Construcciones (2018), de Fernando Restelli

Yo, un obrero

La película del joven realizador cordobés, Fernando Restelli, es una pequeña gran película, que renueva cierta esperanza respecto a la cuestión de la alteridad. Sigue de cerca el día a día de Pedro, un obrero de la construcción (quien en realidad es casero en las obras en construcción de la ciudad). La crianza de su niño Juampi, el juego, el ocio, el trabajo y el contexto familiar que los rodea. En el marco del cine argentino, Construcciones, está emparentada con La Libertad(2001) de Lisandro Alonso, que aunque fue más novedosa, no así tan virtuosa. En cuanto al ámbito internacional, no podría dejar de recordar la película del gran realizador y antropólogo francés, Jean Rouch. Moi, un Noir (1959), tal vez lo mejor que se ha hecho respecto al tema de la relación con el Otro.


feature-top

En este caso, Restelli, se planta de manera más contemplativa, prometiendo en los primeros minutos un documental observacional. Pero poco a poco, confiando en el espectador, en su cámara, su montaje y fundamentalmente en sus personajes, la ficción comienza a asomarse. Ahora bien, se me dirá, por qué es esto una virtud. Y encuentro la respuesta de manera muy simple. Por que en en este tipo de películas la ficción permite la autorepresentación. Es el acto de representar pero a la vez la representación en acto. Es una exposición de voluntades, tanto del director como de los personajes, con la motivación de repensarse. Y sobre todo, es la generosa posibilidad estética, y por tanto política, de que los seres humanos en sus diversos contextos puedan enunciar y enunciarse, desprendiéndose de las imágenes esclerosadas que suelen acompañar fantasmagóricamente a los personajes estereotipados. De esta manera, en este caso, hay menos de que el director y la cámara usen al referente, y más de que esto sea al revés. Los personajes que habitan su historia y su contexto real, no solo prestan su experiencia vital para que quede registrada en el sensor de la cámara, si no que se adueñan, al menos por un momento, de la construcción del propio relato de su experiencia vital. Así es que vemos, cómo Pedro se esfuerza en su cotidianidad, para cumplir con su sacrificado trabajo, y logra dedicar parte de su tiempo en la educación de su hijo, en una vida humilde pero digna, con esfuerzos y limitaciones que muchos de los espectadores de clase media ni podríamos imaginarnos. Pero esto no es todo, también vemos, el desarrollo emocional de estos personajes, sus deseos, expectativas, frustraciones, realizaciones y sus impulsos vitales. Pero por supuesto, que ni se niega ni se esconde la realidad y su contexto social. La radio y la televisión bombardea sus días con noticias sobre medidas impopulares que inevitablemente generan un contexto cada vez más hostil. La precarización de un sistema de jubilaciones y pensiones que a él podría a llegar a dañarlo de manera directa. Sin embargo, él trabaja, y no tiene el tiempo necesario para ir reclamar sus derechos. Tal vez no tenga la motivación, es posible, porque la narración nos otorga esa duda. Pero lo que es seguro, es que él solo puede limitarse a escuchar los ruidos de la muchedumbre manifestándose por las calles de la ciudad, mientras fuma un cigarrillo en el piso más alto de una obra en construcción. En este sentido, Construcciones, de Fernando Restelli, otorga esa posibilidad. La posibilidad de construir una ficción observacional, para poder tener ese tiempo y así poder enunciar y enunciarse⚫

feature-top

Titulo: Construcciones

Año: 2018

País: Argentina

Director: Fernando Restelli