Estoy acá (Mangui Fi) (2018), de Juan Manuel Bramuglia y Esteban Tabacznik

28 abril - 2019. Por: Lucila Da Col - Críticas

"Continuar el viaje, destrabar el tiempo"

 

Inmigrar a otro país siempre supone un desafío, un desarraigo, una lejanía. A veces conlleva la dificultad de un nuevo idioma por asimilar y ciertas barreras lingüísticas y culturales también son parte del asunto. Y en el documental Estoy acá a través de las historias de dos inmigrantes senegaleses en Buenos Aires, recorremos los desafíos cotidianos de ser foráneo en tierras sudamericanas. Los directores Esteban Tabacznick y Juan Manuel Bramuglia proponen un recorrido a lo largo del filme en el que mediante la amistad entre Ababacar y Mbaye se va desplegando un abanico de temáticas alrededor de sus vidas migradas a la gran ciudad.

Los barrios de Once y Congreso son el epicentro laboral donde se agrupa una gran parte de trabajadores senegaleses. Los vemos a diario comerciando bijouterie, anteojos de sol, bolsos de imitación y demás artículos que les provee el sustento para su vida y un resto de dinero para el envío a sus familias que quedaron en África. La mayoría de estos inmigrantes son masculinos ya que por tradición es el hombre quien debe proveer y asegurar la manutención de su núcleo familiar en el que las mujeres no trabajan fuera del hogar, también por tradición. En sus comunidades de origen, el patriarcado se funda principalmente sobre sus creencias religiosas atadas al mundo musulmán. Y ello se replica en sus vidas porteñas y es así como, por ejemplo, asistimos a una celebración religiosa y a la boda de Ababacar con su novia argentina. Sin embargo, y en contacto con nuestra cultura, se cuestionan también sobre el machismo, el rol de la mujer y los vínculos familiares.

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El diálogo entre ambos amigos va construyendo un entramado de “ideas sobre el mundo” y de sus diferencias surge la riqueza de sus discursos. La disputa interna entre la responsabilidad por enviar dinero a sus familias en Senegal, las diferentes oportunidades de crecimiento que ofrece la nueva tierra, la manera en cómo un inmigrante senegalés debería vivir, las ganas de regresar al país de origen o de quedarse en la Argentina. Todas ellas tribulaciones propias de un inmigrante que de charla en charla van forjando su amistad.

A pesar de que las posibilidades no son las mismas como en tiempos de mayor auge económico, es sabido que la Argentina es receptiva hacia los movimientos migratorios y capaz por ello es un destino elegido por los ciudadanos africanos y/o afrodescendientes. Por razones tanto bélicas como políticas o económicas se asentaron en estas tierras otras camadas inmigratorias para construir su porvenir. Casi todes “bajamos de algún u otro barco” como se suele decir, por eso a la hora de discriminar a los inmigrantes por su piel morena y su pelo mota es palpable como en realidad parece que nunca nos hubiéramos bajado de esos barcos perpetuando así una ideología europeizada. Discriminación que es tomada con humor por los protagonistas debido lo absurdo y pseudo ignorante de los comentarios que reciben como si en su país hay Coca Cola o si viven con un león. Todo muy hilarante.

Estoy acá le da voz a esos caminantes africanos que vemos transitar por la ciudad y nos acerca a sus realidades, su adaptación a la realidad argentina y las vicisitudes a la hora de decidir como continuar su viaje⚫

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Titulo: Estoy acá (Mangui Fi)

Año: 2018

País: Argentina

Director: Juan Manuel Bramuglia, Esteban Tabacznik