28 junio - 2019. Por: Mauro Lukasievicz - Entrevistas

¿Cómo surgió la idea de transmitir o llevar al cine la música experimental y cuál es la relación que mantienen con los artistas? 

En 2011, co-dirigimos una película colectiva llamada Teoría de cuerdas, experimento audiovisual que tiene como guión sonoro un disco de música experimental compuesto por nuestro amigo, Gustavo Esnaola. Desde aquel momento, venimos trabajando e investigando la alquimia entre música e imagen. En 2014, conocimos el Departamento Único de Asuntos Intuitivos e Irregularidades Básicas o, más cortito, Depto Único. Aterrizamos cuando Luján hizo un taller de revelado de Súper 8 y yo hice uno de armado de Theremin. En ese espacio, además de haber talleres de luthería experimental y otras locuras, tocaban muchas bandas, muy peculiares. Allí fuimos descubriendo cómo algunxs artistas amplificaban el sonido que producían con objetos cotidianos y cómo activaban la curiosidad y la imaginación en relación a la materialidad del sonido. Las texturas y tensiones que generaban en vivo nos movilizaron a ambas y nos llevaron a querer generar algo nuevo a partir de todo eso.

En El ruido son las casas nos encontramos con un increíble trabajo de montaje que a simple vista parece haber llevado mucho tiempo ¿Cómo fue ese trabajo y que tanto material tuvieron que dejar afuera del corte final? 

El trabajo de montaje llevó algo más de un año. En etapas, fuimos armando una especie de "relato" que comenzó a proponernos nuevas imágenes, así que construimos un ida y vuelta entre el rodaje de nuevos materiales y la edición. Nos gusta pensar en la idea de la "Forma-Formante", concepto que tomamos de Luigi Pareyson. Vas haciendo algo y eso que hacés te modifica, es un constante ir y venir en múltiples direcciones, como si la obra se fuera haciendo a sí misma. En este proceso, quedó afuera el trabajo de varixs artistas. Inclusive, en el inicio del proyecto, registramos entrevistas que creíamos podrían entrar como voces en off. Pero los diálogos nunca encontraron su espacio en la película. Sin embargo, estas entrevistas nos fueron de mucha inspiración para adentrarnos en las motivaciones y las formas de trabajo de lxs artistas. Por otro lado, quedó también mucho material afuera porque elegimos instantes muy puntuales con el objetivo de que en su devenir construyeran un relato que a su vez los contuviera. Apostamos a un montaje que fuera avanzando por la afinidad y la familiaridad entre los distintos elementos de las imágenes: el color, el movimiento interno, la composición del encuadre, y, como obviedad, el sonido.

Hay algo que parece muy político y es que si dejamos de lado toda la parte artística la propuesta parece ser incluir lo que la sociedad desecha o deja fuera de las normas establecidas ¿Fue pensado de esta manera?

Subyace lo político, sí, y, en primera instancia, lo social. ¿Cómo nos vinculamos con nuestro entorno y con lxs otrxs a través de la escucha? ¿Qué podemos hacer visible a través de ella? ¿Cómo nos vinculamos con todo eso que nos resulta a priori desconocido o inclusive desagradable? ¿Cómo puedo superar mis resistencias y miedos frente a nuevas formas? El tema es más palpable cuando vemos cómo estos artistas generan material poético a partir de objetos en desuso, aparentemente insignificantes o inaudibles. Creemos que los cambios de perspectiva en el arte pueden fomentar la diversidad, la empatía y disparar nuevas formas de hacer en lo cotidiano.

El ruido son las casas tuvo su estreno en el BAFICI porteño donde recibió muy buenas críticas y también ganó una importante mención en el FID Marseille ¿Cómo fue la recepción del público y qué sensaciones les quedaron?

Estamos muy agradecidas al BAFICI por haber apostado a la película y haberla ubicado en la sección Vanguardia y Género. Allí la recepción de la gente fue muy variada porque, creemos, la película propone una actitud muy libre al/a espectador/a. Depende mucho de la persona, el cómo atravesar la experiencia. Nos encanta cuando alguien encuentra una obra inesperada, que inclusive puede ir más allá de su afinidad con la propuesta, es decir ir más allá de su "gusto personal". Por eso, estamos muy contentas con estar en el Gaumont, espacio muy accesible y con un público de los más variado. La Forma-Formante no se detuvo y antes del FID MARSEILLE hicimos un nuevo corte, con varios cambios importantes en el montaje. La mención del jurado de Óperas Primas fue un gran reconocimiento. El FID es un festival que da relevancia y valora propuestas distintas y “arriesgadas”.

¿Cómo ven el panorama del cine argentino y hacía donde creen que se dirige?

El Cine Independiente Argentino nos parece de una riqueza enorme y particular, y es destacable que se produce a pesar de los escasos recursos y trabas burocráticas. Lamentablemente, la realidad muestra su brutal indefensión frente a las grandes producciones. Las condiciones para llegar a la exhibición y luego lograr una comunicación efectiva con el público son realmente difíciles, muy cuesta arriba. Creemos necesario que el Estado y el Instituto de Cine promueva más y mejores políticas para activar, proteger y expandir la llegada de las pequeñas y medianas producciones a diversas audiencias. Estas producciones son un portal al abordaje de distintas miradas y formas estéticas. El Cine es Cultura. En relación al cambio de paradigma, creemos que las salas y las plataformas online pueden convivir, pero de ningún modo es saludable que deban sustituirse por su mera existencia. Ver algo online y verlo en la sala son experiencias válidas y distintas, no reemplazables.

¿Cómo fue el trabajo compartido en la dirección?

Trabajamos juntas hace bastante. Nuestro primer trabajo en colaboración fue Historia Clínica, un cortometraje inspirado en la poesía de Marisa Wagner. En todos los proyectos, tenemos muchas charlas previas, discutimos en profundidad decisiones de guión y puesta en escena. En muchas cuestiones éticas y estéticas vamos llegando a conclusiones parecidas, y cuando llegamos a rodaje, confiamos en que tenemos una visión común que engloba las decisiones más pequeñas. Nos dividimos los roles técnicos, además de trabajar con colegas muy queridxs que aportan muchísimo. 

¿Se encuentran trabajando en otros proyectos? 

En este momento, estamos trabajando en un proyecto sobre el Movimiento Música Más, un grupo performático de los 60’ y 70’. Se trata de algo así como un “rescate poético” de la riquísima obra que llevaron a cabo⚫

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Titulo: El ruido son las casas

Año: 2018

País: Argentina

Directores: Luciana Foglio y Luján Montes