Un amor imposible (Un amour impossible, 2018), de Catherine Corsini

13 junio - 2019. Por: Bélen Paladino - Críticas

"¿Por qué no viste nada, mamá?"

En un pequeño pueblo de Francia la vida de Rachel se divide entre su trabajo como oficinista y la vida familiar. Transcurren los últimos años de la década del 50. A sus 26 años conoce a Philippe un joven de París y comienzan a vivir una intensa aventura. La nueva película de la directora Catherine Corsini parte del encuentro entre dos mundos distintos: el chico culto y la chica trabajadora, la ciudad y la periferia, en lo que a primera vista parece ser una clásica historia de amor. Pero el posicionamiento de la directora es otro, a través de la voz en off es la hija de la pareja la que se hace cargo de la narración y cuenta la historia de sus padres y en definitiva la propia. Es a partir del relato en primera persona que Chantal revisa su propia historia y las causas de su dolor.

Para las costumbres de la época, donde las mujeres se casan muy jóvenes, Rachel es considerada por su entorno como una mujer soltera- “es una puerta cerrada” se refieren a ella en el trabajo. En esa concepción donde el sexo solo parece ser posible o legitimo dentro de la institución del matrimonio, Rachel transgrede esa regla y tiene su primer encuentro sexual con Philippe, que desde un comienzo se desmarca del noviazgo tradicional con miras a un futuro matrimonio. Es así como Rachel sale de un sistema de reglas impuestas por la sociedad para ingresar en otro impuesto por Philippe, que, establece una categoría de distintos tipos de amor, ubica a su romance en la categoría de encuentro inevitable: que no encaja en la vida razonable. En ningún momento parece haber lugar para que ella opine sobre el futuro de la pareja. Si bien el contexto de Rachel resulta opresivo la directora no lo evidencia ni subraya a través de acciones, más bien es tratado desde la subjetividad de la protagonista, desde su discurso en el que aparecen narradas de forma muy natural las dificultades que atraviesan las mujeres como el acoso laboral. Si bien por momentos Rachel puede desnaturalizar estos mecanismos, sus transgresiones no se producen desde un lugar de rebeldía manifiesta. Hay algo de ese futuro para la mujer que ella desea, al menos en lo referido en torno al matrimonio.


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Si bien no hay espacio para que Rachel tome decisiones a través de sus silencios queda expresado su deseo y desconcierto. Ante la partida de Philippe, en el último encuentro entre ambos, Rachel queda embarazada. La narración de ese encuentro en la voz en off de la hija funciona casi como una explicación biológica de la fecundación, y se aleja de cualquier idealización o romanticismo. Esta forma de ponerlo en palabras luego se resignificará notablemente. Es así como Rachel deviene madre. Madre soltera ya que Philippe no quiere darle a su hija su apellido ni formar una familia. Rachel va a batallar durante gran parte de su vida para que Chantal sea reconocida por su padre. Comienzan a tener lugar una serie de encuentros esporádicos donde Philippe visita a su hija e intenta entablar algún tipo de vínculo. Philippe utiliza hábilmente su discurso en el que reniega de ciertas tradiciones o instituciones para justificar su falta de cuidado y compromiso. Pero el vínculo débil que los une está a punto de romperse definitivamente cuando Philippe decide casarse con su actual pareja. Aquí se pone de manifiesto el desprecio de clase de Philippe hacia Rachel, con ella hubiera considerado también casarse si su familia hubiera sido rica y culta.

La independencia de Rachel es total, ella es la que mantiene a su hija y avanza en su vida laboral con ese objetivo. Pero continúa el deseo de que Chantal mantenga un verdadero vínculo con su padre. Este objetivo provoca cierta cerrazón en Rachel que se niega a ver lo que realmente sucede cuando su hija pasa tiempo a solas con su padre, que no puede o teme interpretar las señales y los cambios de humor de Chantal, un pedido de ayuda no articulado directamente pero que se manifiesta de diversas formas. Hasta que finalmente Rachel tiene que enfrentar la realidad. La voz que pondrá en palabras el secreto será la del novio de Chantal. El peso y la culpa se vuelven tan grandes que Chantal nunca puede confesarle a la hija que sabe la verdad. La directora realiza una operación interesante sobre como administrar la información, mientras Rachel ignora lo sucedido y si bien en principio nada es enunciado directamente por la voz en off el espectador puede intuir, sospechar lo que sucede.

El gran acierto de Corsini es la articulación de la voz en off de Chantal, que en última instancia es la verdadera protagonista sin necesidad de estar demasiado tiempo en pantalla. A través de la narración se percibe su crecimiento y los cambios en la manera en que percibe a su madre y como comienza a entablarse una relación más critica a medida que pasan los años. Una mirada llena de reproches pero también de entendimiento, una mirada de comprensión de mujer a mujer. La palabra como punto de encuentro donde lo que se ha silenciado durante tantos años y lastima, donde el trauma y la impotencia que genera la pregunta: ¿Por qué no viste nada, mamá? de a poco logra articularse⚫

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Titulo: Un amour impossible

Año: 2018

País: Francia

Director: Catherine Corsini