Entrevista a Ezequiel Vega, director de A History of Sheep

Mauro Lukasievicz 5 - Mayo - 2017 -Entrevistas- Foco: 7º FICIC, Festival Internacional de Cine Independiente de Cosquín.

 

 

 

¿Cómo llegaste al grupo de los Yugur y qué fue lo que te atrapo para realizar este cortometraje documental?

Llegué a Sunan, un pueblo en el norte de China, gracias a una beca que me otorgó la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica (ENERC, institución de la cual egrese), en convenio con la Academia Cultural China. Esta academia realiza el proyecto Looking China que, año tras año, invita a cineastas recién egresados de todo el mundo a dirigir cortometrajes documentales bajo una premisa específica. La que me tocó a mi fue la de preproducir, realizar y postproducir un documental sobre la cultura Yugur. Dentro de esa especificidad, me interesó abordar a los habitantes que pasan sus días en las montañas, llevando adelante un tipo de vida muy cercano al nomadismo y manteniendo un tipo de economía de subsistencia muy particular.

 

¿Cómo armaste el equipo técnico para el viaje a China?

En instancia de rodaje y postproducción tuve que ejercer todos los roles. Tuve asistencia a distancia -Julieta, mi novia, colaboró con tareas de diseño y de investigación- y, durante la postproducción, tuve colaboradores (otros estudiantes que coincidieron conmigo en la isla de montaje) que me ayudaron con el manejo del programa de edición. Pero durante el rodaje tuve que valerme de mí mismo para todas las tareas, también porque eso era parte de la premisa, y porque mi set de filmación eran los campos fértiles en el medio de las montañas, a casi dos horas de la ciudad de Sunan.

¿Cómo fue la relación personal con los habitantes del lugar y cómo te trataron?

Los Yugur son personas sumamente amables, muy bien predispuestas y comprenden que tu labor es la de observarlos, filmarlos, escucharlos. Esto también sucede, claro, porque hubo miembros del partido comunista que les explicaron cuál iba a ser mi tarea. No hubo reticencia de ningún tipo; al contrario, me recibieron como un invitado, y eso -en su pueblo- es uno de los eventos más importantes que podrían tener. Conversé con ellos, asistí a sus rituales, y así fue como logramos establecer una confianza de ambos lados, donde la cámara no fuera un elemento invasivo y donde mi presencia no los incomodara. Ellos me filmaron más a mí de lo que yo a ellos, fue una experiencia increíble.

 

¿Cómo fue la selección de las entrevistas y que tanto material tuviste que dejar afuera?

El cortometraje dura 11 minutos, y lo realicé en aproximadamente 3 jornadas y media, con lo cual tampoco es que registré muchísimo material crudo. Siempre fui muy consciente de la duración que pedía la Academia por pauta y, noche tras noche, analizaba los crudos para saber si aquello que estaba buscando estaba surgiendo en mi investigación. Hubo dos entrevistas completas que quedaron fuera del corte final, pero más por una cuestión de contenido que de duración. No funcionaban orgánicamente con el tema. Las entrevistas que quedaron tienen una coherencia interna -más allá de que hablan de temas diversos como el rol de la mujer o de los subsidios en la pradera- que hilan al relato. Y todas ellas tratan la cuestión de las ovejas, sea de modo directo o alegórico.

 

¿Qué directores te sirven de inspiración?

Son muchísimos los directores que me sirven de inspiración, porque varios se reflejan en el cortometraje pero otros funcionan como mentores, como ejemplos a seguir y quizás no tanto como una influencia directa que pueda reflejarse en el material. La directora Byambasuren Davaa es una clara influencia directa, porque incluso aborda un tema muy similar en su largometraje "The cave of the yellow dog". Fue mi referente en todo momento. Lo mismo con la obra y el método de trabajo de Nicolas Philibert y Jorge Prelorán, quienes me sirvieron para pensar el abordaje de esta comunidad. Después, como mentores o como personas que entiendo como referentes por otras razones (teóricas, por ejemplo), reconozco a Nicolás Prividera, Mariano Llinás y a docentes y autores que, gracias a haber cursado la carrera de Comunicación Social en la Universidad de Buenos Aires, me permitieron entender el diálogo entre culturas.


¿Te encontras trabajando en otros proyectos?

En este momento me encuentro en etapa de preproducción de un cortometraje de género, a filmarse a finales de junio. Por otro lado, estamos desarrollando un largometraje de comedia junto a un grupo de amigos, que cuenta con guión de Jimena Repetto y que afortunadamente ya ganó varios laboratorios internacionales de guión. Este último proyecto será presentado al concurso "Raymundo Gleyzer: Cine de la base" que organiza el INCAA.

Mauro Lukasievicz

mlukasievicz@caligari.com.ar

@MLukasievicz

Entrevista a Ezequiel Vega