Entrevista a Luz Ruciello, directora de Un cine en concreto

Mauro Lukasievicz 10 - Septiembre - 2018 -Entrevistas-Foco: FIDBA 2018 - Festival internacional de cine documental de Buenos Aires.

 

 

 

¿Cómo llegaste a Omar y su gran amor por el cine?

Tengo grabado cómo conocí a Omar. Mi mamá vive en Colón, Entre Ríos, y para no aburrirnos con Lluís Miras Vega, el director de fotografía de la peli, nos fuimos a pasear en auto a los pueblos vecinos. Recuerdo que llegamos al pueblo de Villa Elisa y un amigo me llamó al celular. Mientras hablaba con él, vi un pequeño cartel amurado a una pared que en vez de decir "kiosko", como es habitual, decía CINE. Hice una seña a Lluís para que estacione el auto y cuando corté la conversación, bajamos a ver dónde estaba el ese cine. Golpeamos las manos y apareció un hombre muy delgado, con una gran campera puesta. Recuerdo haber reparado en su aspecto frágil. Se presentó, nos dio la mano y nos invitó a conocer el cine. Subimos unas escaleras y abrió las ventanas para que entre luz. Mientras nosotros recorríamos esa maravillosa sala con la vista dice: "lo hice yo". Se me estrujó el corazón y ahí empezó la historia.

 

 Viendo Un cine en concreto en todo momento sentimos una sensación de calidez que nos hace formar parte de la historia a todos los que amamos el cine, el acompañamiento de la familia nos hace sentir mas cerca aun ¿Cómo fue el proceso para lograr que los familiares y amigos de Omar se mostraran ante la cámara de manera tan natural?

Cómo mostrar la rutina de Omar y su entorno fue una decisión más bien ética. Yo había escrito las escenas y Luís me hizo notar que si hacía actuar a Omar, no sería natural y eso podía quedar forzado. Decidimos abrir el plano, mostrar que estábamos haciendo una película. Nosotros lo llamamos el artificio. Yo me sentí más tranquila. Es un recurso muy usado, claro está, pero no pensamos en ser originales sino en ser honestos.

 

Hay una variación de imágenes tristes y optimistas durante todo el desarrollo de Un cine un concreto ¿Porque crees que se fue perdiendo el hábito de ir al cine y todos los rituales que acompañaban esta actividad? ¿Cómo ves el panorama a futuro?

Si, tal cual. Me parece que entre la tristeza y el optimismo está la fuerza, que es lo que  Omar tiene y nosotros intentamos rescatar. No queríamos hacer una película triste, pero sí que es nostálgica de por sí. Charli Cambaiere, el montajista, siempre insistió en buscar el humor y creo que sus ideas ayudaron muchísimo y encontramos un tono que a nosotros nos gusta.
La tendencia sigue siendo la individualidad al extremo, en todas sus expresiones, entonces la propia imagen y las redes sociales han hecho un pacto macabro. Cada uno se monta su propia película, no es necesario ir al cine. Además prima la comodidad a la calidad, lo superficial y el entretenimiento a lo reflexivo. Pero por suerte hay gente para todo, yo soy optimista.


En Un cine en concreto nos llevas por una larga historia hasta llegar a ese hermoso final ¿Cuánto tiempo duro el rodaje?  

Conocí a Omar en el 2008 y terminamos la película en enero del 2017. Miles de veces creí abandonar el proyecto sin embargo nunca lo dejaba del todo. Volvía a ver a Omar y venga, empezaba otra vez. Sin decirme nada, no me dejaba claudicar. Yo le había dado mi palabra y tenía que terminarlo. Cada vez que empezaba a masticar un final, pasaba algo que me hacía seguir. Así pasaron 9 años. Aprendí la importancia que tiene cerrar ciclos y la fuerza que te da empezar uno nuevo.

Hay un acompañamiento de sonidos en la película que sirven a la perfección para sentirnos dentro de la sala ¿Cómo fue el trabajo en este sentido?

Quedé muy contenta con la música que compuso Maxi Prietto para la película. Nos juntamos luego de que Maxi vio la película. Recuerdo que lo primero que le conté fue la metáfora que estaba buscando y él de inmediato encontró un sonido. El sonido de las partículas que están presentes en la luz del proyector de cine y en la obra en construcción. Ese fue nuestro cimiento y a partir de ahí, empezamos a hablar de sensaciones. Me sorprendió como él podía traducir sentimientos en notas musicales. Quizás es algo normal, no sé. Para mí fue hermoso.

 

¿Cómo se financió Un cine en concreto?

Durante los primeros años, Celina Eslava y yo viajábamos a Villa Elisa y grabábamos a Omar con mi cámara handycam. Todo lo que hacíamos era una porquería pero nosotras seguíamos. Pagábamos todo a medias. Luego monté unos 15 minutos con la idea de hacer un corto y se lo mostré a Sole Laici, la productora ejecutiva. Me dijo "parece un lamento boliviano"
Tenía toda la razón y eso me ayudó a buscar otro camino. Presenté el proyecto al Doculab, un laboratorio de documentales excelente que se hace en el marco del Festival Internacional de Guadalajara, México. Ahí encontré la metáfora que me llevó a escribir el guión que Sole y yo presentamos al INCAA, 5ta vía. Con ese dinero salimos a filmar toda la estructura de la película.  

 

¿Con qué directores te sentís identificada?

No sé con quién sentirme identificada en particular, la verdad. Pero sí que me siento parte de una ola de directores nuevos que son parte de lo que cuentan. Me atraen las historias pequeñas, los mundos particulares y los directores valientes que están presentes y se nota cómo les afecta lo que sucede. Los admiro.


¿Te encontras trabajando en otros proyectos?

Si, estoy buscando otro documental. Tiene que ver con esto que hablábamos antes. Se llama "No te olvides de hacerme acordar que te tengo que llevar adonde tenés que ir". Es sobre mi papá y los recuerdos de mi familia. Él fue quién me dijo esa frase. Quedé pasmada y no pude olvidarla. Decidí conocer a mi padre. Estoy en eso. Nunca se sabe si funcionará o no, pero hay que intentarlo al menos.

Mauro Lukasievicz

mlukasievicz@caligari.com.ar

@MLukasievicz

Entrevista a Luz Ruciello