Vida a bordo (2019), de Emiliano Mazza de Luca

Mi padre: el Navegante

Una inteligente y realista respuesta a la pregunta: ¿Cómo son los días y las noches de los hombres que navegan? El comienzo del documental de Emiliano Mazza de Luca es un buen auspicio, con un ritmo diferente al de la rutina salvaje y alienante de la ciudad y nos conecta rápidamente con la tranquilidad de su trabajo. Natural y sincero, logra sumergirnos en el universo de estos hombres con diferentes soledades. El sonido de la naturaleza se confunde con el de las máquinas; el silencio de los navegantes y una mirada muy expresiva, la mirada de un hombre que lee la carta de su hijo que le dá fuerzas para otro viaje... él lo espera en casa y está muy agredecido con su padre... y observa los dibujos que realizó para él... esas miradas comunican mucho más que diálogos inútiles

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El barco portacontenedores “El Explorador” y su tripulación conforman un viaje cuya importancia, observación y disfrute, radica en el transcurso en sí mismo, y no sólo en llegar a destino. Una genial metáfora de la vida que traza un paralelismo a cada uno de nuestros días.  La rutina, el trabajo, el descanso, las emociones internas, la soledad y la ausencia comienzan a interactuar entre sí en una experiencia más que sensorial. El director utiliza de manera permanente la imagen del agua calma o en movimiento y el reflejo en ella - connotando fluidez y comunicación en varias dimensiones -, Además de su sonido, la música que acompaña cada momento, la contemplación de imponentes paisajes que sólo veremos los espectadores y los tripulantes. No se mira a cámara, sin embargo nos sentimos incluídos en la historia sin invadir su rutina, un estilo sutil de filmar, lo que se constituye en otro acierto⚫

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Titulo: Vida a bordo

Año: 2018

País: Uruguay

Director: Emiliano Mazza de Luca