“Diario de rodaje de Respirar”. Parte 2

María Canale Domingo 5 - Junio - 2016 Columna de María Canale

Pasó la primer semana y pasó gripe, la mía al menos, porque en el equipo fueron cayendo todos en efecto dominó. En la mesa del catering empezó a haber jengibre y los caramelos de guano y miel comenzaron a circular. Muchos se volvieron celosos de su mate y varios nos tratamos con “uña de gato”, un te hecho con una corteza hervida que levanta las defensas, Maripé (directora de arte y poeta) me preparó una botellita del té, y después lo conseguí y empecé a tomarlo casi a diario e incluso a recomendarlo. 

La primer semana estuve casi siempre sola filmando, ¡después llegaron amigos para jugar! Mis compañeros de juego son Esteban Bigliardi, María Villar y César Bordón. Grandes jugadores todos. Filmamos en locaciones lindísimas. Por más que rezongue con la levantada al alba, me encanta la madrugada de Montevideo. Ir en silencio mientras el auto avanza por las calles todavía vacías, todavía medio de noche, hasta el centro, o a ciudad vieja, o al puerto. De a poco fuimos recorriendo casi toda la ciudad, el resto la camino en los días libres. A veces Montevideo me hace acordar a Río de Janeiro, o a La Habana, pero más melancólica, más gris, y más calma.

La calma uruguaya. Todo un aprendizaje. Todo fluye con cuelgue, y yo que soy ansiosita y me pongo impaciente e intolerante, tengo que respirar hondo y adaptarme, por suerte Javi y su equipo son lo más y me tienen paciencia. Me compré un librito para pintar y 12 lápices de colores para canalizar mi impaciencia y las turbulencias que me trajo la luna llena y que me trae estar poniéndole la piel a Julia. Estoy dele rellenar con colores dibujos de flores y arabescos en mis ratos libres desde entonces, me dijeron que está de moda, no lo se, moda o no me está haciendo muy bien. Eso, y el yoga, y la maca por la mañana, el jugo de naranja, el té de manzanilla, las flores de Bach, la esponja exfoliante, los audios largos de watsapp de los amigos, las charlas por teléfono, la cama siempre crujiente de sábanas nuevas del hotel/departamento, dormir mucho, las caminatas. Porque es bien intenso esto. Estoy tan blandita, sensible, vulnerable y sola que a veces me asusto. Es agotador ponerle la piel a otro, dejarse ver, estar concentrada, la espera, el frío… pero es hermoso, es de lo que más me gusta hacer en el mundo.

Ahora comienza la última semana, y nos metemos al agua a filmar. Las emociones profundas para el final. Está bien eso. Javi me decía que es como una isla en el transcurrir de su vida este rodaje, como si todo lo demás estuviese detenido o en stand by para filmar su película. Si, es así, como un paréntesis en el transcurrir, un paréntesis cuyo contenido está más cerca del signito de cierre “)”. Me da una mezcla de alivio, vértigo y nostalgia anticipada. ¿Porque cómo pretender que volver sea volver a lo mismo de antes de irme? Eso es imposible, porque me pasó esta película y esta residencia en Uruguay y yo ya no soy la misma.

 

5 junio

María Canale

mariacanale@caligari.com.ar

@Fuegoenpolvo

“Diario de rodaje de Respirar” Parte 2