17 julio - 2019. Por: Mauro Lukasievicz - Entrevistas

¿Cómo surgió la idea para filmar un documental basado en momentos de gran tensión como lo son rendir exámenes?

 La idea surgió a partir de mi propia experiencia rindiendo exámenes orales. Tengo recuerdos difusos de lo que sucedió en aquellos considerados difíciles, recuerdo salir del aula y reconstruir un poco qué me preguntaron y qué dije, o escuchar la típica pregunta “¿Qué te preguntó?” y una energía parecida a la sala de espera de un hospital ante una operación difícil. Pensé que evidentemente algo sucede en esa media hora de examen que debe tener un valor de registro. Además recuerdo personalmente usar la estrategia de hablar de corrido sin parar para que no me sorprendan con alguna pregunta inesperada, tratar de aparentar seguridad y fracasar en eso siempre. Nunca miraba a los ojos a los docentes. Entonces muchas veces quise grabarme a mi misma para ver qué percepción podrían haber tenido los docentes y contrastarlo con mi propia percepción. De ahí surgió un poco la curiosidad por la escena, que luego se extendió a otras carreras y temas.

¿Cómo fue el proceso para poder lograr ingresar a filmar al penal 48 y que sensaciones te quedaron?

 Lo más complicado fue ingresar por primera vez. Una vez que logramos asistir a un evento de literatura en la cárcel, gracias al área de prensa del SPB, se empezaron a encaminar un poco las cosas. Ahí pudimos hablar con varios internos, en particular con Jonathan que fue con quien filmamos, y desde el primer momento se entusiasmó con la idea. El primer día de grabación, en el que por primera vez pasamos muchas horas, casi una día entero en el penal, nos quedó una sensación un poco más compleja. Es muy fuerte el contraste que se percibe entre el ambiente del pabellón universitario, las lecturas y el entusiasmo de participar en un proyecto cultural y lo que se empieza a percibir al final del día, cuando se cierra ese espacio, nosotros nos vamos, pero todas esas otras personas se quedan y circulan sus días sólo en ese perímetro muy reducido. Estoy segura de que eso en si mismo te afecta neuronalmente. Creo que la posibilidad de leer y estudiar es lo único que puede contrarrestar ese efecto.

 Lo que se nota a simple vista es que realizaste un exhaustivo trabajo de campo para determinar qué y dónde filmar ¿Cómo fue esta etapa?

Sabía de entrada que quería filmar en todas las facultades que pudiera. Me interesaba la variedad de temas. Luego unifiqué un poco porque tampoco me interesaba hacer una película exhaustiva. Por ejemplo no filmé en sociales de la UBA, pero la carrera que estudia Jonathan en el penal es Sociología, entonces me fui quedando más que nada con grandes ramas o disciplinas, más que con facultades específicas. Así y todo me quedé con muchas ganas de filmar en Psicología, pero no nos dejaron. En el pabellón II de naturales también, pero como la ingeniería que filmé fue agrónoma, y la materia es botánica agrícola, terminé salteando Naturales. Algunas omisiones me dan lástima, pero prioricé que sea una película con ritmo y no demasiado extensa en sus tema, porque ante todo me interesaba más la escena específica del examen y que llegue a haber alguna identificación con cada estudiante. Cuando ya tenía varios exámenes registrados fui probando y empecé a ver como jugaban entre sí, qué sería interesante sumar, contrastar, responder, y así. En ese sentido se fue escribiendo en montaje pero en paralelo seguía filmando e iba reestructurando según lo que ya tenía. En general busqué materias bastante generales de cada carrera, para que fuera fácil de entender mejor de qué disciplina se trataba, y también porque me interesaba que fueran alumnos de los primeros años de las carreras. La única que es confusa es la de la clase final. Todos creen que el chico estudia economía, pero es una materia de ciencias sociales que se llama “Estudios sociales de la economía”.

 Hay una gran variedad de escenas y una gran variedad de personas ¿Cómo fue el trabajo para conseguir que acepten participar de Las facultades?

Fue bastante largo ese proceso, al principio no conseguía voluntarios. De a poco fui logrando ser más convincente y en algunos casos también lo hicieron con bastante interés. A veces me ayudaban mucho las cátedras, y otras veces ya tenía la aprobación del alumno y después pedíamos permiso a las cátedras.

Las formas de rendir examen que mostrás en el documental nos parecen normales a quienes estudiamos en Buenos Aires, pero no son habituales en otras partes del país y menos aún en otros países ¿Crees que puede ser utilizada para analizar las formas de rendir?

No lo pensé así de antemano, pero ahora con las proyecciones muchas gente me dice que sí. Personas que están en el ámbito universitario y se replantean algunas cosas en relación a las prácticas. Pero no fue mi objetivo hacer un punto sobre esto.

Las facultades tuvo su estreno en el BAFICI porteño, donde además recibiste el premio a mejor directora ¿Cómo fueron esas proyecciones y cómo fue la respuesta del público?

Me sorprendí bastante de la respuesta del público, sobre todo porque terminé la película un día antes de que empiece el bafici y los últimos dos meses sólo estaba pendiente de cuestiones, puramente formales, rítmicas, de color, de sonido, y me olvidé un poco de qué se trataba. Descubrí que es un poco más popular de lo que creía y que se mete en un tema que abren muchas discusiones de actualidad.

¿Cómo ves el panorama del cine argentino y hacía donde crees que se dirige?

 Es complicado porque aún una película muy pequeña cuesta bastante dinero y recursos. Creo que se deberían repensar los circuitos de exhibición para películas como la mía. Lo ideal sería que hubiera más salas estatales pero con una dinámica más parecida a la que tiene el Malba, por ejemplo, con una o dos proyecciones semanales. Es claro que no va a romper ninguna taquilla pero no deja de se una película relevante, como muchas otras que tienen la misma suerte y dificultades de circulación. Todavía creo que el cine es para ver en el cine. Muchos sistemas están pensados para películas de gran público al que muchas veces ni siquiera le va bien en taquilla. Pero eso no se cuestiona tanto, se suele cuestionar más la no sustentabilidad de películas de presupuestos muy bajos, que es donde yo creo que suelen estar las cosas más interesantes y creo también que pueden tener un público cada vez más grande.

¿Se encuentran trabajando en otros proyectos? 

Estoy pensando justamente en retomar algunas temas que quedaron afuera de Las facultades, pero no quiero hacer Las facultades 2, así que estoy todavía pensando un poco en el formato. Seguramente me tome un tiempo darle forma. Espero que sea menos que para Las facultades..⚫

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Titulo: Las facultades

Año: 2019

País: Argentina

Directores: Eloísa Solaas