“Crear, de hacer que exista algo nuevo” Entrevista a REI Cine

Antonella Defranza 6 - Octubre - 2018 -Entrevistas

 

Son los productores de La Reina del Miedo (Valeria Bertuccelli y Fabiana Tiscornia), Acusada (Gonzalo Tobal), Años Luz (Manuel Abramovich) y la mismísima ZAMA (Lucrecia Martel), películas con gran recorrido de festivales y cosecha de premios. Se llaman REI Cine y son la productora de la que hoy hablan todxs porque producen desde la premisa que tenían de estudiantes, la de “crear, de hacer que exista algo nuevo” como ellos dicen.

Habamos con Santiago Gallelli productor en Rei Cine:


¿Qué es REI CINE? ¿En qué año se forma? ¿Quienes son REI?

Rei Cine es una productora que nace en 2010, fundada por tres estudiantes de cine muy amigos entre sí: Benjamín Domenech, Matías Roveda y Santiago Gallelli. Nace como la  expresión de un deseo que nos ha acompañado desde entonces: el deseo de crear, de hacer que exista algo nuevo. Trabajamos muy cerca de nuestros directores y directoras, haciendo nuestra la tarea de potenciar sus voces y apostando a vínculos a largo plazo.

 

¿Cómo llega a REI Lucrecia Martel? ¿O REI llega a Lucrecia?

Creo que empezamos a conversar con Lucrecia y Fabiana en la primavera de 2013, después de que Lita Stantic desistiera del proyecto. Llegaron a REI por una recomendación de Vania Catani, la productora brasileña de Zama. Naturalmente nosotros seguíamos de cerca la carrera de Lucrecia, aunque como entusiastas de su cine, sin pensar en la posibilidad de trabajar juntos. De hecho recuerdo que la primera vez que leímos que Lucrecia adaptaría Zama nos quedamos bastante pasmados; era una novela que conocíamos bien, pero se nos escapaba por completo su potencial cinematográfico. Uno de esos libros que a uno le parecen inadaptables. Así que toda la situación nos produjo mucha curiosidad. Nos mandó el guión y acordamos una reunión. Era un material muy poderoso, pero también desafiantemente ambicioso. Llegamos entonces con mucha ilusión pero también con algunas dudas. Resta decir que escuchar a Lucrecia fue como caerse del balcón de la propia mente. La propuesta no era hacer una película de época sino algo más cercano a la ciencia ficción, una película corrida de las convenciones del género que todos veíamos muy propensas al fracaso, y más cercana a un sueño raro, un poco cómico, un poco alucinado. Lucrecia tenía una visión muy precisa de lo que quería hacer, y eso siempre fue para nosotros algo tranquilizador. Hoy creo que más que convencernos de que aquello era sensato, nos contagiamos mutuamente el coraje que hacía falta para emprender ese viaje juntos. Y lo que siguió fue una larga historia de suspenso, de amor, y a veces de terror también. Inolvidable y transformadora para todos nosotros. Muchas veces creímos que Zama estaba maldita. ¡Que no iba a terminarse nunca!

 

¿Cómo se inIció el proceso del documental de Manuel Abramovich Años Luz, justamente sobre Lucrecia Martel dirigiendo Zama?

Desde el principio nosotros teníamos la certeza de que todo eso que estábamos viviendo sería mítico. Que algo verdaderamente irrepetible se estaba forjando. Nos interesaba mucho registrarlo y que alrededor de ese rodaje germinaran otras obras. Como por ejemplo el libro de Selva Almada, o los cuadernos de Rafael Spregelburg. El hecho de hacer un documental nos entusiasmaba mucho, y en ese contexto apareció la figura de Manuel y su idea de Años Luz. Lo que terminó ocurriendo es que el rodaje se reveló muy sacrificado y no conseguimos garantizar los medios para que Manuel pudiese trabajar durante los viajes. Pero sí fue posible armar algo cuando regresamos a Buenos Aires. Así que lo hicimos, con ánimos de explorar a ver qué salía. No sabíamos si un corto o qué. La verdad es que le dimos libertad total y tratamos de olvidarnos de que eso estaba ocurriendo. Tiempo después Manuel nos sorprendió con Años Luz y a todos nos pareció algo muy valioso. Más que un registro del rodaje, un retrato de Lucrecia. Y de la práxis del cine. De la concentración, la paciencia y el amor que se contagia en un set de filmación cuando toda la gente cree en lo que está haciendo.



Trabajan con directores ya afianzados como Gonzalo Tobal, director de Acusada y grandes personalidades del cine como Fabiana Tiscornia, pero también en el debut como directora de Valeria Bertuccelli en La Reina del Miedo e incluso nuevos directores en cortometrajes ¿Qué toma en cuenta REI hoy al recibir una película nueva y empezar a producir? ¿Cuáles son los mayores riesgos hoy en una producción?

