“Es importante juntarse con personas que uno tenga afinidad y generar proyectos”. Entrevista a Ezequiel Tronconi

Antonella Defranza 19 - Junio - 2018 -Entrevistas

 

Si lo buscamos en Wikipedia, Tronconi es una actor, dramaturgo y director. Para mí es mucho más que eso: es un gestor cultural, un ideador, guionista, creativo, una cabeza de equipo colaborativa. Un tipo que no para, que se entrega enteramente a sus proyectos como un referente de la nueva camada de directores. Proveniente del teatro y la TV, pero con una muy interesante trayectoria como actor en cine, Ezequiel Tronconi se luce como director en nuevos proyectos y no augura más que un futuro en movimiento.


-¿Cómo llega a vos El Maestro, la película de Cristina Tamagnini y Julian Dabien, que están por rodar en Salta? ¿De qué se trata el personaje que interpretás?

El proyecto llega a mí hace cuatro años aproximadamente. Julián Dabien era el asistente de cámara de Ojalá vivas tiempos interesantes y en paralelo junto a Cristina Tamagnini y Lalo Mamani, estaban con El maestro en el concurso Raymundo Glayzer (que luego ganaron) donde les recomendaron que vieran La Tigra, Chaco y justo Julián estaba pensando en mí para el personaje de Juani. Me comentó del proyecto y me interesé automáticamente. Es un personaje hermoso. Está escapando de su ciudad por un problema que tuvo con su mujer y llega al pueblo donde trabaja el maestro y empieza a tener una relación con él. Los rumores en el pueblo sobre la sexualidad del maestro hacen que ponga en juego su actividad como docente. Juani es encantador, divertido, pero también tiene un lado oscuro y violento. La película transcurre en la primavera del 91.


Estás en un momento muy creativo, con mucha actividad. Ya tenés una gran trayectoria en teatro y en cine como actor, pero también estás logrando un nuevo perfil como director de cine. El año pasado filmaste El Encanto, tu ópera prima, junto a Juan Sasiaín, que además protagonizás con Mónica Antonópulos. ¿Era una cuenta pendiente?

Sí, hace tiempo quería dirigir cine. En teatro lo hice en más de 10 obras. Juan Pablo Sasiaín me propuso escribir y dirigir juntos, que yo protagonice y ni lo dudé. En La Tigra, Chaco habíamos tenido muy buen vínculo laboral y confié en que iba a ser una experiencia enriquecedora, y así fue. En marzo estuvimos en el festival de cine de Guadalajara en la competencia "Construye 12" (work in progress) y fue alucinante.


¿En qué instancia está esa película y qué sentís luego de haber vivido la experiencia de dirigir? ¿Cómo fue dirigirte a vos mismo?

Ahora está en etapa de post-producción. Gustavo Pomeranec está trabajando en la música original, mientras se avanza con la post de sonido. Luego Eric Elizondo que es nuestro DF, hará la corrección de color y nos quedará esperar el estreno, del cual aún no tenemos fecha. Me siento muy conforme con el resultado final. Dirigirme a mí mismo no fue fácil, pero confié mucho en Juan. Igual estaba acostumbrado porque lo hice en muchas de mis obras, pero en cine es otra cosa. Es algo que seguiré entrenando ya que tengo ganas de repetir la experiencia.

¿Tenés directores que te sirvan de referencia o algo te inspire estéticamente a la hora de escribir?

La verdad es que no pienso en directores antes de escribir. Uno siempre tiene sus influencias por todo el cine que vio y le gusta, pero eso está en mí inconscientemente. Al momento de escribir pienso en cosas que me inquietan y me tocan de cerca. Y para dirigir utilizó la intuición como herramienta fundamental, además de elegir un buen grupo de trabajo; eso es clave.

 

Ni bien terminás El Maestro, se viene El fuego que hemos construido, co guionada con Luis Fontal, donde si bien sos actor, también creaste el personaje que vas a interpretar. ¿Cómo es la tarea de pensar el personaje propio desde la escritura?

Me pasó lo mismo con El encanto. Si bien estoy escribiendo mi personaje, hay otra persona que lo está haciendo conmigo y lo completa también al momento de dirigirme. Con Luis ya hicimos Congreso de este mismo modo y fue genial. De hecho así nos conocimos. Luego nos hicimos muy amigos, y ahora estamos encarando varios proyectos juntos. Éste es uno que tenemos hace dos años, que trata de una pareja gay que quiere formar una familia. Además mi personaje está dirigiendo Las viajantes obra que dirigí con quince actrices el año pasado. Nos gusta mezclar ficción y realidad. Estamos muy entusiasmados con este proyecto.

 

Tus clases de actuación marcan una diferencia por la posibilidad de hacer ensayos frente a cámara, lo cual da a los futuros actores una experiencia en el lenguaje audiovisual. ¿Es algo que te tocó transitar en tu formación en algún momento, o aprendiste el cine y el teatro en conjunto?

El trabajo ante cámara no lo tuve como formación. Lo aprendí haciendo. Cuando arranqué me dediqué a hacer muchos cortometrajes para entender el trabajo con la cámara. Luego empecé a hacer películas y fui adquiriendo entrenamiento. Es algo que no se deja de aprender nunca, cada película es un desafío nuevo. Por eso me parece importante que mis alumnos vayan incorporando herramientas del orden cinematográfico.

 

Estuvieron filmando un largo junto a tus alumnos y la producción de Luciana Abad ¿Cómo surge la idea de hacerlo?

En una clase surgió la idea de hacer un corto y eso generó una energía potente que se transformó en un largometraje. Camila Spina, una de las chicas propuso filmar en Chascomús y ahí pensé una historia en donde pudieran actuar mis quince alumnos. No fue fácil, además por el corto tiempo: había que hacerla en febrero porque después yo viajaba a México y ahora a Salta, entonces se armó de una manera urgente y fue hermoso. Dirigirlos a ellos en una película me hizo muy feliz.

 

¿Cuál es el compromiso de Ezequiel Tronconi con el momento histórico, entendiendo al cine como una herramienta transformadora?

Contar historias contemporáneas, con conflictos actuales. Que puedan hacer pensar al espectador. También me interesa la comedia como herramienta transformadora. Creo que desde el humor se pueden contar un montón de cosas. Y por otro lado nunca dejar la autogestión, más allá de que cada vez sea más difícil producir, creo que es importante juntarse con personas que uno tenga afinidad y generar proyectos. Eso es algo que no voy a dejar de hacer nunca.

 

No te pregunto si tenés proyectos en adelante, estoy segura que sí. Pero ¿hay alguno que nos quieras contar?

En julio nos vamos un mes de gira por Europa con la obra "La fiesta del viejo" de Fernando Ferrer. Estamos muy entusiasmados. Somos un elenco muy numeroso y va a ser una experiencia muy fuerte convivir tanto tiempo por lugares hermosos. Luego tengo algunos proyectos de cine que todavía no tienen fecha de rodaje.

Antonella Defranza

antodefranza@caligari.com.ar

Entrevista a Ezequiel Tronconi