Entrevista a Verena Kuri y Sofia Brockenshire, directoras de Una hermana

Mauro Lukasievicz 30 - Mayo - 2018 -Entrevistas

 

 

Una hermana muestra una realidad muy dura, la desaparición a diario de chicas,  algo que se vive en nuestro país  desde hace décadas y para el cual el estado sigue sin ofrecer respuestas, ¿cómo surgió la idea y porque decidieron abordar el film desde el lado de los familiares?

Como inspiración inicial nos fascinó la leyenda del Alma Mula, un mito popular del Norte Argentino. Se trata de una mujer que recibe una condena por haber cometido pecados del orden sexual: el diablo la convierte en mula. Su existencia se reduce a deambular por los pueblos en noches de tormenta. Nos interesó trabajar la idea de una mujer silenciada expresado a través de la cultura popular, no tanto de una realidad inmediata. A medida que avanzaba la escritura, la trama se fue desplazando a la provincia de Buenos Aires y el Alma Mula no tenía arraigo cultural en esta región. Sin embargo, es válido mencionarlo porque no fue sólo una fuente de inspiración, sino que también encauzó el proyecto. 

A la hora de escribir el guión, nos orientó muchísimo el hallazgo del libro Chicas Muertas, de Selva Almada, donde la autora analiza y reconstruye tres casos de mujeres desaparecidas en distintos pueblos de la Argentina. Cada caso tiene su desenlace particular, pero los tres están conectados entre sí en el sentido que ninguna investigación se resuelve, no aparece culpable alguno. La novela también contribuyó para definir un tono esencial en la película: en vez de concentrarse en los detalles del crimen, o de exacerbar el drama familiar, los espacios rurales, lo sensorial y lo enigmático de esos casos ocupan un lugar protagónico. El film intenta hacer algo de eso: no busca el morbo, sino que aborda la situación que atraviesa la familia desde un lugar de observación, para focalizarse más en la sensación de ausencia. 

¿Cuáles fueron las principales trabas que se encontraron al filmar el largometraje? 

Lo que más vértigo nos produjo fue el tiempo limitado que tuvimos para definir el universo de la película sin caer en un dramatismo falso, ni banalizar una realidad inmediata de Argentina. Filmamos en dos etapas: la primera fue compleja porque estábamos todavía encontrando la esencia del film, y lo consideramos más como una etapa de exploración, no nos vimos muy representadas con el material. La naturaleza tampoco nos acompañó ya que buscábamos tierra seca para filmar con mucho polvo en el aire, pero el rodaje transcurrió durante la época más lluviosa de todo el año! Tuvimos que reformular bastante – el universo del film, las locaciones, la estructura del rodaje. Volvimos a filmar con un estilo más íntimo, con un equipo más pequeño, más dispuestas a improvisar. Nos sirvió esta diferencia radical para definir el montaje final de la película.

 

Se destaca de gran manera Sofía Palomino en el papel protagónico, ¿cómo llegaron a ella?

Hicimos una búsqueda para el personaje de Alba que fue organizado por la directora de casting Katia Szechtmann. Sofía Palomino fue la primera actriz que llegó a la convocatoria. Lo que nos quedó grabado, aparte de llevar a cabo una improvisación muy sólida, fueron sus preguntas y observaciones específicas después de haber leído sólo una línea argumental. Nos gustó ese espíritu curioso y sentimos que manejamos una mirada similar. En el rodaje, fue así – Sofía captaba rápidamente nuestras intenciones en la escena y lo volvía propio, para transmitirlo a través del personaje de manera natural.

 

¿Cómo se financió Una hermana? 

La película se financió con el apoyo de la Biennale de Venecia, dentro de un programa llamado Biennale College Cinema. Se trata de un fondo de desarrollo para operas primas de bajo presupuesto. Seleccionan tres películas de largometraje que reciben el monto de 150.000 euros y luego se estrenan en el Festival de Venecia al año siguiente.

 

¿Qué directores les sirven de inspiración? 

Claire Denis, Kelly Reichhardt, Alice Rohrwacher, Bruno Dumont, Carlos Reygadas, Nuri Bilge Ceylan, Jia Zhangke.  

 

Una hermana tuvo su premiere mundial en Venecia ¿Cómo fue la respuesta del público? 

La respuesta fue cálida. El día del estreno la película recibió una ovación del público. Quizás sea esa la costumbre en un festival tan grande, pero fue un lindo momento para los que estábamos allí. Algunas personas se acercaron a Sofía Palomino para pedirle autógrafos, una grata sorpresa. 

Creó que Una hermana aporta una mirada muy importante y es un buen material para seguir visualizando el tema ¿Están involucradas en actividades sociales y políticas? 

Participamos en todas las manifestaciones de Ni una menos y el Paro de Mujeres, pero no más que eso. Tenemos amigas que sí trabajan en distintas organizaciones sociales y nos dieron una mano muy importante con el avance del proyecto, especialmente para las escenas donde Alba lleva adelante su búsqueda frente a las autoridades capacitadas en la búsqueda de personas, pero eso no nos hace activas en algún sector que no sea el del cine. Si la película sirve para seguir avanzando en un movimiento que pone en relieve estos temas, y/o para discutir el espacio que tiene la mujer dentro del ámbito del cine, será bienvenido.

 

¿Se encuentran trabajando en otros proyectos?

Ambas estamos trabajando otros proyectos, Verena filmará una ficción en Misiones que se llama Panambí, y Sofía está en proceso de escritura de un documental llamado A Shy & Serious Fellow. El futuro nos encontrará trabajando juntas de nuevo.

Mauro Lukasievicz

mlukasievicz@caligari.com.ar

@MLukasievicz

Entrevista a Verena Kuri y Sofia Brockenshire