18 julio - 2019. Por: Mauro Lukasievicz - Entrevistas

¿Cómo llegó a la historia del Suboficial Carlo Acéfalo?

Por casualidad. Me encontraba en el Mar Rojo fotografiando tiburones, y habíamos estado algunos días buceando en las cercanías de la isla de Barra Musa Khebir, cerca de la costa de Sudán. Y justo cuando partíamos, uno de los guías locales me comenta casualmente que se decía que en esa isla se había hundido un submarino italiano durante la Segunda Guerra Mundial, y ahí habían enterrado a un marinero. De ahí empecé la investigación que me tomó 5 años terminar.

Seguramente tuvo que lidiar con la parte burocrática de dos países, Italia y Sudán, para poder seguir la historia ¿Cómo fue este proceso?

Fue muy largo, difícil, y confuso, y debo admitir que muchas veces estuve a punto de abandonar el proyecto porque los trámites para llevarlo a cabo parecían insuperables. Sudán es un país con una autoridad central débil, y una fuerte independencia de grupos tribales locales que muchas veces desconocen las disposiciones del gobierno central sudanés. Y en Italia, muchos organismos estatales tenían miedo de comprometerse con un proyecto que tenía un final tan incierto, y hablaba de una clara abdicación de la responsabilidad del Estado de proveer a la recuperación de los restos del submarinista. Pero hubo también mucha gente, tanto dentro como fuera del gobierno, civiles y militares, a lo largo de toda Italia que me ayudaron.

¿Que tan complicado resultó el proceso de convertir las playas de Claromecó en las playas de Sudán donde hay más de 40 grados constantes?

Por motivos personales tuve que filmar los exteriores en Claromecó en Julio. Nos tocó una de las semanas mas frías de la historia meteorológica del sur de la Provincia de Buenos Aires, el agua del mar y las lagunas estaba helada, a los pocos segundos de meter las manos o los pies en el agua perdíamos toda sensibilidad por el frío. Pero los actores y extras se bancaron todo, le pusieron, literalmente, el cuerpo a la película, y creo que el resultado final es convincente.

¿Cómo manejo las entrevistas con los familiares de Acéfalo y cómo logró que se muestren ante la cámara tan naturalmente?

Una de las cosas que he aprendido en mi carrera es que no se puede apurar la relación con los personajes de un documental. Primero hay que escucharlos, entenderlos, y conocerlos como personas. Para ello, se necesita tiempo, y un interés genuino acerca de sus vidas. Generalmente, trato de conocerlos primero en una charla donde no llevo la cámara, y por lo tanto no filmo, y no les hablo del tema del documental, sino que los escucho hablar de cualquier otra cosa para entenderlos como son. Solo más adelante en el proceso, una vez establecida la confianza, arranco con la cámara y les pregunto sobre los temas del documental, pero siempre trato de evitar de calificar la filmación como una entrevista, hay mucha gente que se pone nerviosa cuando menciono esa palabra.

Si bien hay varios recursos técnicos que se destacan en la película las escenas que más nos llaman la atención son las filmadas en el agua ¿Cómo fue el trabajo técnico para realizar estas escenas?

Soy un buzo experimentado, con casi 1000 inmersiones en todos los océanos del mundo, y un alto grado de entrenamiento técnico en filmaciones submarinas, y he estudiado buceo arqueológico (incluso he buceado en lagunas de altura de hasta 5.000 metros, en lugares como Perú o Kirguistán). Para Volviendo A Casa armé un equipo de buzos de varias nacionalidades, y entrenamos juntos en un barco italiano que se había hundido en el Mar Rojo el mismo año que el submarino que buscábamos, con lo que pudimos desarrollar un “ojo” para el color y apariencia de las piezas metálicas (que luego efectivamente encontramos) del submarino italiano.

¿Con qué apoyo contaron y cómo se financió Volviendo a casa?

Tuvimos el apoyo de varias organizaciones, entre ellas la Film Commission Torino Piemonte (que financió parte del desarrollo y también la producción), la Fondazione Cassa di Risparmio di Torino, empresas y fundaciones privadas italianas, un subsidio del INCAA, y la colaboración de la Armada Argentina que nos prestó implementos como un radio telégrafo, cartas náuticas, salvavidas, y otros elementos artísticos para la reconstrucción del submarino italiano en un estudio.

Volviendo a casa tuvo una función especial en Claromecó ¿Cómo fue la recepción del público?

Buenísima. Por supuesto que era una audiencia muy receptiva a la película, ya que los extras eran mayormente de la zona, y ellos y sus familiares constituían la mayor parte de los que asistieron. Pero realmente me conmovieron sus aplausos, los abrazos, el agradecimiento, y la calidez humana que me brindaron.

¿Se encuentra trabajando en otros proyectos?

Sí, por suerte, tengo mucho trabajo. Estoy haciendo tres nuevos documentales para la RAI (Televisión Pública Italiana), uno de ellos se filmará en Argentina, y preparando un largo de ficción llamado La Grinil, basado en la historia real de la bandolera inglesa Helen Greenhill en Patagonia a principios del siglo XX, proyecto que esperamos filmar en el 2020⚫

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Titulo: Volviendo a casa

Año: 2019

País: Argentina

Directores: Ricardo Preve