Esa mujer (Jiang hu er nv, 2018), de Jia Zhang Ke

11 Julio - 2019. Por: Sebastián Francisco Maydana - Críticas

"Una road movie distinta"

 

La última producción de Jia Zhangke da toda la sensación de ser una road movie distinta. Este género, pensado desde y para esa civilización de carreteras que son los Estados Unidos, país de cyborgs donde la condición de humanidad está dada por la posesión de un automóvil, es subvertido por Zhangke dándole protagonismo a otros medios de locomoción: el barco, el tren, motocicletas y autobuses dibujan recorridos impensados en un territorio vastísimo y en constante movimiento. Ciudades de millones de habitantes surgen de la nada o desaparecen bajo el agua, se desarrollan en pocos meses o se sumergen en un lánguido y milenario olvido. La imagen de conjunto es la de un país envuelto en un ciclo de vertiginosos cambios y aun así fuertemente apegado a la tradición. Si esto es propaganda estatal, está lograda con una belleza y sutileza increíbles. Y en el medio de esos millones, esa mujer.

Qiao es la protagonista de esta película. Al comienzo de ella se enamora de Bin, un gángster en ascenso que le promete el mundo. Como todos los grandes cineastas independientes, Zhangke escribió el guión de su propia película, y como en todos los grandes guiones, hay una escena clave que suele presentar a los personajes principales y establecer el tono de toda la obra. En este caso, vemos a Qiao y a Bin bailar una canción de los Village People en una disco. Mientras Qiao lo rodea saltando alegremente, Bin se mueve torpemente, nervioso, y en cierto momento el arma que ocultaba cae al piso. Bin se avergüenza y la recoge rápidamente, ella deja de bailar y se aleja. Unos momentos de duda son todo lo que necesita para regresar y seguir bailando, como si nada hubiera ocurrido. Sin duda es una de las escenas más logradas del film. Con la música alegre impidiendo la comunicación oral, las decisiones y pensamientos de ellos se revelan a través de gestos corporales y expresiones faciales. Así, por ejemplo, descartamos la idea que Qiao sea la novia de, manipulada e ingenua, fácilmente influenciable. Volvió porque quiso, eligió esa vida, y estuvo dispuesta a asumir las consecuencias. Y estas son gravísimas. Por el arma, y por no entregar a su novio, ella va presa por cinco años. Al salir, las reglas del juego cambiaron. Lo que para ella era una forma de vida, para Bin era sólo una forma de conseguir dinero, de ascender socialmente, y se alejó del código mafioso que para ella es la única manera de sobrevivir.

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La película sigue a Qiao durante quince años de su vida, desde aquel momento fundacional hasta que logra cerrar el ciclo y establecerse. La incógnita, a lo largo de su recorrido por distintas partes de China, es si perseverará en su código personal de comportamiento y a dónde la llevará, pero fundamentalmente si podrá perdonar la traición de Bin, quien parece achicarse cada vez más bajo la fuerte figura de nuestra atípica heroína. Más fuerte aun por aquello a lo que se enfrenta a cada paso de su camino: una sociedad tradicionalista, machista, violenta y opresiva, en la que hacer el propio camino no está dentro de lo que se espera de una mujer⚫

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Titulo: Jiang hu er nv

Año: 2018

País: China

Director: Jia Zhang Ke