¿Cómo surgió la idea para realizar este cortometraje que aborda tres historias y  abarca tantos temas y géneros en sus 25 minutos de duración?

Aproveché dos viajes a lugares exóticos para el ojo occidental, y a los que se asocia habitualmente con el mundo de los espías: El Cairo (2016) y Teherán (2008). Las imágenes del Cairo las iba filmando ya sabiendo que Cairo Affaire iba a existir. Las de Teherán son anteriores a la idea del corto, pero tenía mucho material grabado, y lo fui editando según fue tomando forma el concepto de los tres cuentos sobre intriga internacional. Para el capítulo final, el de Yemen, usé archivo público de la ya difunta Yemen TV. Me gusta la narración en capas, y que toca temas diversos. En una película anterior, Accidentes Gloriosos (2011), contaba la historia de una expedición fallida al Polo Sur, pero también la historia de un fotógrafo de accidentes de autos, la de una medium que logra comunicarse con su madre, entre otros temas que aparentemente no tienen nada que ver entre sí, pero cuando ves la película, encontrás el vínculo. El formato episódico, como de libro de cuentos, me permite una libertad narrativa con la que me siento cómodo. Contar de todo en muchos o pocos minutos, es lo que más disfruto. También me gustan las historias simples, como la que cuento en otra película que hice en 2016, Una novia de Shanghai. Es simple, pero llena de elementos fantásticos y sus protagonistas son dos fantasmas. También trabajo con la realidad/el realismo, pero busco la fisura por donde se mete la ficción, lo real que perfectamente podría ser falso o creado para la película. La idea para Cairo Affaire concretamente nace de mi interés obseso por Medio Oriente, la intriga internacional y las historias de espías, espionaje y conspiraciones. Ya había tocado ese tema en Iraqi Short Films (2008), y siento que Cairo Affaire de alguna manera es un epílogo de aquella película, aunque más elegante y sin tanto olor a pólvora.

Entre todas las escenas exhibidas hay, por ejemplo, una reunión con el embajador de Irak y que resulta fascinante ¿Cómo llegaste al corte final y que tanto material tuviste que dejar afuera?

Cairo Affaire originalmente tenía una duración de 60 minutos, había más historias: una de una pizzería en Beirut donde siempre se juntaban unos informantes de la CIA, otra de Massoud, un opositor político a los talibanes afganos que por vanidad aceptó una supuesta entrevista para la TV francesa, y le terminaron poniendo la bomba que lo mató dentro de la cámara que lo enfocaba, y una última de una falsa piedra que los servicios rusos encontraron en un parque público, que en realidad estaba hueca, y que tenía un transmisor que unos agentes británicos usaban para comunicarse. En todas estas historias, al igual que en la de Anwar al Awlaki en Yemen, que sí quedó en el corte final, los protagonistas caen por vanidad o por errores impensados, inocentes, impropios del genio ¿maligno? que son. Los siento algo cercanos a los personajes de Historia universal de la infamia. Esa estructura de 60 minutos se me hacía lenta, y no quería caer de nuevo en hacer un largometraje episódico. Aprendí que algo bueno que le puede pasar a las películas es que tengan la duración precisa, sin redundancias.

Cairo affaire tuvo premiere en el prestigioso festival de Rotterdam y a partir de ahí siguió con un extenso recorrido por festivales muy importantes de todo el mundo ¿Cómo fue la recepción del público hasta el momento y que se sensaciones te dejaron las proyecciones?

Hasta el momento buena, hay risas en momentos que tiene que haberlas, y silencio cuando asoma el suspenso. Menos mal (risas). Disfruto mucho las proyecciones, las preguntas y respuestas del final, pero sobre todo, ver como reacciona el público en diferentes escenas. Hablo de Cairo Affaire y de mis películas anteriores. En una , En el Futuro, del 2010, una vez deje una escena de siete minutos de parejas besándose, contra el consejo del 100% de la gente a la que le mostraba la película para pedirle opinión. La película después tomaba un rumbo menos insoportable y gustaba mucho, pero en el inicio con los besos perdía espectadores a lo loco. Aprendí mucho a hacerle caso a la sala, al ruido que hacen los asientos cuando hay levantada en masa. Por ahora con Cairo Affaire, como solo dura 25mins y pasa de todo, todavía no ocurrió. Nadie se levantó de la butaca ni me pego una piña en la puerta del cine. 

