¿Cómo surgió la idea para realizar este drama psicológico tan sutilmente elaborado?

Me pone muy feliz que se perciba con sutileza. Porque ha sido una intención buscada en todo el proceso creativo, desde los detalles visuales hasta las palabras que se repiten como mantra. Jugar con la ambigüedad, cierta inestabilidad, procurar hacer visible aquello microscópico que se oculta detrás del trazo grueso. Creo que todo eso viene de mi obsesión y fascinación por observar. Vigilia se construyó y nutrió bastante de eso. De la evocación y observación del mundo que me rodea y del que soy parte. Respecto a lo de drama psicológico, no coincido plenamente. Aunque celebro y comprendo que se perciba así. Ojalá sea el espectador quien termine por armar ese rompecabezas. Yo pienso que tiene mucho de absurdo, de humor, de drama y si pensamos y reflexionamos un poco sobre lo que allí sucede, bastante de tragedia.

Muchas de las situaciones retratadas exponen la lógica patriarcal que hoy sigue vigente en nuestro país y más aún en los pueblos del interior ¿Cómo fue el trabajo en el guion en este sentido?

También podría leerse como un matriarcado machista. La lógica patriarcal no es coto privado de ningún espacio geográfico ni clase social. Estamos todos atrapados en esa lógica, en las grandes urbes y en los parajes más recónditos. Nunca pensé, “ahora voy a hablar de este tema”. El guión fue discurriendo un poco a la intemperie. Escribo avanzando sobre escenas, imágenes, sonidos, situaciones, anotaciones de lo que recuerdo u observo. Luego retrocedo, quito y agrego un poco allá, otro por acá. Pero en verdad, nunca me planteo eso de: voy a hablar sobre este tema. Si procuro hablar de lo que conozco bien. Y en el caso de Vigilia, todo lo que allí se ve y se escucha, de una manera u otra, yo lo he vivido bastante cerca. Si uno tira de los hilos, tarde o temprano llega hasta esa lógica patriarcal. Lo terrible, es pensar que esas categorías solo subsisten en un pequeño pueblo de provincia. Con un poquito de esfuerzo, nos damos cuenta por ejemplo, que el cine que aún vende millones, es donde la novia hace de todo por casarse con el chico bien (con atributos occidentales de belleza y bohonomía impecables). Eso está en plena vigencia en Córdoba y en Nueva York.

Rita Pauls se destaca en el papel principal con una gran actuación que nos transmite cada momento de angustia que vive la protagonista ¿Cómo llegaste a ella?

Con todos las actrices y actores con los que trabajé, he generado un vínculo especial. Estoy completamente enamorado de ellas y ellos. Del vamos ha sido imprescindible la complicidad y el entendernos más allá de lo estrictamente artístico. Rita me había encandilado con ese retrato de niña/adolescente en El Clan, magistral serie de Luis Ortega. Es una especie de avis rara del renacimiento, de una ilustración, una sensibilidad y una intensidad vital apabullante. Una generosidad y una entrega pocas veces vista. Y fue así desde el primer encuentro que tuvimos. Fue muy valiente de su parte en confiar en mí. Y no puedo estar más feliz con su labor.    

¿Qué expectativas tenés para las proyecciones en el BAFICI?

Mucha ansiedad, mucho miedo, emoción y felicidad, todo eso revuelto. Me gustaría mucho poder conversar con cuantas personas sea posible que vean la película. Me gustaría que la odien o la amen, pero que no les sea indiferente. Que la película no termine a la salida del cine. Y por supuesto, lo que deseamos creo yo, muchos de quienes participamos en este prestigioso evento; que las película continúe con su camino, se vendan, se distribuyan y puedan llegar a la mayor cantidad de espectadores.

¿Cómo se financió Vigilia en agosto? 

Vigilia es al parecer una pequeña película pero que resultó un trabajo ingente de financiación. Solo fue posible gracias al esfuerzo de infinidad de personas e instituciones privadas y públicas de Oncativo (donde se filmó la película) y de Córdoba, del INCAA por supuesto, el Polo Audiovisual de Córdoba y tantísimo más. Si uno ve los agradecimientos son interminables. Fue mucho esfuerzo conjunto. No hubiera sido posible sin la experiencia y la paciencia de Lorena Quevedo y Rodrigo Guerrero, productores de la película.

El cine Argentino se encuentra en muy momento muy delicado ¿Qué opinas de la situación actual y hacia dónde crees que se dirige?

Hay que hacer un esfuerzo muy grande para sostener la diversidad de películas y los diferentes modos de producción, siempre que no implique perjuicio a los compañeros trabajadores ni le reste recursos artísticos. Hay películas que ya no son viables, productores que plantean filmar en dos semanas, en detrimento de la película. Pero es que parece no haber otra solución. Las cinematografías regionales están surgiendo como una respuesta a esto. Narrativas diferentes, lenguajes nuevos, diseños de producción novedosos… tal vez eso sea un camino posible, pero no el único. Algo que no es menor es educar a las nuevas audiencias, comenzar en las escuelas con los más pequeños. La hegemonía de los discursos y narrativas audiovisuales que hoy prosperan, son muy peligrosas. 

¿Te encontras trabajando en otros proyectos?

Trabajo desde hace tiempo en un par de proyectos que me tienen embelezado. Particularmente hay uno que espero vea la luz pronto. Es todo lo opuesto a Vigilia. Y me entusiasma el solo ponerme a pensar en eso. Pero el cine es un poco así. Vivir de deseos, hacer planes y esperar. Un inmenso acto de fé⚫

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Titulo: Vigilia en agosto

Año: 2019

País: Argentina

Director: Luis María Mercado

 

Funciones en el BAFICI:

Sábado 6 Abril 17.25h. Multiplex Belgrano

Lunes 8 Abril 14.45h. Multiplex Belgrano

Domingo 14 Abril 19.45h. Multiplex Belgrano