El niño y la noche (2018), de Claudia Ruiz

12 agosto - 2018. Por: Eduardo Savino - Cortos

La vida de las marionetas

Es difícil resistirse al encanto de la animación de la vieja escuela. Lo primero que evocó en mí El niño y la noche (Claudia Ruiz, 2017) fue el recuerdo de cortos animados que pasaban en televisión en los 90s, como Mr. Go y Pingu. Para una generación como la mía, que hace un par de años viene cultivando una enorme nostalgia, cualquier cosa parecida a una reminiscencia de esos años dorados puede ser un disparador de emotividad.

No es solo por el stop motion con personajes de plastilina. El relato en sí reúne una cantidad de asociaciones con las que es imposible no identificarse. Luisito llega a la casa de su abuela, la abraza, le da un beso, le muestra el último dibujo que hizo: un nene viajando por un cielo nocturno. ¿Quién podría evitar sentirse emocionado? Pero además, el relato se centra en la decisión de Luisito de dar vida a una vieja marioneta de su abuelo. Una asociación rápida llevaría a cualquiera a Pinocho, el cuento de Collodi convertido en clásico del cine infantil por Disney. También, sin duda, y retomando un poco la nostalgia noventera, invita a recordar otro hit: Toy Story. La relación, por un lado, del niño con su muñeco y, por otro, del artista -carpintero o titiritero- con su creación, se funden en una sola bajo la dirección de Claudia Ruiz, que no duda en usar otros recursos clásicos de la animación como la música incidental que acompaña los movimientos de los personajes.

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El trabajo con el espacio, el tiempo y la naturaleza de los personajes es propio del maravilloso infantil -en clave similar a la versión Disney de Alicia en el país de las maravillas, pero también de la literatura de María Elena Walsh o Ian McEwan-. Luisito cae a un charco ínfimo que pronto se transforma en una laguna donde es testigo de una batalla entre una zapatilla y un grupo conformado por un conjunto de clavos y una tijera. En ese episodio, Luisito no solo respira sin problemas debajo del agua, sino que, cuando sale, su abuela lo recibe con una toalla para secarlo. No hay una separación entre el mundo adulto y el mundo infantil: la abuela se hace cómplice del juego, de la aventura. El abuelo -ausente, probablemente fallecido-, como titiritero, comparte también con su nieto el amor por la magia que encarna el mundo aparentemente inanimado de los juguetes.

Hay un pequeño homenaje, en ese sentido, al titiritero santafesino Matías Rodríguez, autor de Detrás del retablo, el libro que Luisito usa como manual para reconstruir la marioneta y que contiene la frase: “El hilo es la vida de las marionetas”. Quizás no alcancen estos elementos, junto con una foto del abuelo del niño que se ve brevemente en su viejo taller -que ahora es el cuarto de su nieto-, para aventurar como hipótesis que hay algo de ese empeño en encontrar el hilo, tanto de Luisito como de su abuela, que tiene mucho de deseo: el de rescatar al abuelo titiritero de la muerte. Pero sí, al menos, puede tomársela como sensación, como una idea que despierta la película y que se relaciona con una concepción típica de la trascendencia a través del arte.

Y es interesante pensar también, en otro plano de análisis, en una homologación entre el trabajo del titiritero y el stop motion. Se trata también de dar vida a muñecos; en este caso, a partir de la técnica cinematográfica. Si admitimos que hay juego en el arte, en el sentido de exploración de mundos a partir de elementos heterogéneos, tal vez estas dos formas del arte son de las que más se le parecen plenamente. Pero no hay que equivocarse: el trabajo con el stop motion no termina en el juego, y uno de los aspectos más destacables de la película es el grado de detalle alcanzado. Es un trabajo que demanda precisión, paciencia y tiempo.

El Molinete, esta productora santafesina de animación, le hace honor a la centenaria tradición argentina de esta rama de la producción audiovisual. Le imprime una sensibilidad propia a una serie de motivos tomados tanto de la literatura como del audiovisual, logrando como resultado un relato que emociona como Coco sin llevar al espectador a un estado de desconsuelo⚫

 

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Titulo: El niño y la noche

Año: 2018

País: Argentina

Director: Claudia Ruiz