“Conocerte fue un disparo al corazón”

María Canale Domingo 10 - Abril - 2016 Columna de María Canale

Esta entrega va a estar encabezada por un tema de Ricky Martin, que sostengo, se debe escuchar una y otra vez (al menos las veces que dure la lectura de este escrito). Con Ra nos preguntamos ¿quién le escribirá las letras a Ricky Martin?. Conocerte fue un disparo al corazón es una frase impresionante.

 

 

El primer herpes que tuve me salió a los 12 años en Miramar. Un verano de sol furioso y bicicleta que Aline (mi prima) me invitó a pasar con ella. Yo no podía creer la libertad, ir solas a la playa en bici, salir de noche con la piel ardida a ver artesanías y chicos a la peatonal, los campeonatos de truco mixtos. Nos movíamos solas, éramos independientes (al menos esa era la sensación). Como un primer indicio de lo que serían mis futuras reacciones dérmicas ante las emociones fuertes en la vida, me salió un herpes en toda la nariz. Toda entera de verdad. Parecía que tenía una nariz de payaso puesta, la nariz entera roja, hinchada. Me dijeron Rudolph (por “the red nose reindeer”) el resto del verano.

Desde ese momento en adelante los herpes estuvieron conmigo indicándome que soy mucho más vulnerable y sensible que lo que yo creo de mi misma. Que si bien soy fuerte, las experiencias me llegan, entran, calan hondo, generan movimientos en mi interior y que si lo niego, eso se manifiesta a través de mi piel; en el triángulo que se arma entre la nariz y el mentón inclusive, del ancho de las comisuras de la boca, el triángulo de la muerte creo que le llaman algunos, el triángulo de las manifestaciones vitales de María.
A los 16 años hice mi primer viaje a Europa con mi mamá, mi prima Aline y su mamá Elisa (que ya eran amigas de mis herpes a esta altura) y mi amiga Delfi y su mamá Moira. Aterrizamos en Londres. A medida que íbamos entrando en la ciudad me deslumbraba ver el mundo tan distinto a como yo lo conocía. Al día siguiente tenía dos herpes, uno en el mentón y otro debajo de la nariz, y una profunda emoción de estar conociendo lugares del mundo para mi desconocidos y llenos de historia y arte que me dejaban boquiabierta y pasmada. 

 

Cuando estrenamos “Sueño de una noche de verano” con mi grupo de teatro de los 16, yo hacía de Puck, una Puck colegiala de minifalda, descubría con esa versión adolescente y caliente de Puck algo de mi sensualidad en escena; me salió un herpes enorme el día del estreno, sobre la nariz, sobre el tabique propiamente.

He probado de todo. Distintas marcas de cremas: aziclovir, antherpos, agua de alibur tibia, aceite y crema de tea tree, hielo, sal, yogurt entero natural, Dr Selby. Nada sirve mucho. El herpes tiene que salir, hacer su proceso mutativo, e irse. En algún momento una dermatóloga me explicó que el herpes es un virus que uno lo adquiere y lo tiene para siempre, y que cuando bajan las defensas, o las guardias que uno se pone, cuando el hígado pide pista, cuando el cuerpo quiere dar una señal, ¡plop! sale el herpes. Mi abuelo Tata decía “Better out than in”, un homeópata me dijo, “buenísimo, las somatizaciones dérmicas son las más sanas, porque uno saca para afuera de un modo muy visible difícil de negar, más complejo sería que somatices con úlceras o gastritis”. Menos mal que es difícil de negar el herpes, porque mi negación escorpiana casi todo lo puede. 

El tema es que siendo actriz a veces es medio complicado tener una erupción en el centro de la cara para filmar un primer plano. Hay un capítulo de “Historia Clínica” en el que hago de Dolores Helguero y Esteban Meloni hace de Belgrano. El día que filmamos la escena en que se conocen y ocurre el flechazo yo tenía un herpes inmaquillable, y ahí quedó inmortalizado (quizás sólo lo veo yo, pero doy fe ahí está). No se cómo hice para no brotarme durante el rodaje de “Abrir puertas y ventanas”, fue el fantasma que me persiguió durante el rodaje. Milagros me advirtió, que no te llegue a salir y siempre que no estaba filmando me ponía una crema en la nariz para que no me salgan. María Laura Berch, la coach de actuación de Abrir Puertas y Ventanas, me contó que Erica Rivas llegó al primer día de el rodaje de “Por tu culpa” de Anahi Berneri con un herpes en la cara. La peli esa transcurre en una noche. Decidieron incluir el herpes de Erica en el personaje y cuando se le curó se lo recreaban con maquillaje para guardar la continuidad.


Hace unos meses fui a la carnicería brotada por algún motivo y la paraguaya que atiende ahí me dijo:
-a m´hija, tenés un fuego
-¿un fuego? un herpes tengo.
-en Paraguay le decimos fuego, se te prende fuego algo adentro y por ahí sale.
Fue la mejor explicación que me dieron al respecto.


La primera vez trabajé en producción, hice el corto de mi amigo Ra. Me dio fiebre de los nervios en la previa del rodaje, manejé hasta Mar del Plata con el equipo, ya estaba todo encaminado y andando y ¡bum! toda la cara prendida fuego, tres herpes al rededor de la boca. Desde esa vez, que fue hace dos años para esta misma época, que no me salía un fuego tan tan grande.

Hace algunos martes amanecí con tres volcanes al rededor de la boca. No entendía. Venía comiendo bien, sin beber alcohol casi. Durmiendo como me sale, pero haciendo el intento de descansar bien. Buscando posibles motivos de semejante fogata, no parecía que hubiese causas de maltrato al cuerpo físico. Investigándolo con mi amiga Fran ella me dijo, “a veces las cosas se manifiestan cuando uno afloja”. Claramente me había brotado así porque había soltado, había dormido y había podido aflojar. Con su ímpetu de investigadora, Fran llegó a un lugar de google que decía que los herpes son la manifestación de una contradicción, que al salir en la boca puede tratarse de algo que no ha sido expresado y lo hemos retenido en los labios. Encontramos de qué se trataba esto que yo no había sacado y lo saqué a los gritos que al ratito eran carcajadas. Los amigos son de lo mejor del mundo y de estar vivo. 

 

La cuestión es que ya los quiero y respeto a los herpes. Me comunican cosas. 
Herpes: gracias por acompañarme en mis mutaciones y crecimientos, conocerte fue un disparo al corazón.

10 de abril

María Canale

mariacanale@caligari.com.ar

@Fuegoenpolvo

“Conocerte fue un disparo al corazón”