El artista anónimo (Tuntematon mestari, 2018), de Klaus Härö

9 mayo - 2019. Por: Sebastián Francisco Maydana - Críticas

"Sin caer en golpes bajos"

¿Cuántas veces se intentó maquillar una historia mediocre vistiéndola con otra cosa? un ambiente exótico, personajes con vidas interesantes, pequeñas innovaciones sobre un tema muy visto, etc. La principal virtud de El artista anónimo es, precisamente, la de hacer a la inversa. Maquillar una historia apasionante, la de un comerciante de piezas de arte, bajo la apariencia de un drama genérico: el encuentro de un viejo cascarrabias con un adolescente desencantado, y su posterior e inevitable amistad que deja valiosos aprendizajes para ambos. Esto último, por supuesto, es el tipo de tramas que suelen atraer a los grandes públicos.

El drama genérico funciona, en una palabra, gracias a la extraordinaria actuación del joven Otto (Amos Brotherus) y su paulatina transformación, lo cual habla también de un guion muy bien pensado y un trabajo con actores excelente (la relación entre ambos es tan auténtica que uno podría pensar que efectivamente son abuelo y nieto).

feature-top

La historia apasionante, por otro lado, funciona porque es genuina y muestra de una forma realista y a la vez interesante el proceso de adquisición e investigación que conlleva el negocio de las obras de arte. Se hace hincapié en cada aspecto de este proceso, incluyendo las dificultades e incertidumbres económicas que aquejan al vendedor y las intrigas que se tejen entre los diversos competidores.
En este sentido, no puedo no resaltar lo siguiente: no es para nada fácil presentar de una forma atractiva una escena de un hombre leyendo libros en una biblioteca por horas, sin convertirla en una caricatura (Cf. El código Davinci). Klaus Härö lo logra y no sólo como un recurso cosmético, como decía más arriba, sino que construye la historia entera alrededor de la labor del anticuario y su pasión por las bellas artes, que es transmitida al espectador logrando compenetrarlo con su particular mundo.

Finalmente, una de las características del género llamado dramático (recientemente renombrado thriller por motivos económicos) es la de producir respuestas sensibles en el espectador. Esta película cumple con las reglas del género porque conmueve sin caer en golpes bajos ni atajos de manual. Son clave las escenas de subasta de obras pictóricas, la primera simplemente presenta a los personajes y es en la segunda en que, ya habiendo tomado partido por uno de ellos, seguimos cada puja con tensión e interés. El desenlace, después de habernos convencido durante toda la película de que se trata de esa historia que vimos mil veces, no dejará de sorprendernos y dejarnos con un gusto amargo⚫

feature-top

Titulo:Tuntematon mestari

Año: 2018

País: Finlandia

Director: Klaus Härö