedó quieto.

Dejé terapia. En nuestra última sesión mi terapeuta me dijo que a veces uno necesita dejarse llevar.

Cuando estaba ante la obra de Lisandro me ocurrió eso. La obra, con su discurso roto, caótico, confundido, me llevaba. Y ahí entendí en el cuerpo que también el caos, el no saber y la tristeza son modos de estar y transcurrir. Que si me detengo obviamente no me voy a descomponer. Y que por algún motivo pensando en todo esto se desvincula la idea de productividad con actuar, con ser actriz. Que ser actriz no es para mi un medio de producción, sino que es mas bien un modo de estar en el mundo.

 

..."Un espacio donde ponemos de manifiesto la fuerza natural de nuestra bronca, la impotencia que nos produce no poder asimilar ni seguir 'la cosa', 'las cosas', continuar." (Extracto del programa de mano de Hamlet está muerto sin fuerza de gravedad)

29 de agosto.

María Canale

mariacanale@caligari.com

@Fuegoenpolvo

"Un espacio donde ponemos de manifiesto la fuerza natural de nuestra bronca"