Entrevista a Francisco Bouzas, director de La noche de San Juan

Mauro Lukasievicz 27 - Mayo - 2017 -Entrevistas- Foco: 2º EPA CINE - Festival Internacional De Cine De El Palomar

 

¿Cómo surge la idea del proyecto “La ley del cielo” al cual pertenece el cortometraje “La noche de San Juan”?

“La ley del cielo” funciona como una especie de marco unificador impredecible e incompleto, al menos hasta mi muerte. Dentro de él se encuentran todos mis cortometrajes (los ya realizados y los que aún no realicé). Lo que sucede, o más bien sucederá, ahí adentro escapa a mi comprensión ya que no pretendo darle un orden más que el propio del tiempo. Se trata de una obra póstuma planificada, digamos, y una vez completa su sentido será un reflejo de mi cine. Me gusta imaginarla como una fiesta familiar continua a la cual de tanto en tanto llegan hermanos y primos que nunca antes se habían visto y que, sin embargo, se reconocen inmediatamente familiares. Lo extraño es que ninguno sabrá si es el último en llegar o si deben esperar a algún otro familiar desconocido. “La ley del cielo” es también un homenaje a Abelardo Castillo, que buscó hacer con sus cuentos algo similar.

 

¿Cómo llegaste a los festejos que se realizan en Ciudad Oculta en esta extraña mezcla entre lo pagano y religioso?

En el año 2012 comencé en Ciudad Oculta un proceso de investigación para realizar lo que luego fue mi cortometraje “Los locos no se ocultan” (Ethnocineca, FICViña, Slum film festival). Lo que muchas veces puede ser un proceso frío y calculador en realidad terminó siendo la construcción de una profunda relación de amistad y admiración con los integrantes de la murga que quería filmar. Esta relación trascendió ese cortometraje y se mantiene hasta la actualidad. Un día, Rodri, uno de los chicos de la murga, me comentó sobre la fiesta de San Juan que realizan en la Oculta y la innumerable cantidad de juegos que la rodean, muchos de procedencia paraguaya. Si bien llamó mi atención de inmediato, no pude filmar la fiesta ese año porque nos encontrábamos filmando “Los locos…”. Tuvimos que esperar un año para el rodaje de “La noche de San Juan”, y estamos hablando de un rodaje de no más de cuatro horas de eventos impredecibles! Fue una experiencia memorable, sin dudas.

 

¿Cómo fue la recepción de los habitantes de Ciudad Oculta al ser filmados?

Hay algo que uno debe hacer antes de entrar con una cámara a filmar a un barrio como la Oculta y es eliminar prejuicios. Por un lado, existen los prejuicios burgueses relacionados con la “inseguridad”, pero estos son los más sencillos de dejar de lado. Por el otro, más complejos y peligrosos para la película, son los prejuicios que tienen los vecinos con las cámaras. Tengamos en cuenta que generalmente cuando entran cámaras a los barrios lo hacen en nombre del periodismo policial y amarillista que acaba estigmatizando a los vecinos. En este sentido, yo contaba con cierta ventaja al haber realizado el cortometraje “Los locos…” hacía relativamente poco tiempo, por lo que ya era claro, para algunos al menos, que mis objetivos eran otros. De todos modos, y por sobre todo lo anterior, a nadie le interesa una cámara cuando están volando por el aire pelotas de fuego. Digamos que dentro de la fiesta de San Juan, las prioridades son otras.

 

¿Qué directores te sirven de inspiración?

Antes que nada, yo nací con la caída del muro de Berlín, lo que me hace sentir que mi generación (o quizás solo estoy proyectando) es ahistórica. Es por esto que intento referenciarme en lo contemporáneo y no en directores canonizados. En México están sucediendo experiencias muy interesantes. Ricardo Silva está haciendo películas extremadamente contemporáneas con las que me identifico mucho (“Navajazo”, “William, el último maestro del judo”). En el ámbito local, y con otro lenguaje, el cordobés Mariano Luque me parece de lo mejor que he visto los últimos años. Pude ver su última película “Otra madre”, en el BAFICI de este año y me pareció sensacional. “Pibe chorro” de Andrea Testa me gustó mucho también, veo en esa película la fuerza de lo nuevo y creo que eso me conmueve.


¿Te encontrás trabajando en otros proyectos?

Si, siempre, miles. Pero en lo inmediato estoy en la post-producción de mi próxima película “La cuarta dimensión” en la cual construyo el universo emotivo de un joven murguero que debe sufrir una especie de exilio que lo lleva de Ciudad Oculta a su pueblo natal en la selva boliviana. Es una película sobre la nostalgia, las distancias y la creación en el arte popular. Considero que es la desembocadura de un río por el cual navego hace cinco años, incluso el protagonista fue uno de los actores de “Los locos no se ocultan”. Debería estrenarse a fines de este año, pero considerando los tiempos siniestros del cine, posiblemente acabe siendo principios del 2018.

Mauro Lukasievicz

mlukasievicz@caligari.com.ar

@MLukasievicz

Entrevista a Francisco Bouzas