¿Por qué decidiste no utilizar la voz en off y sólo narrar mediante el uso de subtítulos?

Ya había usado mucho off en mis películas anteriores, y tenía ganas de probar un recurso narrativo diferente. Los textos y carteles, también los había usado pero en menor medida, en Iraqi Short Films (2008). Trato de no repetirme, para no aburrirme yo, ni aburrir a la gente a la que le gusta las películas que hago. Con cada película que fui haciendo entendí que la obra también es de los espectadores, ellos la completan. Y lo mejor es ver que la película gusta o interesa. Si veo a la gente aburrirse, para mi es un problema. Si veo que no se entiende algo, igual. Dentro de esa lógica trato de cambiar mi forma de narrar hacia lo comprensible, disfrutable, y que realmente te den ganas de ver de principio a fin. Estar en proyecciones donde el público está incómodo porque se queda afuera de la película o porque se aburre, es doblemente incómodo para el director.

En el 2007 creaste tu productora la cual sigue en vigencia hoy en día ¿Cómo se financió Cairo affaire y cómo es el proceso para conseguir financiación en general?

Cairo Affaire nació gracias a una beca del Fondo Nacional de las Artes, y se pudo terminar gracias a dos productores, Pablo Salomón y Fabián Nielsen. Ellos ya habían coproducido mi película anterior, Una novia de Shanghai. Cairo Affaire de todos modos no necesitó de una gran financiación, como se darán cuenta los que vean el corto. Pero para otros proyectos siempre he tenido aportes privados, argentinos y del exterior. Sería espectacular poder contar con el INCAA, pero en estos años macristas, pedirle plata al INCAA es más peligroso e imprevisible que pedírsela a un cartel narco mexicano. Así que hasta que cambien las autoridades, creo que voy a seguir perseverando en la búsqueda de inversión privada, de productores que se interesen en que saquemos adelante juntos los proyectos, y con los que brindar cuando vuelva la normalidad al país y al INCAA.

El cine Argentino se encuentra en muy momento muy delicado ¿Qué opinas de la situación actual y hacia dónde crees que se dirige?

Pienso que eso pasa con el cine en general, no solo con el argentino. Hasta Hollywood está complicado. Salvo un par de tanques por año como Avengers, las películas recaudan cada vez menos en todas partes. ¿Cómo competís con Games of Thrones?. El público ve todo en su casa, gastando mucha menos plata, en la comodidad de su living o su computadora y hasta en su celular. Hay que competir en esos terrenos, generar contenidos que puedan tener lanzamientos y estrategias comerciales más aptos para los tiempos que corren, y no estar esperando a ver si te dan una, dos o tres salas en CABA para presentar "tu última maravilla". Creo fuertemente en el sistema de subsidios, pero intuyo que se irá desarmando. Hay un desinterés global de parte de las autoridades por la producción de bienes culturales, y hacia su consumo por afuera de internet. Habrá que mutar para volver a hacer del cine un arte/disfrute de masas. Las posturas de ver cine en el cine me gustan, me parecen románticas, y las respeto. Yo me crié viendo cine en el cine, pero honestamente, vi muchas más películas en mi casa en VHS que en el cine. Y después en DVD, y así... Sin internet hoy día, y sin VHS o DVDs en el pasado, la cinefília hubiera sido bastante afectada.  No soy pesimista respecto del futuro del cine, solo creo que hay que adaptarse, mutar, y volver a convertirlo en un arte vivo que el público tenga ganas de ver (y pagar por ver). Hay que pensar en la nuevas pantallas, las que ya hay y las que vendrán.

¿Te encontrás trabajando en otros proyectos?

Sí, de hecho en Cosquín estoy intentando terminar un guión para una película que voy a filmar muy, pero muy pronto. Se llama El artista del levante, y también va a estar producida por Pablo Salomón y Fabián Nielsen. Estamos, ¡estoy!, un poco atrasados con la producción, pero pronto filmamos. La locación es Nueva York⚫

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Titulo: Cairo Affaire

Año: 2019

País: Argentina

Director: Cairo Affaire