Wildlife (2018), de Paul Dano

23 abril - 2019. Por: Rocío Molina Biasone - Críticas

"La familia arderá"

 

En su debut directorial, Paul Dano nos ofrece una prueba más de lo que ya se podría establecer como verdad científica: los actores son excelentes directores de actores, y al momento de escribir y dirigir, tienden a crear obras enfocadas en la caracterización de los personajes, siendo la actuación el recurso principal entre toda la gama que el cine tiene para ofrecer. Sin embargo, el desempeño actoral de los tres intérpretes principales del filme (Carey Mulligan, Jake Gyllenhaal y Ed Oxenbould) no son el único mérito de Dano como director: la construcción visual es tan bella como inquietante, con colores pasteles que, en su tranquilidad y armonía, chocan con lo narrado.

Wildlife narra la vida y el desmembramiento de una pequeña familia estadounidense desde el punto de vista del hijo adolescente, en una época en la que todo sucedía mucho más temprano que hoy: casarse, tener hijos, trabajar, ir a la guerra. Los jóvenes de veinte ya tenían que dejar de ser jóvenes, y las expectativas que imponía el “sueño americano” escasamente eran alcanzadas, vidas buscando alegría y un propósito allí donde solo podía haber trabajo incansable y decepción. Jerry y Jeanette son introducidos como una pareja feliz y en sintonía: ella en la casa, él trabajando en un club de golf donde todos lo quieren, y su hijo Joe, un adolescente poco rebelde y afectuoso que encuentra paz observando el amor que se tienen sus padres.

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Pero se trata de una fachada, o más bien, de un tipo de estabilidad que pende de un hilo. La familia, se nos revela, ha tenido que mudarse de un pueblo a otro ya en varias ocasiones, principalmente por proyectos del padre, nuevos trabajos, nuevos despidos. Esta vez no parece ser la excepción: la buena gente del club de golf no quiere tanto a Jerry después de todo, y lo despiden por pasarse de simpático con los clientes. Jeanette confía en que su marido saldrá adelante, pero se busca un trabajo fuera de la casa para poder pagar las cuentas.

La confianza de Jeannette es vana, en vez de buscar un trabajo que les permita continuar su estilo de vida, Jerry se ofrece para ir a apagar el incendio veraniego que amenaza la población a pocas millas del pueblo: es decir, un padre se va por meses a hacer algo peligroso y de forma cuasi gratuita, sin siquiera consultarlo con su esposa e hijo. La mayor parte de la película, no obstante, se enfoca en la reacción de Jeannette ante la desidia de su marido. Una reacción altamente reprochable, en especial por la exposición a que somete a su hijo, y hasta logra que nos olvidemos del disparador de todo el conflicto, el abandono paternal.

De esta forma, tenemos dos personajes, los dos comportándose de manera irresponsable, los dos teniendo reacciones desmesuradas ante la muerte de un sueño, de un ideal, la decepción para con el sueño americano que prometió recompensar el esfuerzo y la fortaleza. Los humanos nacemos y morimos, pero en este ínterin atravesamos unas cuantas muertes y unos cuantos nacimientos: la muerte de una etapa, de un vínculo, de un sueño, de una experiencia. A veces la familia tipo no es la mejor solución. A veces estar juntos no es lo más armonioso. A veces es necesario que los roles se inviertan, que la familia se rompa, para que un sueño se transforme en  otra realidad⚫

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Titulo: Wildlife

Año: 2018

País: EEUU

Director: Paul Dano