Cuando dejes de quererme (2018), de Igor Legarreta

6 junio - 2019. Por: Rocío Rivera - Críticas

"Pasa en las mejores familias"

El cine argentino históricamente ha sido relacionado con los films de corte realista o denuncia social, rememorando siempre la estética triste y nostálgica del tango y el arrabal. Pocas, pero no menos importantes, son las producciones de ficción de corte más comercial pertenecientes al género de suspenso (donde claramente entra la hollywoodense El secreto de sus ojos) que se encuentran en el racconto de nuestra filmografía local, a la cual podemos sumar Cuando dejes de quererme, film de Igor Legarreta, que si bien es una coproducción argentina-española, está protagonizada por dos interpretes argentinxs, Florencia Torrente y Eduardo Blanco.

La película filmada esencialmente en el País Vasco, nos relata la historia de un padrastro y una hijastra que deciden develar el misterio de la desaparición del padre biológico de la joven Laura, a raíz de una llamada telefónica de España a Buenos Aires y la apertura de la caja de pandora de los secretos familiares de esta parentela mitad española, mitad argentina. A partir de esta decisión y una serie de secretos no tan bien guardados que se van revelando a lo largo de la narración, Cuando dejes de quererme mantiene la atención y el suspenso de esta historia, basando la trama en idas y venidas de hipótesis que se plantean y se descartan continuamente. La graduación de la información ayuda a mantener la intriga de la historia ya que con cada ida y venida de estas teorías que se refutan, se le va entregando a les espectadores pistas que terminaran de encajar al final del film.

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Con un relato circular, la película comienza por el final, para luego completarlo en la conclusión de la historia. Estructurada en este nudo de unión entre inicio y final, la cinta juega con una serie de flashbacks que nos posicionan en el mismo lugar que nuestrxs protagonistas, es decir, en la incertidumbre, la duda y la ansiedad de resolver lo que parece ser un caso proscripto y difícil de resolver. Lo que quizá puede apreciarse como algo forzado pero al mismo tiempo resulta efectivo pues es una fórmula exitosa dentro de cualquier historia narrativa, es la línea amorosa que el film propone, que claramente y respetando el legado del amor romántico, tiene obstáculos, traumas de relaciones anteriores y parece no concretarse hasta el final de la historia, pues sino duele, no sirve y no funcionará, verdad idea de amor romántico que estructura nuestras formas relacionales?...
Se puede ponderar como el punto fuerte de la película, además de estar correctamente filmada y estéticamente compuesta gracias a los paisajes naturales donde se llevan a cabo las escenas durante toda la historia, es el personaje compuesto por Eduardo Blanco, quien entre picardía porteña y talante amoroso de un padre cool, es quien lleva adelante los momentos graciosos y distendidos que presenta la película, al mismo tiempo que logra una correcta dinámica con su coequiper actoral, Florencia Torrente.

Que nuestro cine y nuestrxs actores y actrices puedan variar en géneros, formas de filmación y producción es indispensable para consagrar a nuestro cine como una industria completa y legitima, con una variada oferta para la mayor cantidad de gustos y públicos posibles. Ah! Y que se respete la cuota de pantalla para producciones locales y haya un estado que ayude y fomente con subsidios y políticas de difusión también ayudaría a la permanencia, legitimación y consagración de nuestres artistas cinematografes… pero bueno … esa es otra historia⚫

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Titulo: Cuando dejes de quererme

Año: 2018

País: España

Director: Igor Legarreta