Santiago, Italia (2018) de Nanni Moretti

25 agosto - 2019. Por: Rocío Molina Biasone - Críticas

Al otro lado del muro

Es posible que la invención, o construcción —difícil elegir un término que explique el surgimiento de estas entidades—, de las embajadas sea una de las pruebas más fehacientes de que en la civilización moderna el territorio ya no se piensa como espacio físico, sino como lugar simbólico. Si caminamos por las calles porteñas estamos en Argentina, pero un paso adentro de las rejas o puertas de alguno de los varios edificios que encontramos en la zona céntrica o por Avenida Libertador, y podríamos súbitamente encontrarnos en otro país, bajo otras reglas, y distintas autoridades: la forma más rápida de viajar al exterior, más allá de la burocracia que implica.

Lo mismo pasa en la mayoría de, sino todas, las capitales del mundo, y también pasa en la capital de nuestro vecino Chile, Santiago. Hay un Santiago de Chile, pero también hay un Santiago de Italia, y es este el punto de partida, el territorio simbólico y diplomático, que toma el  prolífico cineasta italiano Nanni Moretti para hablar del período más doloroso en la historia chilena: la dictadura militar presidida por Augusto Pinochet. Pero, ¿qué es lo que querría o podría llegar a mostrar un director italiano sobre esos crueles años que pasaron en un país que no es el suyo, y eventos que ya han sido tratados y explorados por el cine chileno?

Lo hace, precisamente, desde su propia nacionalidad, y desde el vínculo cuasi milagroso que unió a la resistencia chilena con Italia durante ese período infame. Moretti, cuyo talento y visión le permiten crear tanto ficciones como documentales con la misma mirada crítica y astuta, elige inteligentemente correrse del centro de la narración, pero no sin dejar algo muy en claro desde el plano de apertura de la película y con pequeñas intervenciones en el resto de su duración: es él quien muestra y cuenta esta historia, este es su recorte de los hechos —pues qué otra cosa podría ser— y, como bien le aclara en el film a un exmilitar, él no es imparcial. Al fin y al cabo, cuando nos referimos a la ola de gobiernos de facto que arremetió contra los países de América Latina desde la década de los 70, a lxs desaparecidxs, a lxs exiliadxs, a toda la tortura y persecución que llevaron a cabo las dictaduras militares: ¿existe acaso la posibilidad de ser imparcial?

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En Santiago, Italia, Moretti se luce en todo su talento como entrevistador, y sabe conducirse a la perfección a través de los testimonios, haciéndose invisible cuando sus intervenciones están de más, dejando correr la cámara cuando lxs entrevistadxs se permiten momentos de vulnerabilidad frente a él, haciendo caso a los tiempos del pensamiento y la memoria de personas de carne y hueso, y formulando las preguntas más simples e indirectas en los momentos justos, sin pecar de abuso alguno de las experiencias de lxs sobrevivientes; y hasta dándole pie a quienes se encuentran del otro lado, a los que integraron esa dictadura, para que hablen y sean ellos mismos los que confirmen con sus palabras, o su falta de palabras, las motivaciones y objetivos que los llevaron a hacer el golpe, y a sostener el terror durante casi dos décadas.

Siempre atento y crítico, Moretti tampoco olvida mencionar el porqué de la importancia de narrar esta historia sobre una crisis humanitaria y la voluntad de asistencia y asilo que despertó en una nación que quedaba a un océano de distancia: la Italia que en ese entonces acogió y rescató a tantxs militantes, pensadorxs y luchadorxs chilenxs hoy toma otra postura respecto a las personas que huyen de la persecución, la muerte y el hambre. Un paralelismo desalentador que debería servir para despertar una alerta a nivel mundial, pues como ya vimos, los territorios ya no son materiales, sino simbólicos, los límites los inventamos nosotros, y nadie debería ser capaz de negarle a otra persona su derecho a saltar un muro o cruzar un mar para salvar su vida y la de su familia⚫

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Titulo: Santiago, Italia

Año: 2018

País: Italia

Director: Nanni Moretti