The Children of the Dead (Die Kinder der Toten, 2019), de Kelly Copper y Pavol Liska

"Cuestiones trascendentales"

He visto muchas películas de vampiros que tocan temas filosóficos acerca de la muerte, la eternidad y la decadencia. Pienso en films como The Hunger (Tony Scott, 1983), The Addiction (Abel Ferrara, 1995), Only Lovers Left Alive (Jim Jarmusch, 2013), y otros más. Nunca hasta ahora, en cambio, había visto una película filosófica de zombies. The Children of the Dead explora varias cuestiones trascendentales, entre ellas la relación con la muerte, la nostalgia, el duelo tras la pérdida de seres amados y la función memorística del cine.
Y no sólo logra abordar estos temas con profundidad, también (y sobre todo) lo hace con humor. Las situaciones que se suceden son de un absurdo extremo, desde zombies sirios cocinando kebabs en una posada alpina hasta una pelea de cachetazos con pescado entre madre e hija, y desde un chofer de autobús tratando de revivir a una persona moribunda administrándole papas fritas hasta unos bomberos sacudiendo sensualmente sus mangueras para seducir a unas muchachas. El guión, libremente adaptado a partir de la novela homónima de 666 páginas de la nobel austríaca Elfriede Jelinek, es un exquisito ejemplo contemporáneo del mejor surrealismo.
Esto se ve exacerbado por la elección de una estética granulada símil Súper 8, y de un estilo que emula el cine clásico pre-Weimar. Esta es una película muda, con intertítulos en letras blancas sobre negro que a veces además de transmitir lo que dicen los personajes presenta comentarios disruptivos, ya que no pretende ser una película “de época” sino tan sólo aplica esta estética a un mundo externo donde existen los teléfonos celulares y los autos último modelo. Sumado a una banda sonora de música típica alpina y un uso ingenioso del Foley, lo que se crea es un clima ambiguo y desconcertante que invita a dejarse llevar por el transcurrir de la cinta y no intentar encontrarle un sentido a las situaciones.

feature-top

Una serie de temas polémicos son tocados con un humor ácido que va in crescendo a medida que nos adentramos en la película y llega a su apogeo en la última media hora, cuando “la pantalla blanca se transforma en un agujero negro” y los muertos vuelven a la vida, desatando una fiesta en la que todo vale y no existen las reglas, donde zombies nazis bailan lentos con zombies judíos, otros usan máscaras hechas con panqueques que luego comen, y otras tantas cosas que vale más la pena ver que leer aquí. Lo único que los guionistas dejaron de lado es que, entre los “famosos muertos austríacos” no aparece un Falco zombie⚫

feature-top

Titulo: Die Kinder der Toten

Año: 2019

País: Austria

Director: Kelly Copper y Pavol Liska