A mí me parece que hay algo parecido a una línea editorial de REI pero no podría precisar qué es lo que tienen en común nuestras películas. Es difícil, a veces imposible, poner en valor lo que no puede ser nombrado o descripto. Quizá por eso ponerle nombre a las cosas y describir fenómenos sea la batalla esencial de todos aquellos que cuestionan el status quo. De alguna manera creo que en REI nos cautiva la rebelión de la imaginación. Una rebelión en favor de esas conductas que el mercado y las instituciones nunca consiguen controlar del todo. Sensaciones o emociones que están en peligro en el mundo de hoy. Creo que eso puede rastrearse en casi todas nuestras películas y en todos los directores y directoras con los que hemos trabajado. Dicho eso, está claro que el cine se hace con dinero e insume un gran tiempo. Y esos atributos nos ponen condiciones a la hora de elegir qué proyectos hacer. Hoy en día es muy difícil embarcarse en procesos a largo plazo en un clima atravesado por la incertidumbre. La solución parece ser llevar a cabo proyectos muy pequeños o muy grandes, algo que a nosotros en particular nos desorienta porque no coincide con lo que en general nos interesa.

 

¿Cómo fue trabajar en co producción con El Deseo (Almódovar) en ZAMA?

El Deseo era una de las dos productoras que ya estaban a bordo de Zama cuando llegamos nosotros. Pedro Almodóvar y su productora tienen una relación histórica con el cine de Lucrecia; siempre la han apoyado desde un lugar de muchísimo respeto y admiración mutua. Con nosotros fueron muy cálidos desde el comienzo y siempre confiaron en nuestra capacidad para sortear todas las dificultades que traía aparejadas esta película.


También trabajaron con Patagonik. ¿Ya habían trabajado en co producciones tan grandes?

Unos meses antes de filmar nosotros teníamos el plan de financiación casi cerrado, pero necesitábamos cubrir un gap con financiación privada y a esos efectos era crucial mejorar las posibilidades de distribución y lanzamiento de la película en el país. Patagonik tenía una alianza con Buena Vista y con Canal 13 que resultaba interesante para el proyecto, y gracias a la relación personal de Lucrecia con Juan Vera pudimos entrar en contacto. Para nosotros fue una grata sorpresa descubrir que detrás de una empresa líder del sector había, además de un equipo humano maravilloso y muy experimentado, personas con muchísima sensibilidad artística como Juan Vera. Ellos acompañaron muy generosamente nuestras decisiones, depositando en nosotros sus recursos y su confianza, y siendo verdaderos pilares de consulta en los momentos más difíciles del proyecto. Luego tuvieron una intervención decisiva en las decisiones de comercialización de la película. La experiencia fue muy buena y creo que todos quedamos con la sensación de que había funcionado. Tal es así que decidimos repetir la colaboración en La Reina del Miedo.


 

¿Cómo ven el panorama actual del cine nacional, en tanto producción y difusión? Ya que si bien son etapas muy distintas no pueden pensarse separadas la una de la otra.

Es claro que las oportunidades para cierto tipo de cine se ven hoy muy limitadas en el país. Creo que en este punto hay que atender factores que atienen al mercado –hiperconcentrado–, otros que involucran a la educación y la formación de audiencia –que es inexistente como política en nuestro país– , a la inexistencia de estímulos o ayudas verdaderamente útiles para la distribución y promoción de las películas que hacemos, y también a una coyuntura tecnológica que afecta al cine en general en muchos territorios. Lo cierto es que nosotros hemos aprendido mucho este último año a partir de ‘La Reina del Miedo’ y ‘Acusada’, que fueron las primeras películas que tuvieron una salida más grande y necesitaron alcanzar un resultado concreto de taquilla. Y existe un universo por descubrir en torno al trabajo de lanzamiento e instalación de una película en el mercado; un universo muy interesante, que lamentablemente no está presente para nada en la formación que recibimos los estudiantes de cine. No estamos acostumbrados a considerar estos factores desde la génesis de un proyecto, y eso termina volviéndose un problema grave cuando tratamos de hacer películas que tengan cierto público.



¿Cuáles son los proyectos de REI en adelante?

En este momento estamos filmando el primer documental de Lucrecia Martel, que esperamos poder financiar pronto. Luego estamos desarrollando los próximos proyectos de Pablo Fendrik, Gonzalo Tobal, Natalia Garagiola y Gastón Solnicki. Y tratamos de llevar a cabo nuestra primera serie y nuestra primera comedia.

Antonella Defranza

antodefranza@gmail.com

Entrevista a REI CINE